Se encuentra usted aquí

Los niños drag no son trans. ¿Padres están homosexualizando a sus hijos?

¿Alguien quiere pensar en los niños?
Getty Images.
Getty Images.
Por
Trilce Ortiz

El mundo de los adultos parece estar en constante estado de consternación frente a la sexualidad del futuro de la humanidad, los niños. Su preocupación no entiende de diferencias culturales, se apoya muchas veces en argumentos religiosos (principalmente católicos) y deja entrever un profundo desconocimiento. La campaña es clara: evitar a toda costa que sus hijos (o los hijos de los vecinos, qué más da) se unan al creciente y amenazador grupo de los homosexuales.

Por: Trilce Ortiz // @trilceo

En agosto del año pasado, un video publicado por Elle Magazine en el que su protagonista Nemis Quinn, un niño de 8 años de Montreal, Canadá, mostraba su personaje drag, Lactatia, causó todo tipo de revuelos en el mundo de las redes sociales. Por un lado los seguidores del drag queen, que actualmente sobrepasan los 40 mil en Facebook, defendían a Lactatia y lo que consideraban una expresión artística; por otro lado, los aterrados opositores mantenían que al niño lo estaban “volviendo gay” y era un terrible ejemplo para otros pequeños.

“Me he puesto los tutús de mi hermana desde que tengo 3 o 4 años, incluso 2. He bailado en vestidos rosa”, contó Nemis en la entrevista, “así que creo que sí, he tenido a Lactatia dentro mío desde que nací”. El terror total para los defensores de la “buena moral”.

Greg Quinlan, “ex-gay recuperado”, como él mismo se denomina, dueño del sitio web Ex-gayTruth.com, escribió: “este niño ya está involucrado en homosexualismo. Está involucrado en todo lo que tiene que ver con ser 'gay' y sus padres han bendecido este comportamiento. El mundo occidental ha superado a Sodoma”. La postura de Quinlan viene de su propia experiencia donde, según él, ser gay fue consecuencia de una niñez traumática donde su única salvación fue redimirse en la iglesia de Cristo, después de haber sido, por años, activista por los derechos LGBTQ.

Este no parece ser el caso de Lactatia. Jessica, su mamá, le dijo a Elle, “queremos que nuestros hijos se puedan expresar como les parezca, mientras sea de manera respetuosa y sean buenas personas, realmente no nos importa”. Básicamente la señora está criando a sus hijos para que sean niños felices, buenas personas y respetuosos de los demás. Ella suena como una mamá amorosa y centrada, no como un monstruo que está tratando de “homosexualizar” a nadie.

La sexualización de los niños está en la mente de los adultos que los juzgan. Vivir “personalidades alternas” hace parte normal de la niñez, como lo es disfrazarse de los personajes de las caricaturas, princesas, súper héroes y protagonistas de videojuegos. Nemis sólo lo hace con un poco más de maquillaje y escarcha. “Me gusta bailar y me encanta, amo disfrazarme. Me hace sentir aceptado y feliz”, expresó él. Personalmente me cuesta trabajo ver a adultos torturados por la felicidad de un niños. Además hasta el momento Neis no ha hecho el menor comentario sobre su identidad de género u orientación sexual y aún si se declarara homosexual (o cualquier otra cosa), ¿no es hora ya de que los niños sientan que ser ellos mismos está bien?

¿Recuerdan mi comentario sobre el desconocimiento? Hablando del término mismo, razón de todo el alboroto, ¿qué es realmente drag queen? “Drag” es un término acuñado en el siglo XVII, época en la que las obras de William Shakespeare fueron llevadas al teatro y no se permitía la participación de las mujeres (era visto como algo vulgar), por lo que los hombres se disfrazaban, en “drag”, para interpretar papeles femeninos. “Queen” se ha utilizado comúnmente en el slang anglosajón para describir a los hombres gay afeminados. Antes de que se alboroten con la última definición hay que aclarar que aunque el dragqueenismo puede tener connotaciones sexuales, no siempre las tiene, y es visto por sus protagonistas y seguidores como una forma de arte y entretenimiento. Para resumirle a los confundidos, "drag" y "trans" no son la misma cosa. Incluso queens como Crimson Kitty, considerada la reina de las drags, defiende el espacio de las mujeres en esta forma de expresión.

Otra súper estrella del drag infantil, Desmond Naples, un niño de 10 años de Brooklyn, Estados Unidos, ha abierto la primera escuela drag para que otros niños puedan disfrutar de esta forma de expresión. Haus of Amazing en un ambiente sin prejuicios para personas menores de 20 años que busca, entre otras cosas, evitar desenlaces como el suicidio. Desmond prefiere ser llamado “drag kid” y es un activista abierto e incansable por los derechos de la comunidad LGBTQ. El consejo que le dio el psicólogo infantil al que sus padres llevaron al niño cuando empezó a mostrar gusto por el maquillaje y los disfraces de princesas fue no alentarlo, ni desalentarlo, sino permitir que el niño se desarrollara naturalmente. Desmond se declara abiertamente gay, dice que salió del closet el día de su nacimiento y quiere tener un novio algún día. En mi opinión un niño mucho más seguro y centrado que muchos adultos que conozco.

Si el horror de que los gays les “conviertan” a sus inocentes hijos aún lo carcome, insisto en decirle que la perversión está en los ojos que la ven. Según Nemis, sus amigos del colegio piensan que Lactatia es muy valiente, muy buena bailando y jugando videojuegos. “Si eres tímido porque otros juzgan lo que haces debes decirte ‘esto es lo que quiero, puedo hacerlo y sus opiniones no me importan’”, es el consejo que da él. 

Publicidad