Se encuentra usted aquí

Tener mucho sexo no nos hace impuras

Desmitificando…
Shock
Shock
Por

¿Alguna vez la hicieron sentir que era una “mala mujer” por el simple hecho de tener relaciones sexuales? O aún sin tenerlas, ¿no le dijeron que si caía en los brazos de un hombre se iba a convertir en una más del montón? No hay que ir muy lejos para encontrar historias de esas en las que las mujeres salimos perdiendo por dejarnos llevar por nuestros deseos. En el colegio nos enseñaron a cuidar nuestro nombre y a no ser las perras del salón. En la familia, cuidar la virtud era lo más importante, pues ¿qué dirán los vecinos? Crecer con la responsabilidad de tener buena imagen ante todos se convirtió en la represión sexual, en la incitación a hacer las cosas a escondidas y evitar conversar porque el sexo es un tema vetado para mujeres. (Si hablar de sexo me hace una perra, me declaro la más perra de todas)

En pleno 2018 aún se sigue estigmatizando a quienes mencionamos de una u otra forma que las mujeres pueden hacer lo que quieran con su cuerpo, siempre y cuando se sientan cómodas con ello. Que es posible ser chica y tener diferentes parejas sexuales, si así se desea, y que esto no implica que sea una puta, que sea una fácil o que algo esté mal. Recuerden que desde que sean felices con lo que estén haciendo y sean consciente de las consecuencias (enfermedades si no se cuidan y hasta embarazos) pueden hacer con su cuerpo lo que se les dé la gana.

¿Entonces por qué seguir creyendo que el sexo en las chicas está mal? No mujeres, tener sexo no solo es rico, también es una manera de explorar el cuerpo, de conocernos mucho más y de ponernos cara a cara con el placer, no hay que reprimir los instintos, no hay que ocultarlo y mucho menos permitir que otras personas se atrevan a juzgar un comportamiento que físicamente es normal. Pero tampoco se dejen engañar con el cuento de que la dignidad de una mujer se pierde cuando se acuesta con diferentes hombres; los valores, la identidad y la decencia vienen en otro paquete que tiene que ver más con su personalidad que con cuántas parejas haya estado en la cama.

No se dejen engañar y sobre todo no compartan las acusaciones de quienes las quieran reprimir.

.

.

Temas relacionados: