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El 11 ideal de futbolistas con historial delictivo

Con estos 11 jugadores se arma un equipo que bien podría competir en la Champions de los chancucos.
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Habla el Balón

Esta es una selección de regateadores de normas. Futbolistas que, ya sea por no querer pagar impuestos, por querer sumarle unos cuantos ceros a sus ingresos, o por tener una vida extrafutbolística muy cercana al mundo del hampa, terminaron rondando juzgados, pagando abogado, multas y, algunos, hasta pagando cana.

Por: Sebastían Nohra @SebastianNohra // Habla el Balón

Con este 11 de jugadores que han tenido que vérselas con la ley se arma un equipo que bien podría competir en la Champions de los chancucos. Sobra decir, desde luego, que el cargo de directivo honoris causa de este equipo no puede ser para nadie más que Luis Bedoya, quien se quería guardar hasta las medallas que lo ponían a entregar.

René Higuita (arquero)

Genio y figura dentro del rectángulo verde. Lo que muchos no recuerdan —o no quieren recordar— es que este campeón de América estuvo en la cárcel. Fue detenido el primero de junio de 1993 por quedarse con parte de la recompensa que dieron por la liberación de Claudia Molina, hija de Luis Carlos Molina, comerciante y lavador de dinero del cartel de Medellín. El secuestro lo había ordenado el mismísimo Pablo Escobar.

Las autoridades descubrieron que René, intermediario en la liberación, no quiso ser solo caridad y sacó su tajada de la recompensa. Terminó devolviendo el dinero, pagando una fianza y quedó libre a finales de ese mismo año. El autogol de su vida.

Breno Vinicius Rodrigues Borges (defensa)

Este defensa brasilero debutó en el Sao Paulo en el 2007 y un año después tocó el cielo cuando fue traspasado al Bayern Múnich. En la noche del 20 de septiembre de 2011, borracho hasta la madre, quemó intencionalmente su casa en Múnich para sacarle plata a la aseguradora

Tres años y nueve meses de cárcel fue la condena por su delirio pirómano ventajoso.

Wilson Pérez (defensa)

Este lateral de buen pie y con gran ida y vuelta es uno de los consentidos de la historia del América de Cali. Con la 'Mechita' ganó cinco ligas entre el 1985 y 1997; también fue lateral de la Selección Colombia mundialista en USA 94.

El 16 de octubre de 1995 fue capturado en el aeropuerto de Barranquilla por porte de cocaína cuando se disponía a abordar un vuelo hacia Cali. Intimar con la blanca mujer le costó cuatro años y dos meses de cana.

Nizar Trabelsi (volante)

El caso de este volante tunecino es escabroso. Es una historia inédita en el fútbol de élite. En 2003, pocos días después de los atentados del 9/11 fue condenado a 10 años de prisión por su colaboración con Al-Qaeda y por manejo ilegal de armas. Las pruebas que sirvieron para capturarlo incluyeron reuniones secretas en Afganistán con ni más ni menos que Osama Bin Laden.

Este loco lo llevó todo muy lejos…

Freddy Rincón (volante)

Es posible que Colombia no haya tenido un volante mixto del nivel de Fredy Rincón. Un superdotado físicamente y un prodigio técnico. El Yaya Touré criollo, para que entienda si tiene menos de 30.

Por eso en 2015 fue tan triste ver su foto en la circular roja de la Interpol, que ordenó su captura por lavado de activos y narcotráfico en Panamá. Aunque luego de pasar 123 días en una prisión brasilera fue absuelto, su relación personal con Pablo Rayo Montaño, narco del cartel de Medellín, oscurece y deforma su mito.

Arturo Vidal (volante)

Usted se acordaría más de este incidente si Chile no hubiera quedado campeón de la Copa América 2015, pues la vuelta olímpica tapó el bochorno. En plena Copa, Sampaoli le dio un día libre a sus jugadores y Arturo, que suele tomarse en serio su apodo de rey, borracho hasta la médula, estrelló su Ferrari contra un poste de luz. El accidente pudo ser fatal y Vidal pasó la noche en la comisaria.

Días después el técnico se hizo el gringo y durmió plácidamente, como todo Chile; Arturo jugó el siguiente partido y el título terminó por encubrirlo todo. Alcahuetería austral.

Messi (volante)

Después de dos años de juicios, demandas e investigación, el Tribunal Supremo español condenó a Messi a 21 meses de cárcel —excarcelables— por evasión de los impuestos correspondientes a sus derechos de imagen en los ejercicios fiscales de 2007, 2008 y 2009.

Aunque Leo y su familia argumentaron que la culpa la tuvieron su padre y sus asesores, los contratos y sociedades tenían la firma del 10. La ignorancia no exculpa, Leo.

Edmundo (delantero)

Este fue un grandísimo delantero brasileño, campeón con el Palmeiras, Vasco da Gama y de la Copa América con su selección. Mágico, rápido y gran definidor, conformó una dupla temible con Batistuta en la Fiorentina del 97’.

Su peor sprint fue en una Grand Cherokee que estrelló a todo vuelo contra un Fiat Uno al salir de una discoteca en la zona sur de Río. Tres personas murieron y otras tres salieron heridas.

Aunque su proceso judicial estuvo a punto de prescribir y Edmundo intentó fugarse, la justicia brasilera le ganó el pulso y, seis años después del lío, lo encerró cuatro años y medio.

El Tigre Castillo (delantero)

En el caso del Tigre es especialmente difícil separar al jugadorazo que alguna vez fue y al borrachín temerario que destruyó su carrera por manejar viendo doble.

Ni el accidente mortal que propició en el 2001 en el que murieron las hermanas Ojeda, que lo puso en casa por cárcel y lo privó de ser jugador del Génova, logró quitarle su manía de jugar al límite con los retenes de alcoholemia. En 2011 y en 2015 volvió a ser noticia por intentar burlar a la policía luego de manejar borracho.

Es una pena que sus golazos, como el de chilena a Chile (¡ja!), inevitablemente nos huelan a ron.

Enner Valencia (delantero)

Los diez jugadores anteriores se las han visto con la justicia fuera de la cancha, en los estrados o en la cárcel. Pero lo de Enner fue lo nunca visto.

El veloz delantero tenía una orden de captura por atrasos en las cuotas alimentarias de su hija. En teoría la orden había sido suspendida para que pudiera jugar el partido de Eliminatorias contra Chile en el Atahualpa, pero las autoridades quisieron actuar y en pleno partido fueron a por Enner. El ecuatoriano lo notó, se hizo el lesionado y, con la ayuda de funcionarios del estadio, salió con pipeta de oxígeno y en camilla directo al hospital.

Las autoridades lo persiguieron por la pista atlética en una cinematográfica persecución y fueron hasta la clínica a esperar que saliera. Esta es, sin duda, la gran imagen de la historia de un crack con problemas judiciales.

Emerson (delantero)

La historia del cabeza rapada que hizo los dos goles con los que Corinthians le ganó la Libertadores a Boca en 2012 y que hace poco vino a jugar contra Millos aguanta para una serie de Netflix. 

Su primera fechoría tuvo lugar gracias a su madre, que al ver que con 18 años el sueño de futbolista se le rompía, falsificó su identidad y lo reconvirtió en un crío de 15 años: de Marcio Pássos de Albuquerque pasó a llamarse Marcio Emerson Pássos. Con su nuevo nombre debutó en el Sao Paulo y jugó un Sudamericano Sub-20 con Brasil (teniendo 21 años).

Su primera condena llegó unos años más tarde cuando intentó viajar a Emiratos Árabes con sus papeles falsos. Pagó la fianza y salió bien librado. Después, luego de romperla en el fútbol de Qatar e hipnotizado por los petrodólares, se nacionalizó Qatarí y escondió su pasado en la selección brasilera para poder ser internacional. La FIFA lo descubrió y le prohibió la farsa: no más partidos entre selecciones para él.

Y unos años más tarde, ya jugando en Brasil, y como la gran cereza del pastel, se le acusó de importación ilegal de carros y lavado de dinero en Estados Unidos. El capitán de los jugadores delincuentes.

Un suplente:

Javier Mascherano (defensa)

En el 2016 el 'Jefecito' sufrió la marca más pegajosa de su carrera: la del Ministerio de Hacienda español. Fue encontrado culpable de dos delitos fiscales por los ejercicios tributarios de 2011 y 2012. Javier se declaró culpable, fue condenado a un año de prisión excarcelable y pagó una multa de 816.000 euros. Ni el Tiki-Taka le ayudó a 'Masche' a burlar al fisco.