Se encuentra usted aquí

La reunión de Helloween: un sueño posible que se hizo en Bogotá

Metaleros colombianos, ya pueden descansar en paz.
Fotos: Alejandra Mar
Fotos: Alejandra Mar
Por
Redacción Shock

Por fin llegó el día de cumplir eso que tantos fanáticos de Helloween habíamos soñado mínimo una vez en nuestras vidas. A mí me pasó hace rato ya, tomando cerveza con un par de amigos. Alguno dijo: “Oiga, ¿Helloween por qué carajos no hace un concierto con Michael Kiske y Kai Hansen?”, los demás movimos los hombros, hicimos mala cara y ya. Recuerdo que no se comentó mucho al respecto, tal vez para que el prospecto remoto no nos amargara el buen rato. Igual nos quedó la esperanza a todos ahí en el fondo. Lo sé.

Por: Felipe Barrera - Fotos: Alejandra Mar

El caso de Helloween es uno tremendamente particular. No sólo es una banda icónica que para muchos es la más determinante de lo que más tarde se denominaría power metal, sino que ha tenido tres cantantes excepcionales que están en excelente forma al día de hoy. Cantantes con varias décadas de carrera encima y que, sobre todo, cumplen con la aún más inesperada condición de no odiarse o haberse “dejado de odiar” de repente por verse irrelevantes y/o necesitados.

Primero fue Kai Hansen, el también guitarrista y fundador de la banda que cantó en el primer disco (Walls of Jericho) y quien más tarde formaría otro de los grupos fundamentales del género: Gamma Ray. Luego vendría Michael Kiske; Hansen pasaría a dedicarse exclusivamente a la guitarra por los próximos dos discos. Su voz es el sello —y la causa en gran medida— del periodo en el que la banda fue más reconocida. Lo anterior gracias a los que, aún hoy, son sus dos discos de mayor recordación, además considerados biblias absolutas del género: Keeper of the Seven Keys Vol. I y II. El tercero en llegar fue Andi Deris. Tenía unos zapatos enormes que llenar en una formación que, aunque había caído en una suerte de bache creativo, ya había construido un legado indestructible. Los llenó, y de qué manera, pero además comenzó a escribir su propio capítulo en la historia de Helloween sin titubear.

helloween_9.jpg

¿QUÉ HIZO POSIBLE LA REUNIÓN DE HELLOWEEN?

En su momento, Kai Hansen se retiró por la intensidad del cronograma de giras y el marketing de popstars que sentía estaba atrayendo la banda gracias al éxito amasado en ese periodo 87-89. En cuanto a Kiske, son bien conocidas las diferencias que tuvo con el guitarrista y miembro fundador, Michael Weikath. Eso, sumado a la pobre acogida de los álbumes Pink Bubbles Go Ape y Chameleon, llevaría a su salida en 1993.

Si bien las partidas de Hansen y Kiske no estuvieron exentas de su dosis de drama, el siglo XXI estuvo lleno de indicios de que una reunión era posible. Hagamos, pues, un recuento ñoño de cómo fue esa evolución:

- Michael Kiske y Kai Hansen participan en The Metal Opera, el primer disco de Avantasia, supergrupo formado por Tobias Sammett (Edguy), y se convierten en invitados recurrentes del proyecto (2001-)

- Helloween emprende la primera edición de su Hellish Tour junto a Hansen y Gamma Ray (2008).

- Michael Kiske regresa oficialmente a los escenarios después de 17 años con su nueva banda Unisonic (2010) y recluta a Kai Hansen como guitarrista (2011).

- La segunda versión del Hellish Tour de Helloween y Gamma Ray, trae a Helloween a Bogotá por cuarta vez (2013).

 Michael Weikath Y Michael Kiske coinciden en el Sweden Rock Festival 2013 y zanjan allí sus diferencias.

- Kai Hansen y Michael Kiske abren la puerta a una reunión que ya por algunos años planteaban subrepticiamente los miembros de Helloween (2014).

- (Dejan de joder y jodernos y) Anuncian el Pumpkins United Tour para 2017-2018

helloween_22.jpg

El Concierto

- De una y sin atenuantes aparecieron en escena los siete (Deris, Kiske, Hansen, Weikath, Grosskopf, Gerstner y Löble) nada más y nada menos que con Halloween. Rápido se vio que la química entre Deris y Kiske es la de dos personas que no solo se admiran, sino que se aprecian mucho.

- Para asegurar que ese primer impacto fuera contundente, siguieron con Dr.Stein, y, ¿quién no salta y canta Dr. Stein?, ¡¿quién carajos?!.

- I´m Alive fue la primera canción en la que se separaron y ahí quedó claro que Kiske es el mismo del cassette, el que soñábamos los que nunca lo habíamos podido ver.

- If I Could Fly, Are You Metal, Waiting For The Thunder y Perfect Gentleman vieron a Andi Deris solo y el público bogotano le respondió a un viejo conocido acompañándolo en las 4.

helloween_60.jpg

- Kai Hansen se fajó un medley que no podía ser otra cosa sino poder puro y duro: Starlight, Ride the Sky, Judas y Heavy Metal (Is the Law). A la salida, una de las cosas que más comentamos con mis amigos fue que nos sorprendió lo bien que estuvo.

- El momento meloso de la noche –que al rockero bogotano le encanta y no se puede negar desde el día en que prácticamente le torcimos el brazo a Kiss para que tocaran Forever– llegó con Forever and One a dúo (con butaquitos y todo) y A Tale That Wasn’t Right de Kiske solo.

- I Can estuvo chévere pero quedó ensanduchada entre dos momentos melancólicos por el homenaje que se le hizo a Ingo Schwichtenberg (1965-1995), fallecido baterista de la banda, justo después. Buen detalle, especialmente para esta gira.

- Why?, una de mis favoritas porque me recuerda al gran High Live, Sole Survivor y Power fueron para mí ese momento chévere del que sabe que ya tachó varias canciones importantes y que le quedan varias más.

- Con una tremenda versión de How Many Tears de todos juntos amenazaron por primera vez con que se iban. Nadie se creyó esta amenaza ni por un segundo.

- Regresaron y Kiske cantó Eagle Fly Free con toda el alma, pero para mí quedó un poco borrada al lado de la canción MÁS IMPORTANTE de la noche: por supuesto, Keeper of the Seven Keys, con Kiske solo al comienzo y Deris saliendo a contrapuntear la parte del diablo. Como tenían que hacerlo. Conmovido de principio a fin con ésta.

- Se bajaron y regresaron por segunda vez para las infaltables, Future World y I Want Out. En ese momento el concierto se convirtió en una fiesta con confeti y bombas de calabaza saltando por todos lados. Era la fiesta de miles de bogotanos que, no sea dicho a la ligera, cumplimos un sueño entrañable el miércoles 25 de octubre de 2017.

helloween_61.jpg

PENSANDO CON CABEZA FRÍA…

- El sonido pudo haber estado mejor. La guitarra de Sascha Gerstner estuvo muy perdida durante todo el concierto.

- Hace unos días se destapó que Michael Kiske tuvo que utilizar pista en la primera fecha de la gira en Monterrey (México) por enfermedad. Yo elijo pensar que se mejoró en seis días, cantó perfecto y que por favor nadie me cuente si no fue así.

- Todas las animaciones del par de calabazas, Seth y Doc, haciendo un recuento de la historia de la banda —y de paso burlándose de todos los miembros— fueron muy entretenidas.

- No hubo lleno total pero el público estuvo muy animado de principio a fin. Habiendo dicho eso y sin perjuicio de lo anterior, noté a todos bastante relajados, muy en su lugar, sin empujones, sin pogos ni nada. Se lo atribuyo a que la mayoría, o bien éramos fanáticos de hace rato que ya los hemos visto dos o más veces, o sencillamente no teníamos ganas de joder a nadie. Aplaudo esa actitud, pero… para los muchos conciertos que se vienen, vale recobrar un poco la chispa.

Temas relacionados: 
Publicidad