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Alerta spoiler: así es el concierto antifacho de Roger Waters

“Los cerdos mandan. Permanece humano.”
Foto Getty Images
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Por
Chucky García

Por @chuckygarcia

Es curioso que el domingo de elecciones en Colombia haya circulado un tweet que anunciaba la rifa de unas boletas para Roger Waters entre quienes votaran en contra del candidato de la izquierda y evitaran así que pasara a la segunda vuelta. Y es curioso, por no decir irónico, porque si hay algo que el nuevo show de Roger Waters ataca con ahínco y de manera frontal es a la derecha y a todo lo que esta representa, y no solo en el Viejo Continente sino en todo el mundo.

Y no estamos hablando de que la arremetida durante el show es un par de palabras entre canción y canción. Posiblemente sea, de toda la carrera en solitario del exintegrante de Pink Floyd, el montaje en donde su artillería contra el sistema corrupto, opresor, elitista, armamentista y promotor del odio, el neofascismo y el fanatismo político, se convierte en un completo cargamento escenográfico, visual, teatral y musical impecablemente llevado a cabo.

En todo caso, si en algo coinciden el trino en cuestión y el Us + Them Tour de Roger Waters que actualmente gira por Europa y en seis meses llegará a Colombia es que la política es el ADN como tal del espectáculo; uno en el que después de sacarle las tripas con sus propias manos a los políticos Waters cierra con un mensaje de esperanza.

“Los cerdos mandan”, se puede leer literalmente en la enorme pantalla de video del show durante uno de sus momentos cumbres, que a fin de cuentas son casi todos durante sus más de dos horas de duración. “Permanece humano”, le dice luego al público a través de un aviso en el lomo del marrano inflable que le da una vuelta al ruedo durante la canción Pigs (Three Different Ones), y que se volvió sello de Pink Floyd desde la época del álbum de estudio del cual se desprende este tema: Animals.

Es Animals, justamente, el disco que dentro del repertorio del Us + Them Tour se roba el show y lo hace de una manera muy cerda: luego de un supuesto intermedio de 20 minutos (y digo supuesto porque durante este tiempo la pantalla de video se enciende para lanzar una serie de mensajes contra la industria militar, la policía y la política de Israel y Mark Zuckerberg, a quien describen como un censurador de internet y un promotor del consumismo que se hizo millonario con una aplicación misógina); la icónica portada de ese elepé cobra vida y aparece a lo largo de todo el escenario, y no solo para deleite de los fans más acérrimos de la agrupación inglesa sino para la de todos que no comulgan con Trump.

A Trump, valga el colombianismo, el show le da como a rata en bolsa con unas gráficas alucinantes, mientras que el propio Waters se pone una miedosa máscara de puerco para que en esta parte del concierto uno no respire ni parpadee con tal de no perderse nada. La cosa no se queda ahí, en todo caso, y no se vuelve un perro persiguiéndose su propia cola, sino que pone el listón aún más alto y salta hasta el espacio, exactamente a la canción Us and Them, una pieza del que posiblemente es el mejor álbum de rock de todos los tiempos, The Dark Side of The Moon.

Mientras el músico de 74 años y la intachable banda que lo acompaña en vivo interpretan este tema, la realidad de los desplazados, refugiados, personas sin hogar, inmigrantes y sin papeles salta a la palestra, pero no con sensacionalismo sino con una delicada y emocional construcción de sobrias imágenes que lo sobrecogen a uno porque a la vez van intercaladas con escenas de abuso policial, ataques terroristas y bombardeos. Tiene que tener uno el corazón de palo y la sangre a menos 18 grados para no sentirse conmovido y chocado al tiempo.

Por lo demás, el concierto funciona como un “greatest hits” de Pink Floyd, que incluye versiones de Speak To Me, Breathe, Time, Wish You Were Here, Money, Another Brick In The Wall, Mother y Comfortably Numb. Welcome to the Machine merece una mención aparte por la recreación gráfica y la inmensidad que en manos de Roger Waters aún logra irradiar, y eso que ya casi cumple medio siglo, pues fue publicada originalmente con el álbum Wish You Were Here, de 1975.

La gran ausente fue otra perla de ese mismo disco, Shine On You Crazy Diamond, aunque uno entiende que no se pude tener todo en la vida. El Us + Them Tour recompensa al abrirle un espacio a composiciones del más reciente trabajo de estudio de Roger Waters, ¿Is This The Life We Really Want?, como Deja Vu, Picture That y The Last Refugee.

Eso sí, no crean que durante estas canciones esta insurrección de espectáculo pierde su norte o se distrae con tantas miradas embobadas con su belleza audiófila y sensorial. Muy por el contrario, aprieta aún más las tuercas de la palabra “resiste”, que no solo sale en pantalla muchas veces sino que también acompaña el programa de mano y hasta la idea, diría uno, de que es mejor romper el chancho y comprarse la boleta que prestarse para rifas por Twitter