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Viajeros por naturaleza: un recorrido por Colombia de la mano de la Toya Montoya

Los 10 episodios de la serie web están disponibles en www.viajerospornaturaleza.com y en las redes de Caracol Televisión.
Viajeros por naturaleza
Viajeros por naturaleza
Por
Redacción Shock

El 15 de septiembre Caracol Televisión lanzó la serie web Viajeros por naturaleza, un proyecto en el que, de la mano de la Toya Montoya, la audiencia será testigo de una experiencia ecoturística por 10 lugares de Colombia. La serie web está disponible en la página web www.viajerospornaturaleza.com y a través de las redes sociales de Caracol Televisión. 

Con el programa no solo se busca que la audiencia conozca estos lugares preciosos que hay en el país, sino que se hace un llamado al cuidado y respeto de la flora y la fauna e incentivar el turismo nacional fomentando el cuidado del medio ambiente, además de conocer el país, la diversidad natural de cada una de las regiones y el trabajo que están haciendo las comunidades para preservarla. 

En Viajeros por naturaleza la audiencia conocerá más sobre la cultura, las costumbres y la biodiversidad de distintos territorios en el Chocó, Tolima, Amazonas, Santa Marta, La Guajira, Inírida, Guaviare, Meta, Boyacá y Casanare.

“Viajar por Colombia es reconectarnos con nuestras raíces, con nuestra esencia, con nuestra cultura y con nuestra naturaleza. Conocer la abundancia que nos rodea nos permitirá conservarla. La invitación es a que viajemos a través del tiempo, respetando los procesos de cada cultura y aprendiendo las distintas herramientas para integrar este conocimiento en pro de una Colombia sostenible”, cuenta la Toya Montoya. Hablamos con ella más a fondo sobre este proyecto. 

Cuéntanos del proceso detrás de Viajeros por naturaleza.

La idea de este proyecto se empezó a gestar hace casi un año y medio, y comenzó a hacerse realidad en octubre del año pasado. Viajamos durante octubre, noviembre y diciembre de 2019 a 10 destinos distintos que pueden ver en cada uno de los episodios. 

Ese fue mi último contacto real con la naturaleza. El proyecto estaba planteado para salir al aire en marzo de este año y bueno, ya sabemos lo que pasó, entonces lo tuvimos que posponer por unos meses. Yo recuerdo esto no solo como un gran regalo, sino como el último contacto real que tuve con la naturaleza, que para mí es fundamental porque siempre he vivido cerca a ella. Yo crecí en Santa Marta y para mí es de vital importancia tener esa conexión con la Madre Tierra.

 

¿Cuál es el mensaje con el que les gustaría que se quede la audiencia de este programa?

El mensaje claro de este proyecto es que no solo nos enamoremos de Colombia, sino que entendamos sus problemáticas y que entendamos que tenemos que unirnos para proteger nuestro mayor activo: nuestros recursos naturales. 

Este es un proyecto que resalta distintos emprendimientos de colombianos que le están apostando al ecoturismo alrededor del país y que han logrado transformar no solo sus comunidades, sino también su realidad. Creo que es un mensaje de esperanza y de apoyo hacia esas personas que están buscando darle un nuevo uso a sus territorios, uno donde podamos estar en balance y en armonía con la tierra y con la naturaleza. Creo que el mensaje es de esperanza, un mensaje de amor por la tierra y de sabernos capaces de juntos poder migrar o transitar hacia una economía que nos permita sostenernos en el tiempo, que no sea solo destrucción hacia la tierra sino que podamos apostarle a la reactivación económica por medio del ecoturismo. 

 

¿Cuál es el mayor aprendizaje que dejó el programa y cómo se puede aplicar a la coyuntura actual?

Precisamente lanzamos este proyecto justo ahora cuando ya tuvimos la oportunidad de estar adentro y mirar para adentro de nosotros mismos. Yo estoy convencida de que el cambio para que las cosas funcionen de una manera responsable es mirar para adentro, mirar nuestros actos, cómo nos comportamos y mirar cómo somos nosotros por dentro. Yo creo que la pandemia nos dio precisamente la oportunidad de parar y replantearse un montón de cosas a nivel individual y a nivel colectivo, y creo que este momento era el momento idóneo para sacar este proyecto porque ya tenemos la oportunidad y las ganas de salir de nuestras casas después de haber entendido la importancia que tienen los actos en cualquier lugar del mundo en el que estemos. La pandemia nos demostró que algo que ocurre al otro lado del mundo tiene efectos aquí, eso quiere decir que nuestros ecosistemas, si no los cuidamos, lo que ocurra aquí también afectará al resto del mundo. Es una bonita mezcla de lo que aprendimos durante la pandemia y de lo que podemos poner en práctica ahora durante los viajes. 

 

¿Puedes compartirnos alguna de las experiencias que tuviste con las expresiones musicales de los sitios que visitaste?

En el Chocó tuve la oportunidad de bailar en el malecón de Quibdó con su música tradicional. En La Guajira, que asombrosamente la gente relaciona solo la Guaira con la alta Guajira, pero por ejemplo en la parte baja de la Guajira, que es donde está Urumita que es como la cuna del vallenato, ahí tuve la oportunidad de estar con juglares vallenatos, con estos personajes que escriben canciones y que nos contagian con las notas de su acordeón. En los Llanos Orientales también tuve experiencias musicales. El arpa es fascinante, no solo como tocan el instrumento y a la velocidad que lo hacen, sino también cómo bailan su música y cómo viven su tradición y su cultura. Me pareció no sólo fascinante, sino muy difícil de replicar. Me invitaron a bailar en una de sus presentaciones y me fue un poquito imposible cogerles el paso.