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Seis lecciones que nos dejó el conejo más famoso de la historia: Bugs Bunny

A propósito de la celebración de su llegada a la pantalla como Bugs Bunny en 1940. Aunque ya venía dando saltos desde 1938.

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Foto - Facebook Looney Tunes

La primera aparición del conejo más famoso y querido fue el 30 abril de 1938, como 'Happy Rabbit', pero no fue sino hasta el 27 de julio de 1940 que todo el mundo vio nacer a Bugs Bunny. El conejo marcó sin duda la infancia de muchos en películas, capítulos o cortometrajes en los que siempre se salía con las suyas. Su transformación tanto física como de su nombre se hizo evidente con el paso del tiempo. Su primer nombre fue Happy Rabbit. 

Bugs Bunny se convirtió en el segundo personaje animado, después de Mickey Mouse, en recibir una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. Este conejo es uno de los personajes más importantes de las exitosas series de los Lonney Tunes. Bugs Bunny se caracterizó por tener una personalidad astuta, ser extrovertido, bromista, irreflexivo, capaz de enfrentarse a cualquier adversidad o autoridad. Micky Mouse y Bugs Bunny solo aparecieron una vez juntos en la pantalla durante 30 segundos, durante la película ¿Quién engañó a Roger Rabbit?

Estas fueron algunas de las lecciones que Bugs Bunny nos dejó: 

Nos enseñó que hay que tener un poco de locura para que la vida sea más divertida

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Sus geniales ocurrencias se convirtieron en una manera divertida de ver la vida. No importa el tamaño de los problemas siempre encontraba la forma de solucionarlos.

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Nos enseñó que hay frases que quedarán para la historia

¿Qué hay de nuevo, amigo? Se le ocurrió a Bean Avery y representa una cotidianidad de Texas. Cada vez que iba a realizar alguna hazaña esa fue la frase que le dio su identidad.

Nos enseñó el respeto a la igualdad:

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Durante mucho tiempo se vistió de mujer para seducir y engañar al cazador malo o tenderles trampas a sus enemigos. Esta transformación resultó siendo importante para la comunidad LGBTI que aplaude el histrionismo del conejito para burlarse de las nociones tradicionales de la identidad y roles de género.

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Nos enseñó a compartir con el enemigo

Elmer ‘El gruñon’, fue un personaje convertido en cazador que apareció varias veces en episodios al lado de Bugs Bunny y el Pato Lucas. Siempre quería cazar a Bugs Bunny por las cosas que le hacía.

Nos enseñó a sentir los verdaderos pálpitos de un corazón enamorado

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Desde que apareció Lola Bunny, que fue una de las últimas en llegar, a los Loonney Tunes. Lola es una liebre creada con la única intención de ser la novia de Bugs Bunny.

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Nos enseñó a bailar aún en los momentos más difíciles

Siempre hay un momento para dejar el malgenio y la venganza a un lado para bailar. El pistolero bravo lo hizo.

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Aquí un video donde podrá ver como lucía el conejo:

 

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Bugs Bunny, inspiración de travestis y drag queens

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