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A Facebook le tocó volver a sus raíces

Parece que Facebook va a dejar de ser un San Andresito virtual y volveremos a chismosear lo que hacen nuestros allegados
Tomado de: GettyImages
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Por
Redacción Shock

Cuando Mark Zuckerberg creó Facebook no se imaginó el alcance que tendría. En su cuarto de Harvard, siendo un ñoñito muy pilo, pero con pocas habilidades sociales se imaginó que si hacía una página en la que la gente de la universidad pudiera conectarse con más facilidad eso ayudaría a personas como él y además facilitaría un montón de cosas que ahora se hacen a través de las redes y que nos evitan movilizarnos.

Pero la cosa no se quedó solo en Harvard y Facebook resultó atractivo no solo para las personas con dificultades para socializar sino para el mundo entero. De ahí en adelante todo es historia, hoy en día Facebook es un termómetro social en donde la gente no le da miedo decir lo que siente y piensa sin ningún filtro.

Las virtudes de Facebook son el sueño de todo vendedor que está tratando de descifrar cómo llegarle a sus clientes, es la base de datos que toda empresa añora para saber cómo hacer sus movidas porque ahí están todos nuestros datos, edad, lugar de nacimiento, saben qué seguimos entonces saben qué nos gusta. Es un estudio de mercadeo muy preciso y por eso en los últimos años Facebook se había convertido en un mercado tipo San Andresito en donde a medida que bajábamos buscando los últimos chismes de nuestros amigos, aparecían tenis, vestidos, whisky, videos de tutoriales de gente que uno ni siquiera sigue, lo último en depilación, lo último en peinados, lo último en odontólogos. Y lo último es que ya poco veíamos de nuestros cercanos y de las personas que habíamos agregado precisamente para chismosear, como amigos y familia.

De pronto Zuckerberg en sus vacaciones de fin de año mientras miraba su Facebook se dio cuenta que ya no era lo mismo, que ahora solo eran sugerencias y poco chisme. Debió llegar a la oficina con eso en la cabeza y el pasado 11 de enero compartió un estatus con su 101 millones de amigos en el que cuenta de manera muy emotiva que una de sus resoluciones para el 2018 era volver a la raíz, a la razón por la que nació Facebook, dijo que el propósito inicial era mantener a la gente conectada y sentirnos cercanos a los que más nos importan y que lo que más quería era que el tiempo que pasaramos en Facebook fuera tiempo bien gastado “podemos sentirnos más conectados y menos solos, y eso se correlaciona con medidas a largo plazo de felicidad y salud. Por otro lado, leer artículos o ver vídeos de manera pasiva —aunque sean entretenidos o informativos— puede no ser tan bueno”.

Al otro día la noticia en la bolsa de Nueva York fue que habían caído las acciones de Facebook gracias a la decisión de Mark de cambiar el newsfeed de sus usuarios. Porque claro, el bienestar de las personas jamás irá de la mano con las acciones de la bolsa. 

Seguramente Zuckerberg habrá contemplado todo esto y es muy valioso que a pesar de que esto tenga repercusiones en su bolsillo el tipo esté pensando en el bienestar y en el buen uso de las redes sociales que por estos días está tan embolatado. Punto para Mark.