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¡No más clichés sobre los millennials!

¿Será que somos tan fáciles de agrupar en una sola palabra?
Getty Images.
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Por
Paula Ricciulli

Quejumbrosos, perezosos, arrogantes, ingenuos, flojos, irrespetuosos. Esos son algunos de los términos usados para describir a los millennials, todos aquellos nacidos entre 1980 y 1995 o hasta el 2000, según a quien le pregunte. Se ha puesto de moda en años recientes tratar de descifrar a los millennials como si fueran extraterrestres:¿tenemos sexo?¿qué comemos?, ¿qué buscamos en el trabajo?

Por Paula Ricciulli // @ricciup 

Empecemos hablando de las famosas generaciones: millennials, generación X, ‘baby boomers’… La idea de clasificar a todo el mundo por generaciones se les ocurrió a Neil Howe y William Strauss y la bautizaron como Teoría de las generaciones, para explicar la historia de Estados Unidos. ¿Pero será que esas clasificaciones aplican también en nuestro contexto? ¿Una definición tan genérica como millennial es representativa de los millones de personas en todo el mundo en ese rango de edad? Sí, es cierto que somos más homogéneros gracias a la globalización y las redes sociales, pero pretender agrupar a millones de personas en una sola definición es muy complicado. 

Ahora los millennials son el nuevo chivo expiatorio de todo lo que está mal en el mundo y lo peor que le ha pasado a la Humanidad. ¿Será que son culpables de acabar con la Unión Europea, el petróleo, las películas, el jabón en barra, el almuerzo, las servilletas y todo de lo que se les acusa?

Y ojo, también es ingenuo decir que son los héroes que cambiaron el mundo a punta de hashtags, porque no es cierto. Los millennials simplemente tratan de vivir de la mejor manera en la época que les tocó, como lo han hecho todos los seres humanos en la historia. El problema es que esta época que les tocó es difícil en muchos aspectos.

Dicen que los millennials no quieren trabajar o que no quieren quedarse en un empleo por mucho tiempo. Como si no fueran cada vez más frecuentes los contratos de prestación de servicios, o como si el trabajo no estuviera cada vez más precarizado en todo el mundo. Se estima que en Colombia, el 65% de los trabajadores está en la informalidad. Eso si tiene la suerte de conseguir un trabajo: la tasa de desempleo joven está alrededor del 27%. No es que los millennials no quieran quedarse mucho tiempo en un trabajo, sino que ni siquiera tienen la opción de mantenerse. 

Otro cliché millennial es que no quieren irse nunca de la casa de los papás, como el famoso comercial noventero de esponjillas. Vuelve y juega: no es que no quieran tener casa propia: es que comprar casa es cada vez más complicado. Los precios de venta y alquiler de vivienda aumentan desproporcionadamente, y para rematar, son los más endeudados por créditos educativos. Con Icetex puede resultar pagando hasta 3 veces más del costo de la carrera: "ideal" para cuando se empieza a trabajar. 

También se ha dicho de los millennials que son unos “debiluchos”: que son la generación que más se suicida y con más problemas de ansiedad y depresión. Aquí si hay algo de verdad. En un mundo cada vez más competitivo, la presión por ser perfecto es mayor y esto naturalmente tiene un impacto en la salud mental. Por fortuna, los millennials también están creando más conciencia sobre la importancia de pedir ayuda en casos de enfermedades mentales.

Además de que tienen que luchar con la inestabilidad laboral, poca seguridad económica, vivienda cada vez más cara, cambio climático y un mundo cada vez más exigente, ahora resulta que también son unos egoístas por no querer tener hijos. ¿Será que pueden culparlos de no querer traer más personas al mundo ante este panorama?

Es frustrante ver cómo los millennials trabajan duro y aún así son llamados perezosos. Cómo muestran con hechos lo difícil que es conseguir empleo o vivienda y los tratan de quejumbrosos. Casi que les toca pedir perdón por haber nacido en determinada época. 

Criticar a una nueva generación no es algo único de hoy. En los 90, a la generación X (los nacidos entre 1960 y 1980) también se le acusaba de perezosa, quejumbrosa, egoísta, y de solo estar pendiente de MTV.  Así entonces, en unos años los llamados centennials (nacidos entre 1995 hasta hoy) recibirán el mismo tratamiento de los millennials hoy: serán criticados por todas las decisiones que tomen para vivir en un mundo hostil y además se les culpará de ello.