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Las presas trans colombianas están preparando una revolución educativa

Cuerpos en Prisión, Mentes en Acción: El proyecto para ayudar a la población trans privada de la libertad.
Por
Carmenza Zá

Una cartilla con información necesaria para ayudar a mejorar la condición de la población trans en las cárceles del país está creándose. A través de un crowdfunding, usted puede ayudar a que las brutalidades asociadas a los pensamientos de ciertos concejales de la familia, disminuyan un poquitico.

Por: Za Carmenza

Han sido días congestionados para la población TLGBI. Un Referendo Discriminatorio que amenazaba su derecho a adoptar, en caso de que quisieran hacerlo, abrió nuevamente la discusión pública sobre lo que es considerado “natural” y lo que no.  Discusión que, en meses pasados, casi nos cuesta la implementación del Acuerdo de Paz, pues la llamada “ideología de género” se convirtió en punta de lanza de los opositores del Acuerdo.

Ahora, la aparición de un bus que lleva escrito “Los niños nacen siendo niños (XY). Las niñas nacen siendo niñas (XX). Esto es biología, no ideología" ha confirmado que, más allá de buscar defender un modelo de familia o lo que se considera el “derecho” de los niños a padre y madre, la vida de las personas transgénero se ha convertido en una estrategia para sembrar temor ante lo desconocido, lo diverso y lo negado para conseguir acumular capital político. No en vano el bus es importado por Marco Fidel Ramírez “el Concejal de la Familia”, luego de que el Referendo Discriminatorio se cayera en el Congreso y en plena campaña electoral para el 2018.

Lo cierto es que, mientras los discursos de odio avanzan en la escena política, la comunidad TLGBI cada día debe trabajar por sobrevivir. Siendo parte de una población cuya expectativa de vida es de apenas 35 años, de acuerdo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y las organizaciones trans de Latinoamérica, cada día en la vida de una persona transgénero es una batalla contra la muerte, un ejemplo de resistencia y supervivencia.

La Fundación Red Comunitaria Trans es una plataforma que vela por los derechos de la población transgénero en condiciones de alta vulnerabilidad: trabajo sexual en la zona de tolerancia del Barrio Santa Fe, habitabilidad de la calle, afectación por VIH y privación de la libertad. Está compuesta por mujeres y hombres trans, en la búsqueda de que nadie, más que ellas mismas, hablen y transformen su realidad.

Si bien, en el imaginario colectivo, las personas transgénero son relacionadas con actividades de prostitución y mendicidad, pocos se han preocupado por los efectos que tiene sobre la vida de esta comunidad el hecho de que se les haya segregado sistemáticamente, al punto de condenarlas directa e indirectamente al ejercicio de actividades criminalizantes. ¿El resultado? Además de la ya mencionada esperanza de vida de 35 años (en el que las muertes violentas son la principal causa), hay una cantidad importante de mujeres transgénero privadas de la libertad.

La crisis carcelaria en Colombia no es modesta. El hacinamiento (que según el INPEC, en 2016 alcanzó el 54,9%.), las prácticas corruptas y las condiciones de insalubridad son el pan diario de las prisiones nacionales; las mujeres y hombres trans no sólo se encuentran con esa realidad sino que, además, la viven agravada. En tanto el sistema penitenciario sigue clasificando a hombres y mujeres por su genitalidad, es decir, por lo que tengan entre sus piernas, vagina o pene, muchas mujeres trans se encuentran recluidas en cárceles masculinas como La Picota.

El Proyecto Cuerpos en Prisión, Mentes en Acción, una iniciativa de la Red Comunitaria Trans, ha trabajado desde el año 2012 en el acompañamiento a mujeres transgénero en situación carcelaria, en busca de la dignificación de su estadía en la cárcel, a través del reconocimiento y defensa de sus derechos. Así, entre otras actividades, en el año 2014 publicaron la primera versión de la cartilla Cuerpos en Prisión, Mentes en Acción que contenía “rutas de acción para hacer efectivos los derechos que hasta entonces contemplaba la normativa del INPEC y los desarrollos de la Corte Constitucional al respecto”.  Se imprimieron cerca de 500 ejemplares y se distribuyeron gratuitamente entre la población trans privada de su libertad.

Gracias al trabajo de organizaciones civiles como la Red Comunitaria Trans y otras entidades, públicas y privadas, la Corte Constitucional ha avanzado en jurisprudencia que permita un trato diferencial para las mujeres y hombres trans privados de su libertad. Sin embargo, tal como lo reconoce la Red “aunque la normatividad cambie, la realidad no lo hará a menos que en cada centro penitenciario las personas conozcan sus derechos y los mecanismos para hacerlos efectivos.” Por ello, han decidido actualizar su cartilla con temas que hicieron falta en la versión anterior e introduciendo los nuevos avances jurisprudenciales para garantizar sus derechos; además, con la impresión de más ejemplares, buscan hacer que llegue a todas las cárceles con población TLGBI.

En esta ocasión, la cartilla incluirá información sobre identidad de género y orientaciones sexuales, derechos diferenciales en prisión, salud, sexualidad, trato con la guardia y varios formatos para hacer solicitudes o presentar quejas, entre otros mecanismos que suelen dificultar más la exigibilidad de sus derechos, por lo engorroso de los procedimientos.

La Red Comunitaria Trans ha iniciado una cruzada contra el tiempo y contra el sentimiento de odio que algunos sectores políticos y religiosos se han dedicado a promulgar contra ellas y ellos. Convocando a la empatía y compromiso de la sociedad con la igualdad de derechos, han decidido que la financiación de esta nueva cartilla correrá por cuenta de todos.

A través del crowdfounding, una modalidad de financiamiento colectivo en línea, el proyecto Cuerpos en Acción, Mentes en Prisión, busca reunir un total de 46.922.000 (cuarenta y seis millones, novecientos veintidós mil pesos) que les permitirán actualizar la cartilla a una versión de 96 páginas e imprimir un tiraje de 2000 ejemplares que llegarán a todas las cárceles del país.

A esta importante misión se ha sumado Zallary Cardona, diseñador e ilustrador del cómic Mariquismo Juvenil quien, además, entregará algunos de sus diseños y el libro de lo mejor de sus cómics entre las recompensas que se llevarán quienes decidan donar al proyecto.

Cualquier persona puede donar desde 10.000 pesos colombianos y, cuanto mayor sea su aporte, mejores serán las recompensas que reciba. El donante podrá recibir, desde una copia de la cartilla y el libro de Zallary, hasta la inclusión de su nombre en los agradecimientos de la publicación impresa.

Para la Red Comunitaria Trans, esta cartilla es una “herramienta fundamental para la transformación del ambiente hostil que ha sido la cárcel para nosotrxs, para dignificar nuestra vida en prisión y continuar con nuestro proyecto de vida”. Así las cosas, cualquier aporte a este proyecto contribuye directamente a mejorar la exigibilidad de derechos de las personas transgénero y, con ello empezar a saldar, aunque sea ligeramente, la deuda que como sociedad tenemos con la población TLGBI.

Este es el link en el que usted puede realizar su donación: https://social.idea.me/proyectos/50839/nuestra-nueva-cartilla

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