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Racismo y nazismo. La otra final entre Francia y Croacia

La realidad política de los finalistas de la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018, Croacia y Francia, tiene mucha tela de dónde cortar.
Fotos: Gettyimages
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Redacción Shock

Aunque la FIFA no lo quiera, es inevitable: el fútbol siempre termina por volverse un evento político. La Copa Mundial Rusia 2018 no fue la excepción y con la confirmación de los finalistas, Francia y Croacia, todo apunta a que este será recordado como un mundial de alto valor simbólico en el manejo ideológico de los países protagonistas.

(Vea también: los intereses del gobierno ruso tras la Copa Mundial de la FIFA)

Por un lado, está el conflicto migratorio que atraviesan los franceses. Una historia para nada ajena a su seleccionado, pues además de que el equipo está conformado en su gran mayoría por figuras provenientes de regiones que en otro tiempo fueron colonias francesas, se ha comprobado el uso político directo del fútbol en las campañas pro y contra la inmigración. Tras el campeonato Mundial de Francia 98, la bandera francesa se convirtió en sinónimo de la unidad entre africanos, árabes y franceses. 

Sin embargo, en los últimos años, las tensiones entre migrantes y franceses blancos han tocado al grupo. Nicolas Anelka y Karim Benzema, dos exjugadores de “Les Bleus”, acusaron un manejo discriminatorio en la federación francesa. El caso fue de tal magnitud que el anterior técnico del equipo, y ganador del Mundial del 98, Laurent Blanc, fue grabado en una reunión con la federación en la que hablaba favorablemente de poner cuotas a los jugadores naturalizados en las divisiones inferiores.

Una referencia incapable para ver antes la final (y para entender el problema) es el documental Les Bleus, una cinta que habla del manejo político que se le ha dado a la selección desde 1996 hasta 2016. Está en Netflix.  O también puede leer este artículo: La hipocresía europea: odian a los migrantes, pero celebran sus goles. 

 

Por el otro lado, está el equipo debutante en una final. Al que todos quieren porque eliminó a Inglaterra y por la entrega de sus grandes figuras: Luka Modric e Iván Rakitic. Croacia, la nación europea de menos de 5 millones de habitantes y ningún jugador de origen africano o árabe en su selección, también ha recibido fuertes acusaciones políticas por parte de varios medios y usuarios de Twitter. Se les acusa de nazismo.

El uruguayo Santiago Castro describió todo en este hilo de Twitter.

 

Pero además del pasado problemático, este Mundial se han hecho declaraciones que no pegaron muy bien entre la FIFA. Luego del triunfo de Croacia por 3 a 0 sobre Argentina en la fase de grupos del Mundial, el jugador de origen bosnio Dejan Lovren subió un video junto a Vrsaljko, cantando la canción Bojna Cavoglave. A primera vista parece la versión croata de una celebración como el Ras Tas Tas, pero la letra contiene una frase controversial: "za dom, spremni!". Un cantico que los anti fascistas señalan como una apología al régimen de los Ustasha durante la II Guerra Mundial. ¿Quiénes eran los Ustasha? Una de las vertientes más despiadadas del nazismo.

De entrada, no conocemos si hay un trasfondo provocador en la celebración, pero no fue el único manifiesto tomado como político durante el camino de Croacia a la final. El defensa Dogamoj Vida también publicó un video en el que suelta una frase polémica: "Gloria a Ucrania", una expresión nacionalista asociada al conflicto de Crimea, región Ucraniana que está en disputa por una posible adhesión a Rusia. Desde luego, simpatizar con Ucrania, en la tierra de Putin, por estos días, no fue bien recibido. 

Vida y la federación croata tuvieron que retractarse. La excusa fue el desconocimiento. Según el jugador, fue un agradecimiento al club que le abrió las puertas en la liga de Ucrania, el Dinamo de Kiev. Pero, a decir verdad, no pareció un saludo tan inocente. 

Tengan o no que ver los jugadores, lo cierto es que fuera de las canchas croatas sí hay evidentes tensiones entre grupos abiertamente xenófobos y homófobos. Tanto así que hay un club que nació única y exclusivamente para "la integración de grupos marginados a través del fútbol", el NK Zagreb 041. (Recuerden revisar el hilo de Twitter)

El domingo, lo que pase en la final se va a prestar para muchas lecturas. Las más interesantes, por fuera de la cancha.

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