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10 cosas que debería tener en cuenta si está pensando viajar como voluntario

Aliste su mochila, deje atrás su zona de confort y anímese a vivir una experiencia transformadora.
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Por
Esteban Daza

De acuerdo con un reporte presentado por la WYSE Travel Confederation, en el 2016 más de 284 millones de viajeros entre los 15 y 29 años tomaron sus mochilas para emprender viajes que aportaran a sus vidas experiencias significativas  y educativas que mezclaran aspectos como inmersión cultural, estudios, perfeccionamiento de idiomas, trabajo o voluntariados, que les permitieran ampliar sus habilidades y conocimientos.

Por: Esteban Daza // @steban_dl

Buscamos varios voluntarios extranjeros en Colombia. Fue así como llegamos al Valle de Tenza, una región del sur oriente de Boyacá, donde  la española Marta Llamas y la italiana Margherita Di Clemente llevan un par de meses realizando actividades de voluntariado.

Ambas llegaron en el marco del proyecto YOUNIC, del que hacen parte países como México, India, Colombia, Italia, España y Rumania, encaminado a establecer grupos de jóvenes voluntarios en escenarios de pocas oportunidades.

En el caso de Colombia, el proyecto se realiza en alianza con el GAL (Grupo de Acción Local) Valletenzano, y busca implementar estrategias que mitiguen el impacto del aislamiento del sector rural, que a su vez genera escenarios de pocas oportunidades para los jóvenes de la región y que lleva a que estos se radiquen en las ciudades dejando el campo abandonado.

Marta es profesional en ciencias ambientales y está trabajando en el diseño de estrategias que permitan el desarrollo rural desde la educación ambiental, este proyecto lo realiza vinculada a la autoridad ambiental de la región: Corpochivor.

Por su parte, Margherita, profesional en ciencias políticas y relaciones internacionales, desde su experiencia en la formulación, gestión y ejecución de proyectos sociales, llegó a Boyacá para vincularse a Arraigo, un proyecto de educación solidaria participativa, con el que se busca mitigar la migración rural de los jóvenes del municipio de Guayatá.

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Con la ayuda de este par de viajeras elaboramos un decálogo con los detalles más relevantes que debería tener en cuenta si está pensando en viajar como voluntario.

1. Defina qué tipo de voluntariado quiere hacer.

No hay un solo tipo de voluntariado, usted puede viajar para implementar o apoyar programas sociales, educativos o sanitarios; también puede ayudar en reservas o refugios para animales y hasta trabajar en hoteles y hostales a cambio de comida y alojamiento.

Lo más importante es que defina qué está buscando con el voluntariado, que este se acople a sus planes y objetivos y sobre todo que disfrute las actividades que debe realizar. No tome la decisión a la ligera y busque varias opciones antes de aceptar alguna oferta.

2. Asegurarse de que la oferta del voluntariado sea seria y segura.

Hay mucha información disponible en Internet acerca de voluntariados pero no siempre es verídica. Trate de buscar programas patrocinados por ONG o por las embajadas del país en el que esté interesado, también hay agencias de viajes que ofrecen este tipo de programas.

En todo caso lo más importante es que se asegure de que es una oferta real, trate de buscar la mayor cantidad de información posible y siempre busque programas que cuenten con el respaldo de una organización reconocida.

3. Pregunte absolutamente todo lo que necesite saber antes de irse de viaje

Bien dicen que no hay peor pregunta que la que no se hace, y en este caso este refrán aplica a la perfección.

No obvie ninguna pregunta, por más simple que parezca, asegúrese de conocer todas las tareas que va a desempeñar durante su voluntariado, qué gastos estás incluidos, con quién y dónde va a vivir, en qué lugares va estar, qué actividades de recreación ofrecen dichos sitios, etc. Si ya tomó la decisión de viajar de esta manera no querrá echar a perder el viaje por detalles que pudo preguntar antes de irse.

4. Averigüe qué visado y vacunas necesita

Aunque el visado se lo debería aclarar la organización con la que haga el voluntariado, no está de más averiguiar por su cuenta qué otros requisitos migratorios exige el país que va a visitar y así evitarse futuros dolores de cabeza.

También es importante que sepa qué vacunas y precauciones sanitarias debe tener y de esta manera prevenir enfermedades, hospitalizaciones o estar tomando medicamentos durante el viaje.

5. Adquiera un seguro médico

Hay programas de voluntariado que incluyen todo este tipo de detalles, pero hay muchos otros que no le darán ni para un taxi.

El seguro médico es de vital importancia, recuerde que va a vivir en lugar nuevo, con un clima y alimentos a los que no está acostumbrado; todos estos factores son el complemento perfecto para que se enferme.

No se las de fuerte y arriesgado, ni confíe mucho en su buen estado de salud, compre un seguro médico y no arruine su viaje.

6. Trate de buscar a antiguos voluntarios

Si en el lugar al que va a viajar ya se han realizado programas de voluntariado trate de contactarse con antiguos voluntarios, ellos le podrán dar información más clara del destino, consejos para acercarse a la comunidad con la que va a trabajar, qué lugares visitar, entre mucho otros detalles que harán su estadía mucho más sencilla.

7. Averigüe si el voluntariado le permite movilizarse

Si el voluntariado que va realizar tiene una larga duración, no querrá estar todo el tiempo en el mismo lugar.

Pregunte si le permiten viajar a más lugares, ya sea dentro del voluntariado o de vacaciones. Aquí también es importante que tenga clara la fecha de culminación del programa, cuándo tiene su vuelo de regreso y si este es flexible o no. De esta manera sabrá con que tiempo cuenta para explorar otros lugares del país que eligió.

8. Escoja un destino lo más lejano y diferente a su país natal

Ser voluntario no es solo una forma de viajar aportando algo al lugar que se visita. También es la oportunidad de relacionarse con los locales de una forma diferente y adaptarse a un entorno hasta ahora desconocido.

Escoja un destino que siempre haya soñado visitar, una cultura que le parezca interesante, con paisajes que disfrute y que le haga enfrentarse a situaciones desafiantes.

Recuerde que la idea es dejar atrás su zona de confort, así que un destino cerca a casa y con costumbres similares no representará grandes retos.

9. Trate de entablar relaciones cercanas con la comunidad en la que va a trabajar

De nada sirve que se vaya de voluntario hasta el otro lado del mundo si solo se va a limitar a cumplir con las tareas que le fueron asignadas.

Haga amigos locales, arme planes con ellos, conozca sus tradiciones, pruebe sus platos... en fin, trate de ser un miembro más de la comunidad en la que está, y esté siempre dispuesto a aprender de la riqueza y enseñanzas que el lugar y su gente tienen para darle.

En palabras de Margherita: “lo mejor de ser voluntario es que no viajas como turista sino que tienes la oportunidad de ingresar a lo más profundo de los lugares, a su historia, a su gente, a su más puro sentimiento de existir.”

10. No se deje atormentar por los inconvenientes que se le puedan presentar en el transcurso de su viaje

Recuerde que siempre habrá problemas o situaciones difíciles de sortear. Sin embargo, está en usted si busca la forma de solucionarlos o si se deja agobiar cada vez que se le presente algún inconveniente. Tenga en cuenta siempre que el aprender a solucionar las cosas por sus medios hace parte de las lecciones que el voluntariado tenía para usted.

Trate de disfrutar al máximo de la experiencia, no desperdicie ni un solo día y llévese con usted solo los mejores recuerdos del viaje. Viva y disfrute del placer de estar ahí.

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