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Paloma Valencia (no, no es la senadora); una dura de los videoclips en Colombia

Sus trabajos para artistas como Becky G, Piso 21 y Paulo Londra superan los 700 millones de reproducciones en Youtube
Instagram: Paloma Valencia
Instagram: Paloma Valencia
Por
Redacción Shock

Los cortometrajes musicales o videoclips son representaciones o interpretaciones visuales de una canción y lleva más de 30 años siendo importante para la industria del entretenimiento. Gracias a la llegada del canal de videos musicales MTV, los artistas empezaron a invertirle una cantidad especial de dinero a sus trabajos visuales. Entre 1966 y 1980 se realizaron diferentes videos conceptuales en los que, generalmente, se grababan presentaciones en programas o sets de grabación. En 1983, con el estreno de Thriller de Michael Jackson, se marcó un antes y un después en la historia de los videos musicales, creando temáticas, actuaciones, escenarios especiales y guiones. A través de los videos los directores y artistas pueden darle una visión diferente a la canción, complementar ideas y ofrecer estéticas llamativas que hagan mayor reconocido el trabajo musical.

Antes de 2005 los videos se hacían para su difusión en programas musicales de canales televisión (como PlayTv del Canal Trece en Colombia), pero ese año se estrenó la plataforma de videos Youtube que permitía ver videos de todo tipo, menos pornográficos, por medio de internet. Con el paso de los años cada cantante creó su canal y los videos empezaron a hacerse para su consumo en Youtube. Cada canal tiene un contador de visitas que mide la popularidad de los videos y las canciones, y que le exige al artista tener una propuesta que resalte por encima de los otros.

En Colombia son varios los artistas que han roto records y que tienen sus videoclips entre los más vistos del mundo como Carlos Vives, Shakira, Maluma, J Balvin, Piso 21 y Manuel Turizo, por mencionar a algunos. El país es un referente de alta calidad en la realización de trabajos audiovisuales y en el panorama hay una mujer paisa que es parte de esos creativos talentosos que están ofreciendo un producto innovador y atractivo. Paloma Valencia ha dirigido en los últimos meses los videos Play de Aterciopelados, Si Decides (Baby) de Ventino, Cuando Te Besé de Becky G y Paul Londra, La La La de Willy William y Una y Otra Vez de Santiago Cruz y Morat, por mencionar a algunos. Hablamos con ella sobre su aporte a la industria.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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¿Cómo llegó a ser parte de 36 grados que es una de las productoras de videos musicales más grandes de todo América?
Yo hace ya un tiempo estaba trabajando en el medio audiovisual y conocí 36 grados. El año pasado hice una especialización en Nueva York, en dirección y cuando regresé me reuní con los socios de la productora y les conté que me sentía preparada para dirigir. Nosotros ya teníamos una relación de amistad y me dijeron que, de una, me dieron la oportunidad y ahí arrancó todo el viaje con 36.

¿Cómo empezó en este mundo del audiovisual, las cámaras y los sets de grabación?
Estudié en la Universidad de Medellín comunicación y medios audiovisuales con énfasis en guion. A mí me gustan mucho los videoclips, pero me gusta mucho el cine. Cuando me gradué hice un cortometraje que estuvo en el Festival de Cine de Cartagena, en el Festival de Santa Fe de Antioquia y había hecho otras cosas que me sirvió para tener un reel. Decidí enfocarme por el mundo de los videoclips, que nos da una libertad mucho más narrativa y creativa y me da tiempo para hacer otros proyectos. Ahora tengo un corto que se llama Vientos de Agosto, estamos en dos festivales en este momento en México y Argentina.

¿Cuál es el mayor reto de hacer videos musicales en una era en que todo entra por los ojos?
Cada video es un reto y me gusta tomarlo como un reto para dar lo mejor de uno. Meterle la ficha y presionarse para dar lo mejor. Cada video es un universo diferente que disfruté un montón. El de Ventino es super pop, con una estética muy cuidada. También está el de Piso 21 con Paul Londra, inspirado en lo reto y en lo skate park. Intento sacarle la sustancia y el gusto a cada video y tomarlo como un reto. Nunca conformarse y llevarlo al siguiente nivel.

¿Cuál es el proyecto que mayor satisfacción le ha dado a su carrera?
Hubo un proyecto que yo quiero mucho, porque fue hecho de corazón por parte de 36 grados, Camilo Monsalve que es el director de fotografía (Mi gente de J Balvin, Si Decides de Ventino) y por parte mío. El proyecto es con Bomby que hacía parte de un colectivo que se llama Sombata, este colectivo aleja a los niños de la violencia mostrándole el arte y la cultura. Este año con Estamos Melos a Bomby le ha ido súper bien, pero el año pasado él conoció a 36 grados porque salió en el video Mi Gente de J Balvin. Él quería hacer un videoclip de su canción, pero no tenía dinero para hacerlo y nos dijo que si lo hacíamos “de parche” como decimos los paisas. Entonces 36 grados dijo de una, pusimos ciertos equipos, el editor, yo lo dirigí. Es un video que se siente muy documental, que era la idea. Nos fuimos a la Comuna 13 a grabar el sabor de toda la comunidad afro que vive allá y ha sido muy bonito apoyar a esa gente que tiene sueños, que están saliendo adelante con todos sus esfuerzos. Ver que este año a Bomby le ha ido súper bien es muy gratificante.

Hay varios videos en los que se aprecia la belleza de su ciudad Medellín. ¿Prefiere grabar en locaciones o en estudio?
A mí me gustan las dos, depende de las necesidades de cada proyecto. Me gustan las locaciones naturales, que ya existen, porque eso enriquece un montón los videos. Pero siento que también hay videos que necesitan estudio, como en el caso de Ventino que hay varias locaciones en estudio y algunas grabadas en escenarios de la ciudad de Medellín. 36 grados tiene un director de arte que se llama Lucas Spot y trabajar con él en estudio es muy tranquilo y él es un duro, muy profesional y sabe perfectamente lo que hace. El video quedó súper bonito, la paleta de colores se respetó, se hicieron movimientos de cámara que no se hubieran podido hacer en otra parte. Depende del proyecto uno escoge si en locaciones o en estudio.

¿Cuál es proyecto más difícil en el que ha participado últimamente?
El de Willy William. Ese fue un video para el que tuvimos muy poco tiempo en la pre producción. Ellos necesitaban tener el video para la fecha en que se tenía que lanzar sí o sí la canción. Llegaron a la empresa con poco tiempo de antelación, entonces casi que el video se hizo en dos semanas. Desde la idea original, conseguir las locaciones, vestuario, casting, ensayos con bailarines, la grabación y la postproducción. Me gustó mucho trabajar con este artista, muy profesional, venía de un vuelo larguísimo y llegó acá con la mejor actitud y me pareció muy chévere porque me dejó explorar. Hay artistas que te dan libertades y otros que te dicen exactamente lo que ellos quieren. Quedé muy contenta con el resultado y fue grabado en Medellín, Colombia.

Para que un video quede así hay un trabajo en equipo de mucha, mucha gente. Es el nombre de Paloma Valencia el que sale, pero es una cantidad de personas el que está reflejado ahí.

¿Cómo es compartir nombre y apellido con la senadora del Centro Democrático?
Es muy chistoso porque siempre me dicen: “Ah te llamas como la política”, en Facebook me llegan mensajes de señores; unos agradeciéndome y otros insultándome. Es muy gracioso que tenemos el mismo nombre, pero tenemos caminos muy diferentes. A mí me encanta el arte, los videos, el cine y estoy súper enfocada en ese camino.

¿Qué significa para ti como mujer ser una de las líderes de la industria audiovisual en Colombia?
Ahora lo que está pasando con el movimiento feminista es muy bonito, con todo lo que busca empoderar a las mujeres y lograr igualdad de derechos. Siento que es un momento muy pertinente para las mujeres, para hacernos escuchar, trabajar con toda y representarnos de muy buena manera. Yo tuve una muy buena maestra en este universo audiovisual, ella es una directora impresionante, Laura Mora, dirigió la película Matar a Jesús, yo aprendí mucho personal y profesionalmente. En este momento son muchas las mujeres que quieren hacer cine, contenido audiovisual y que se mantienen vigentes y se hacen sentir. Es chévere poder aportar un granito de arena a ese panorama. Otra mujer que me ha apoyado mucho es Ximena Vargas, A&R de Sony Music Colombia que fue el primer cliente que creyó en mí.

 

 

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