Se encuentra usted aquí

Diccionario de caleñismos para entender a los caleños

 “Vamos es a azotar baldosa oís”.
Diana Cuartas (Caleño sin barreras)
Diana Cuartas (Caleño sin barreras)
Por
Elkin Escobar

“Azotar baldosa: entregarse al baile con pasión y desenfreno”

Desde su llegada a América, el español ha sufrido incontables transformaciones de común acuerdo con las necesidades y los distintos escenarios y poblaciones. En Colombia existen numerosas variedades regionales del español. La variedad de dialectos enriquece nuestra cultura. “El lenguaje es patrimonio cultural del pueblo y tiene un valor simbólico en la construcción de identidad social” asegura Ana María Díaz Collazos, Ph.D. en lingüística hispánica de University of Florida.

Por: Elkin Escobar B // @elkinescobarb

En el caso de Cali y el Valle del Cauca, “El lenguaje caleño surge de la mezcla de los diferentes “acentos” o dialectos que se hablaban en España en el siglo XVI. Sin embargo, la mayoría tal vez venían del sur de España, pues de ahí salían los barcos que venían para América. Esto conforma una región llamada Andalucía. Los andaluces tienen la tendencia a cambiar la “s” por “j”. Por eso, en Cali se dice “vaj a ir” por “vas a ir”, apunta Díaz Collazos. 

El idioma permea en su totalidad las actividades de los seres humanos y las regiones. Por eso, si el plan es ir disfrutar de la sala y la música del Pacífico, es imprescindible conocer el lenguaje caleño para hablar como un verdadero experto a la hora de ir a rumbear.

 “Vamos es a azotar baldosa oís”

Si está de visita en Cali o son las seis de la tarde de un viernes y al salir del trabajo desea irse de fiesta a la sucursal del cielo, lo recomendado es que se ponga en contacto con sus amigos en esta ciudad y les haga particípes de su deseo por medio del siguiente discurso, que anteriormente habrá estudiado. En caso de ser visitante, lo pronunciará con propiedad. He aquí la guía básica para entender y hablar como todo un caleño a la hora de ir a azotar baldosa:

Al comunicarse con su amigo o amiga usted dirá:

- ¡Ve! estoy full desparche (1). Hoy quiero armar destrampre (2), ¿nos vamos de farra (3)? -

A lo que su amigo a amiga instintivamente responderá:

- ¡A lo bien! (4), de una, pero ando asao (5) – inconveniente que sin lugar a dudas tendrá una inmediata solución – dale, yo me consigo unas lukas (6) -

- bientos (7), ¿en dónde nos vemos? -

Concertado el encuentro podrá contactar a otros amigos que probablemente aceptaran la invitación, a estos se les conoce como pateperro (8), e ir a casa a calentar motores para lo que se viene.

- Nospi (9) más tarde, voy a pegarle a los aliños (10) y a alistar la percha (11) para esta noche –

Llegada la hora del encuentro procure estar puntual en el lugar acordado, no vaya a ser que le cataloguen como chichipato, ta (12) o buchipluma (13) y le negreen (14) del guagauacó (15)

Si busca ganar puntos exclame uy tutuy (16) al encontrarse con la persona de su interés y alague lo bien emperchada (17) que esta está, a lo que el personaje contestará gracielas (18) así poblanamente más tarde logrará un entuque (19)

Si aún no han elegido en lugar donde descocerse bailando, la mejor opción es darse un borondo (20) por algunos sitios aquí recomendados 

- Esto está muy tetiado (21) oís (22) – se dirá si los establecimientos están llenos - songo sorongo (23) vámonos metiendo a ver si ponen algo chévere (24) para bailar.

Ya en la rumba puede descualquierarse (25) y disfrutar de la música, el viche, el arrechon, el tumbacatre y otras bebidas que le caerán como salsa para el que no ha bailado.

Cuando ya se sienta calumbo, a (26) usted decide si puede pilotear (27) el sambumbe (28) o se va al rancho (29) con la excusa de que al siguiente día tienen que camellar (30)

-  Estuvo áspero (31) pero, ¡Nos vidrios! (32). Me voy como un lulo (33)

¿No entendió mucho de lo comentado anteriormente? Aquí está la definición de cada uno de los términos usados en este básico ABC de lenguaje caleño a la hora de rumbear:

1. Desparche: m. Estado anímico que no motiva al disfrute.  

2. Destrampe: m. situación para despelucarse. Perdida de la mesura y el control.

3. Farra: f. fiesta

4. A lo bien: adj. De buena manera, seriamente, de verdad.

5. Asao: adj. se refiere al hecho de no tener dinero.

6. Lukas: f. dinero // unidad monetaria equivalente a mil pesos.

7. Bientos: adv. Bien. Eje. Todos bien.

8. Pateperro: adj. Persona que se deja convencer fácilmente de ir a alguna parte.

9. Nospi: interj. Abreviación de “nos pillamos” que se usa para despedirse.

10. Pegarle a los aliños: verb. Alimentarse, disponerse a comer.

11. Percha: f. vestimenta, pinta. Atuendo especial.

12. Chchipato, a: adj. que es incumplido y/o mezquino.

13. Buchipluma: adj. Persona incumplida. Que habla mucho y hace poco.

14. Negriar: verb. Excluir a alguien de algo. Sacar del parche.

15. Guaguancó: m. ritmo y sabor para guarachar // fiesta.

16. Uy tutuy: interj. Expresión usada para manifestar sorpresa o asombro ante algo, generalmente la apariencia de alguien cuando está más acicalado de lo normal.

17. Emperchado, a: adj. Que puso especial esmero en estar bien vestido.

18. Gracielas: interj. manera de agradecer.

19. Entuque: m. romance casual de encuentros eventuales sin compromiso.

20. Borondo: m. paseo casual en carro o a pie.

21. Tetiado: adj. que se encuentra excesivamente ocupado de personas o cosas, sobrepasando sus límites.

22. Oís: interj. Manera de llamar la atención al interlocutor. De uso similar a mirá y ve.

23. Songo sorongo: adv. Que ocurre con lentitud, de manera casi imperceptible.

24. Chévere: adj. Bacano, bueno, elegante y agradable.

25. Descualquierarse: verb. Perder la razón. Irse de juerga a beber alcohol y hacer locuras bajo su efecto

26. Calumbo: adj. Que está llegando al umbral de la ebriedad, mostrándose alegre y prendido.

27. Pilotear: verb. intentar llevar de la mejor manera posible una situación para la que no se está preparado.

28. Zambumbe: m. zaperoco, bororó, desorde, corrinche.

29. Rancho: f. lugar en el que se vive.

30. Camellar: verb. Trabajar.

31. Áspero: adj. Muy bueno, interesante y de alta calidad.

32. Nos vidrios: interj. Al igual que nospi se usa para despedir, para decir nos vemos.

33. Me voy como un lulo: adj. En perfecto estado, divinamente, muy bien.

Práctico, sencillo y eficiente. Así es Caleño sin Barreras el diccionario creado por Diana Marcela Cuartas para explicar el lenguaje caleño y de donde fueron tomadas las definiciones de los anteriores términos.

diccionario_caleno.jpg

En el 2011 Marcela Cuartas, comunicadora social egresada de la Universidad del Valle, inició este proyecto que busca recopilar y explicar las particularidades del lenguaje que se usa en Cali en un colorido diccionario de bolsillo. Caleño sin barreras obtuvo un extraordinario reconocimiento dentro y fuera del país y fue necesario hacer varios tirajes y dos ediciones de este diccionario.

Con el apoyo de varias colectivos organizaciones entre estas Lugar a Dudas y Espacio Odeon, Marcela Cuartas logró compilar alrededor de 1000 términos y registrarlos en las 60 páginas que contiene la segunda edición de “Caleño sin barreras”. Échele una ojeada a este diccionario y enriquezca su léxico caleño.

¿Se podría deformar el idioma español al usar los términos regionales? “No, nunca. Solamente se enriquece y cambia. Todas las lenguas cambian constantemente” asegura Ana María Díaz Collazos.

 

Temas relacionados: