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Unbreakable Kimmy Schmidt: el nuevo experimento interactivo de Netflix

Guía para no enredarse viendo Kimmy vs. el Reverendo
Unbreakable Kimmy Schmidt - Sala de prensa Netflix
Unbreakable Kimmy Schmidt - Sala de prensa Netflix
Por
Victor Solano

Con Unbreakable Kimmy Schmidt Netflix lo volvió a hacer. Para bien o para mal la plataforma estrenó un nuevo contenido interactivo en el que el espectador “escoge” qué final quiere ver. Aunque este novedoso formato dejó mucho que desear con el estreno de Black Mirror: Bandersnatch, Unbreakable Kimmy Schmidt abrió de nuevo la puerta a un formato visionario. Traemos una crítica honesta y una pregunta muy seria: ¿es esto el futuro de las series?

Por Víctor Solano Urrutia

Unbreakable Kimmy Schmidt es una de las sitcoms más exitosas de Netflix. Creada originalmente para la cadena NBC de la mano de la ingeniosa Tina Fey (Saturday Night Live) y por Robert Carlock (30 Rock), con 4 temporadas que van desde el 2015 hasta el 2019, la serie alcanzó importantes números, recibió críticas positivas, y logró varias veces la nominación al Emmy para Ellie Kemper (Kimmy) y Tituss Burgess (Titus) gracias a icónicas interpretaciones.

Los primeros 10 minutos de Unbreakable Kimmy Schmidt nos cuentan de qué va: cuatro mujeres secuestradas por un falso reverendo viven, desde los noventa, en un búnker bajo tierra a raíz de un falso apocalipsis sin saber que el mundo, en realidad, no se ha acabado. Al ser rescatadas, Kimmy y las “mujeres topo” deben aprender a vivir como adultas en un mundo extraño, con nuevos valores y tecnología incomprensible. Pese al trauma, Kimmy tiene un ímpetu ‘irrompible’ y una personalidad algo ‘cringy’ que le permiten asumir nuevos riesgos y aventuras en la Nueva York contemporánea junto a su espectacular roommate Titus Andromedon.

Si bien la última temporada parecía cerrar la puerta a una continuación en la historia, Netflix produjo y lanzó en mayo de 2020 un episodio especial (estrenado el 5 de agosto en Latinoamérica) titulado Kimmy vs. el Reverendo, que retoma las cosas tal y como quedaron en el último episodio, (quizá para desahogar las ganas de venganza que muchos nos guardamos con el desgraciado antagonista Richard Wayne).

Pero esta producción no sólo tomó el reto de escribir una nueva página en esta historia, sino que asumió el juego de la ruleta rusa llamado formato interactivo. Tal y como ocurrió con Bandersnatch (2018), ese spinoff de Black Mirror que prometía a los televidentes participar activamente de la trama mediante clics que conducían a finales diferentes.

Si bien las críticas fueron muy variadas y la confusión no se hizo esperar, fue un aporte interesante al mundo del entretenimiento audiovisual, que desde entonces se ha ido perfeccionando.

Interactividad: ¿un dolor de cabeza o un recurso ingenioso?

A la fecha de hoy (agosto de 2020) hay 9 títulos en Netflix creados en este formato, la mayoría de ellos ofrecidos a un público juvenil e infantil. Es probable que Bandersnatch siga siendo el más conocido, y ello lleva a que muchas personas lo piensen dos veces antes de embarcarse en otra película de este estilo, pues fue un experimento complicado, confuso y con algunos errores técnicos que el guion no ayudó a aclarar. Pero otras producciones interactivas como You vs. Wild (con Bear Grylls) y hasta la serie animada de Minecraft han recibido buenos comentarios y sobre todo la aceptación del público.

Vamos ahora al meollo del asunto: ¿cómo retomar el éxito de una serie y no arruinarlo por completo con un formato que genera sentimientos encontrados entre el público?

Es importante mencionar algunos puntos para considerar a la hora de pensar en un futuro para la interactividad audiovisual. Pues, por una parte, es cierto que los usuarios demandamos mayor inclusión y participación en los contenidos que vemos: los likes, los comentarios, la posibilidad de hacer feedback a los creadores de contenido, entre otros, han alimentado esta sed. Por otro lado está el desgaste de tener que cliqueaa, los lugares comunes, la desilusión con ciertas tramas y otros factores pueden llevar a un callejón sin salida. Revisemos algunos de los pros y contras de Kimmy vs. El Reverendo.

  1. Género y trama

Era entendible que la interactividad se empleara en el contexto de Black Mirror, en el que la tecnología juega un rol central y en el que los usuarios son interpelados y cuestionados por un mundo de pantallas, ciclos sin fin y distopías futuristas, pero ¿cómo adaptar esto a una comedia?

Unbreakable Kimmy Schmidt tiene su propio estilo. Precisamente por ser una sitcom (comedia de situación) se permite prescindir un poco de la densidad de trama para privilegiar un humor más espontáneo.

En Kimmy vs. el Reverendo los guionistas jugaron un poco al permitir una serie de opciones muy variadas, que incluyen escenarios extremos, muertes inesperadas y hasta invasiones de robots asesinos. No obstante, ninguna de estas posibilidades es el “camino correcto”, pues el episodio nos sugiere varias veces que retrocedamos de nuestro delirio apocalíptico/sociópata y escojamos, en cada situación, la opción adecuada con la trama más apacible y feliz.

Esto puede ser agotador si se piensa que aquí el género de comedia funciona más como camisa de fuerza, pero lo cierto es que estas “correcciones” de guion se llevan a cabo con buen humor y los flashbacks continuos son la esencia de la serie.

Pero ¿qué pensar si al final de ver el episodio nos recomiendan repetírnoslo para “escoger mejores opciones”? Si casi que nos obligan a verlo de nuevo para tener un desenlace más satisfactorio, ¿qué supone uno? ¿Error de los escritores o error propio? No sé ustedes, pero no es agradable que lo anden a uno regañando por sus elecciones, sobre todo si algunas opciones llevan a escenarios misóginos y machistas (francamente veo muy delgada la línea entre ironía y apología).

  1. ¿Necesidad o accesorio?

No me juzguen, pero para saber si las opciones eran más que simplemente accesorias, tuve que ver el episodio (que dura cerca de 1:20:00 más las pausas para pensar) unas 4 veces. Con lista en mano, alcancé a contar entre 18 y 27 opciones diferentes que podemos tomar a lo largo de nuestra travesía audiovisual, de las cuales más o menos unas 3 son esenciales en la trama, o por lo menos en el desenlace de ésta. Probablemente seamos muy duros e ingenuos si exigimos más. Tampoco podríamos lidiar con un Dark interactivo, pero lo cierto es que estamos consumiendo un contenido de comedia, así que no deberíamos esperar mayores elaboraciones que las que ya nos presenta en términos de chistes y rutinas escondidas.

No todo en la interactividad es necesario y eso también es lo divertido del asunto. Quienes fuimos fieles seguidores de la serie nos dimos cuenta de que un atractivo del programa son las historias complementarias y este episodio especial nos ofrece justamente eso. Por unos clics de más podemos aventurarnos en sketches ocultos pero nada imprescindibles que nos sacarán algunas risas (menos la larguísima canción navideña de Taco Snake, por favor, no pierdan el tiempo con eso).

  1. ¿Incidencia real o contentillo?

Una pregunta que nos nace antes de ver un contenido interactivo es: ¿podré escoger más de un final? Quizá la mayor decepción que nos llevaremos es que no son muy distintos los finales ofrecidos por Kimmy vs. el Reverendo, pero vale la pena señalar que sí hay algún grado de incidencia.

Específicamente, hablamos de un final general, pero con dos variantes adicionales que dependen de las decisiones que tomemos en el camino. Para algunas personas esto puede ser desalentador, quizás frustrante, luego de ver la serie tres o cuatro veces. Sin embargo, la incidencia es más una ilusión que una realidad.

También hay que considerar las dificultades técnicas y creativas de este formato: es virtualmente imposible diseñar un universo con decenas de finales posibles y más aún interpretarlo, filmarlo, montarlo, doblarlo y diseñarlo para múltiples plataformas web… en tiempos de pandemia. Aún ningún guionista puede jugar a ser Dios, aunque muchos se comporten como si lo fueran.

A fin de cuentas, ¿qué esperar del formato interactivo de Unbreakable Kimmy Schmidt?

Kimmy vs. el Reverendo no es la mejor ni la más ingeniosa de las producciones de Netflix. De hecho, está lejos de afianzar el paradigma de la interactividad y posiblemente sea menos recordada que otras de las películas y series que acudieron a este formato. No obstante, cumple con la misión de darle un cierre a la altura de la serie.

Vemos un tributo a los personajes más icónicos, un montaje excepcional, un guion ingenioso, un humor punzante y una crítica social pasable. Incluso queda tiempo para burlarse del final de Game of Thrones, para criticar a la industria explotadora y facilista de Hollywood y pararse varias veces sobre la frágil masculinidad.

Posiblemente la interactividad no haya sido el mejor de los aciertos. Bien pudo ser una película o un episodio convencional, sacrificando algunos sketches menos cómicos y dando paso a una trama más sólida y continua. Pero debemos dar créditos a Kimmy vs. el Reverendo: no enreda al espectador ni promete cosas que no cumple al final.

En cuanto a la historia, es al mismo tiempo fiel, innovadora y refrescante; permite pasar un buen rato y divertirse con opciones a veces muy alocadas y a veces muy clásicas… y sale Daniel Radcliff.

Me atrevo a decir que la interactividad tiene futuro, pero sólo si se propone unas metas más realistas, prometiendo menos incidencia y garantizando más claridad, enredos menos complejos y un entretenimiento acorde con el género y la trama. A parte de ello, como espectadores debemos aprender a ver en la interactividad un juego de detectives más que de dioses: encontrar pistas, pequeños tesoros, objetos perdidos y “easter eggs”, en lugar de esperar total libertad sobre lo que sucederá en la película o serie en cuestión.

Guía para ver y no enredarse con Kimmy vs. el Reverendo (ALERTA DE SPOILERS)

Aunque en algunos portales como Bustle hemos leído que existe más de una docena de posibles finales para Kimmy vs. el Reverendo, lo cierto es que la mayoría no son los finales reales sino posibles escenarios cómicos que muestran lo que pasaría si diéramos rienda suelta a nuestras elecciones equivocadas. Por así decirlo, sólo existen tres finales posibles que llevan al desenlace verdadero del episodio, es decir, a la boda de Kimmy y Frederick. Les contamos cómo llegar a ellos sin fracasar en el intento.

1. ¡Ganaste! El final más verídico es en el que Kimmy llega a su boda después de haber liberado a las mujeres topo de Virginia Occidental. A su vez, Titus participa en su película y Jacqueline no pierde su trabajo. Las tres elecciones clave que debes tomar son: elegir el vestido divertido al comienzo; elegir la excusa del guion con Jacqueline; y seguir a Kimmy en lugar de devorar el segundo banquete de tierra que encuentra Titus. Si todo sale bien, podrás ver a Kim Jong-un y saldrá el “You Win!” al final.

2. No tan mal, pero menos divertido. El segundo final “acertado” es casi igual que el primero, pero saltándose la elección clave del comienzo: así es, lo del vestido es importante. Si escoges el vestido elegante, al final te encontrarás en una boda más sobria en la que todos los personajes estarán contentos, pero ya no veremos a Kim Jong-un y Kimmy dirá que prefería el vestido divertido.

3. Llegaste, pero fallaste. El peor escenario posible también nos llevará a un final con boda, pero en el que las cosas no salen tan bien para Titus y Jacqueline. Para llegar a aquí debemos retroceder al momento en el que Jacqueline inventa una coartada en el set de grabación. En lugar de “guion” debemos elegir “vestuario” para que Jacqueline arruine la carrera de una pobre asistente de vestuario con una seguidilla de mentiras que conducirán a un estallido de masculinidad tóxica y al descontrol de los “onvres” de todo el mundo. La otra elección clave es cuando Titus se ve tentado por un segundo banquete imaginario. En lugar de seguir a Kimmy, devora un montón de tierra, arruina su voz y pierde su película.

Otros finales fallidos:

a. Cuando Kimmy encuentra el libro y se lo muestra a Frederick, en lugar de leerlo escogemos “planear la boda”. Todo irá bien hasta el momento en que necesitemos ver qué camino tomar para llegar al búnker y el Reverendo se nos adelantará en su van con las mujeres topo a bordo. El bueno de Mike nos frenará y devolverá al comienzo.

b. Si escogemos “besuquearnos” con Frederick, al cabo de un horroroso beso y de siete minutos de haber empezado, tendremos un aburrido final feliz.

c. Cuando no sabemos a qué amiga de Kimmy elegir, si optamos por Donna María nos transportaremos rápidamente a un final en el que Cyndee se pregunta por qué contrataron a Daniel Radcliff para apenas una escena. Nota: si elegimos a Gretchen veremos un extraño atraco encabezado por la más extremista de las mujeres topo.

d. Si elegimos “llevar a Jacqueline” en lugar de Titus, de camino a Indiana iremos en un avión piloteado por Buckley (el hijo adolescente de Jacqueline), pero obviamente moriremos en un terrible accidente. A su vez, Titus morirá en el gimnasio al tropezar en la caminadora.

e. Si esperamos el Uber (“Mamadou”), moriremos en la carretera de tanto esperar.

f. Si volvemos a escoger esta opción, 4000 meses después, un ejército de robots “YUKU” encontrarán y aplastarán los restos de Titus y Kimmy en su paso hacia la conquista mundial post-antropoceno.

g. Cuando “hacemos sociales” en lugar de “ir al grano” con el Reverendo en la cárcel, éste nos mostrará su estúpida rutina de baile; resbalará, se golpeará la cabeza y morirá desangrado, con lo cual no podremos averiguar donde están las mujeres topo.

h. En el bar redneck de Virginia Occidental, si “creemos que Titus no conoce Free Bird”, en lugar de cantar el clásico de Lynyrd Skynyrd, Titus interpretará una versión que enfurecerá a los sureños, lo que desatará una violenta trifulca y una llamada al 911.

i. Si elegimos “dejar al bebé Sharon” en la gasolinera, Mike aparecerá de nuevo y nos pedirá amablemente que retrocedamos, porque “Kimmy no haría eso, ella es buena”.

j. Si explotamos al Reverendo: Kimmy sacará una bazuka de la nada y estallará en mil pedazos por disparar desde muy cerca. Frederick clonará a Kimmy y se casará con una versión un tanto menos perfecta que la original.

k. Si disparamos al Reverendo: no sabremos dónde están las mujeres topo y Kimmy se perderá en el bosque tratando de dar con el búnker. Frederick se casará con Lilian.

l. Si pisoteamos al Reverendo: Kimmy se volverá loca, Frederick se volverá rey de Inglaterra y se casará con Xanthipp

Nota: cuando elegimos las tres muertes distintas en lugar de perdonarlo (sé que todos lo hicimos), veremos al Reverendo en el infierno junto a Mr. Frumpus, el muñeco abusador. Eventualmente volveremos al mismo punto y deberemos darle “perdonar” para seguir con la trama.

 

 

 

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