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Guía rápida para evitar discusiones estúpidas en internet

Aprenda a elegir qué batallas dar.
Getty Images.
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Internet, ese océano hermoso de información que llevamos con nosotros a todas partes si contamos con un celular inteligente (y con un plan de datos), donde viven tus amigos, la que te gusta, tus tías con sus imágenes de Piolín, y los trolls.

Por Silvia Suárez // @silviajulianaa

En Internet las discusiones están a la orden del día, y a eso hay que agregarle que acabamos de salir de época electoral en Colombia, lo cual aumenta las posibilidades de recibir mensajes insultantes en Facebook o Twitter, las redes sociales más aptas para expresar nuestras elecciones políticas.

El debate hace parte de la dinámica de las redes sociales, sin embargo, no falta el desocupado que no quiere tener una conversación con argumentos reales sino simplemente decirte estúpido, muchas veces aniquilando al idioma, porque no estás de acuerdo con él.

Según un estudio realizado por el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicaciones, en el que se analizaron 69.717 trinos, el 25 % fueron mensajes agresivos. Este estudio hace parte de la iniciativa #BajemosElTono del Ministerio para mejorar, lo que ellos llaman, “la convivencia digital”, en la que también han desarrollado una serie de herramientas, como memes, que pueden ser útiles al momento de interpelar a un troll en internet (se encuentran acá ).

Ahora bien, para evitar caer en ese hoyo negro llamado “discusión estúpida en una red social”, en la que probablemente sus argumentos no sean tenidos en cuenta y llegue a ir tan bajo como quien lo está insultado, propongo que se haga las siguientes preguntas antes de responder a cualquier comentario:

¿De verdad me interesa tanto la opinión de esta persona? ¿A esta persona le interesa mi opinión?

Pensar con cabeza fría le puede ayudar a no perder su tiempo con personas que en realidad lo único que quieren es ver el mundo arder. Si quien lo interpela es una persona que usted no sigue, probablemente, en primer lugar, a usted no le interese su opinión y lo único que está haciendo es respondiendo a la piedra que da que un desconocido le haga un comentario negativo en público. No pierda su tiempo con eso.

¿Este comentario es falso o promueve ‘fake news’?

Con las elecciones de Estados Unidos nos dimos cuenta del poder de las noticias falsas para promover la desinformación y, finalmente, lograr que cierto candidato llegara a la presidencia. Si usted observa en su feed de Facebook o en el grupo de WhatsApp familiar (el ecosistema preferido de las noticias falsas) esta estrategia política, lo mejor es hacerle caer en cuenta a la persona que comparte la información que ésta es falsa, y que además no debería hacer parte de este juego. Esto probablemente lo haga caer en una discusión sin sentido con alguno de sus familiares, en la que él asegura que la noticia viene de una fuente confiable, por lo que deberá armarse de paciencia para hacerle entender su error. Lo importante es evitar que la información falsa se siga propagando.

¿Este comentario afecta a una minoría históricamente oprimida?

Es cierto que todos tenemos el derecho a la libre expresión y a opinar de lo que queramos, sin embargo, existen límites. Hacerles juego a las estructuras de opresión (raza, clase y género) por medio de comentarios que a usted le parecen chistosísimos, o de opiniones “argumentadas”, no está bien y en ese caso lo más probable es que alguien en las redes sociales le haga ver su error.

Igualmente, si usted ve un comentario de este tipo, adelante, esa pelea debe ser dada y no perderá su tiempo haciéndole caer en cuenta a esa persona que está equivocada.

¿La persona que dice esto tiene algún poder político o mediático?

Antes de la primera vuelta, a Paulina Vega se le ocurrió tuitear “DUQUE PRESIDENTE !” y lo que pasó después no te sorprenderá. Exacto, una horda de fanáticos decepcionados decidió dejarle saber, de todas las formas, que el candidato que apoyaba no era de su agrado. Esto pasa, y tiene sentido en las redes sociales, porque la exreina tiene un gran público (después de cerrar su Twitter por unos días regresó y cuenta con más de 406.000 seguidores) que la sigue y probablemente su opinión pueda influir el voto de estos, ella tiene poder mediático. ¿Da lo mismo Paulina Vega a ese troll que no deja de responderle sus tuits y que solo tiene 100 seguidores? No. El alcance del troll es mínimo, por lo tanto, su mensaje no va a tener ninguna acogida, no le preste atención y deje que muera debajo de la catarata de información que hay en internet.

Esta publicación usa información privada para afectarme?

Si alguien usa su información privada (su dirección, el nombre o la foto de sus hijos) para atacarlo en público, esa pelea hay que darla y no es una estupidez. Esto es ciberacoso y no debe ser permitido en ningún caso, especialmente si la información compartida afecta a un menor de edad. En internet existe todo tipo de personas y siempre se debe tener cuidado con lo que se comparte.

Si puede responder “sí” a alguna de estas preguntas, diría que vale la pena caer en esa discusión. Si responde que no y aún tiene ganas de pelear, siempre estarán las herramientas del MinTic a la orden, o alguien en su casa con ganas de escucharlo.

 

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