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10 minutos en un cuarto de hotel con León Larregui

Aprovechando su llegada a Colombia hablamos sobre el espacio, el sueño y otros viajes
Por
Redacción Shock

León Larregui está estrenando disco y con este una nueva etapa musical y vivencial. Antes de su concierto en Bogotá nos encontramos con él.

Por: Nadia Orozco @Cornfake 

Estaba decidido. Después de Música de Fondo, el MTV Unplugged con el que Zoé terminó de confirmar que era una de las bandas más relevantes del rock latinoamericano en los últimos tiempos, León Larregui haría una parada en el camino, que también era la oportunidad perfecta para darle vida a su proyecto como solista. Por supuesto, las críticas y las comparaciones no se harían esperar ¿estaba dando por terminado a uno de los grupos que habían refrescado el rock mexicano? ¿Cómo iba a sonar? ¿Cómo se iba a distinguir de la extensa discografía de Zoé?

Solstis, fue el disco con que León debutó en el 2012. De ahí se desprendieron canciones como Brillas o Como tú,  que se alzaron como himnos románticos en español. Y no, Zoé no terminó, pero tampoco su proyecto como solista. Cuatro años después Larregui tiene un  nuevo disco, se trata de Voluma, 12 tracks producidos nuevamente por Adanowsky, pero en compañía de Rob y Jack Lahana y que si bien sigue manteniendo muchos hilos tejidos no solo en Solstis, sino en varios de los discos de Zoé, si representa una nueva etapa, musical y vivencial, del vocalista.

Paralelos entre ecos retro y otros muchos más futuristas, entre la claridad y la oscuridad,  alabanzas a la madre tierra, reflexiones apocalípticas, mucha psicodelia, la paternidad como una nueva puerta de inspiración, el mar como una nueva forma de vida,  sin perder esa constante obsesión por la ciencia ficción y la astronomía, son solo algunos de los eslabones de esta nueva placa discográfica.

Antes de presentar por primera vez su nuevo disco en Bogotá, nos encontramos con León en un cuarto de hotel y esto fue lo que alcanzamos hablar en 10 minutos.

Contrario a Solstis, Voluma vuelve a los sintetizadores y a esa esencia mucho más cercana a Zoé.

Como Solstis era mi primer disco solo, Adán y yo no queríamos que sonara a Zoé y los sintes y las cajas de ritmos es precisamente algo que caracteriza a Zoé, no queríamos ponernos en la mira de la crítica por ese lado. Pero en este disco, el otro productor es Rob, el tecladista de Phoenix, y en su estudio tiene una colección de sintetizadores increíbles, es como un museo… entonces me valió y dije “Olvidémonos de las reglas, olvidémonos del no vamos a hacer, más bien usemos todo esto”. Quise que Rob tocara y así fue, usamos todo lo que teníamos y no nos restringimos musicalmente.

Y en vivo ¿Cómo van a comulgar los dos discos?

En vivo está dividido por bloques: Solstis y Voluma. Fue toda una chamba samplear los sintes y lo análogo para que sonara igual al disco y no tener que viajar con todos estos porque no los consigues, fue un trabajo extenuante para hacer que las canciones sonaran como tenían que sonar.

En Voluma sigues haciendo alusión a la galaxia, a la ciencia ficción, a veces hasta se torna apocalíptico ¿Cuáles fueron esos reflexiones que se te estaban cruzando por la cabeza?

En este disco hay mucha reflexión. Personalmente mi búsqueda siempre ha sido entender mi raíz, por qué estoy aquí. Siempre termino filosofando y de alguna manera la filosofía siempre ha estado relacionada con las estrellas y el espacio.

Me la paso estudiando acerca de eso; el ser humano de repente se olvida que pertenece a un sistema, a un organismo mayor que es parte de su existencia. Al ser humano se le olvida que vive en un planeta tierra, que pertenece a un sistema solar y que este pertenece a una galaxia y que la galaxia pertenece a un sistema de galaxias y de ahí para abajo lo microscópico.

En su egolatría, el humano olvida que hace parte de todo eso y no que es el centro del universo. Entonces he estudiado acerca de eso, he tratado de estar al día con las teorías científicas, estudiando cómo explicas eso y el funcionamiento de la realidad y la percepción.

Hablando precisamente de la realidad y la percepción, en canciones como Rue Vieille Du Temple hablas del sueño, de la realidad. ¿Has tenido experiencias con el sueño?

Desde niño tengo viajes y sueños muy intensos; tengo sueños lúcidos, donde estás consciente pero tu cuerpo está dormido, he tenido muchas experiencias con esto y ahí también hay mucha información que generan más preguntas. ¿La vida es un sueño?

 Mi búsqueda siempre ha sido entender mi raíz, por qué estoy aquí

¿Qué pasa en esos viajes?

A mí me pasa que puedo controlar mi cuerpo, aprendí a volar y es muy difícil mantener la tensión. En una época leí libros y de todo, porque no entendía lo que estaba pasando y me encontré con que es algo que le pasa a mucha gente, y daban tips incluso. La gente dice que es cuando se te sube el muerto porque no te puedes mover, pero no es eso… es solo que te desprendes.

El sueño es uno de los grandes misterios, por ejemplo en el Tíbet y para los budistas el sueño es toda una escuela y se usa para encontrar la iluminación. Si te pones a leer a Carlos Castañeda te vas a encontrar con muchas cosas, por ejemplo que en la cultura mexicana el sueño también tiene una parte muy importante. El arte de ensoñar de Carlos Castañeda, es un libro increíble.

¿Y has tenido viajes a través de experiencias como el Yagé, el peyote?

El yagé no lo he probado, pero lo más fuerte que en ese sentido de amplificar la conciencia fue cuando estábamos haciendo Prográmaton de Zoé y fue el DMT, la ayahuasca.  

León Larreguí se estará presentando hoy en Amando Music Hall. Aquí toda la información

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