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“Yo pienso de que por ahí”: manual definitivo de obviedades futboleras

Un compilado de lugares comunes que los futbolistas nunca se cansan de repetir.
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Por Álvaro Castellanos | @alvaro_caste

Como los políticos, los futbolistas parecen tener un repositorio de frases hechas para responder robóticamente a cualquier cosa que les pregunten, aunque las respuestas se noten falsas o no tengan sentido. Mientras los Congresistas, Alcaldes o Presidentes corruptos tienen en la punta de la lengua clásicos como “Todo fue a mis espaldas” o “es una conspiración de mis enemigos políticos”, a los futbolistas no se les mueve un rayito de pelo para sacar su casetera y replicar lo mismo una y otra vez, sin que haya poder humano que lo evite.

Quien ve poco fútbol y no está habituado a estas plantillas suele sorprenderse cuando el jugador arranca sus exposiciones con “yo pienso de que, por ahí, es un partido importante, y bueno… hay que seguir trabajando”, pero para quienes hemos depositado media vida oyéndolos no hay sorpresa. Aunque los periodistas y sus pregunticas-comentario tienen mucho que ver, los futbolistas parece que se tomaron literal el cuentico de “hablar en la cancha”: otro lugar común que no escapa a este compilado, el cual se repetirá hasta que en la FIFA dejen de robar. Acá, trece casos célebres:

“Yo pienso de que por ahí…”

Muletilla introductoria a un comentario que contiene el dequeísmo de juntar la preposición “de” con la conjunción “que”; sumado a un “por ahí”, que quiere decir “a lo mejor”: o sea, a la falta de certeza sobre algo que está por venir.

“Un partido importante”

Hace referencia a cualquier partido, ya sea una recocha contra un equipo empresarial, un juego de pretemporada, o a la final del Mundial. Mejor dicho, así no lo sea, cualquier partido es importante.

“Hay que seguir trabajando”

Lugar común para revelar qué viene para el futbolista. Si ganó, hay que seguir trabajando. Si perdió, hay que seguir trabajando. Si se fue a la B, hay que seguir trabajando. Y si fue transferido del Blooming de Bolivia al Manchester United, adivinen… hay que seguir trabajando.

“Seguimos las indicaciones del profe”

Frase de cabecera de un futbolista para explicar por qué ganó su equipo. Eso sí, en el caso contrario, de que pierda, su explicación jamás será que las indicaciones del profe fueron una porquería.

“La gloria es de Dios”, “todo lo puedo en Cristo”, etc.

Justificación definitiva de una victoria o un logro personal en forma de delirio místico, como si a papito Dios le interesara intervenir en el resultado de un clásico regional entre Cúcuta y Tolima.

 “Los clásicos no se juegan; los clásicos se ganan”

Con este comentario tipo “Gracias, Faryd”, el futbolista pretende asegurar que, dada la importancia de ciertos partidos, lo importante es, obvio, ganar por encima de jugar bien.

“Siempre soñé con jugar en [inserte el nombre del equipo]”

Recurso del futbolista para ganarse el cariño del hincha, el cual puede venir con la simbología incluida de besuquear el escudo de su nuevo equipo para probar que el amor por esos colores viene incluso desde antes de ocupar el vientre de la mamá.

“En la cancha somos once contra once”

Este template revela la supuesta igualdad de condiciones que hay entre un equipo y su rival, sin importar el desnivel que supone un Atlético Huila enfrentando al Barcelona de Cruyff.

“Vengo a aportar mi granito de arena”

Metáfora infantil desempolvada por el jugador para expresar humildad, sencillez, desprendimiento y compañerismo a la hora de estrenar equipo.

“Prefiero hablar en la cancha”

Argumento reciclado por el futbolista para eludir polémicas con sus compañeros, entrenadores o rivales y mostrarse concentrado en su labor de hacer goles o evitarlos.

“No sé nada; estoy concentrado en mi equipo”

            Habitual mentira del jugador cuando ya sabe que será transferido, pero está esperando a que le consignen la última quincena.

“Vamos a darle una alegría a esta hinchada”

            Venta de humo del futbolista para congraciarse con los aficionados, justo antes de hacer todo lo contrario a lo que prometieron: darles una tristeza.

“Perdimos por cosas del fútbol”

Eufemismo utilizado para esquivar las razones concretas de una derrota. No fue porque el arquero regaló un gol; no fue porque el equipo no completó tres pases seguidos; y no fue porque los volantes no saben parar el balón. Fue “por cosas del fútbol”. Por todo y por nada a la vez.

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