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30 años de “Signos”, el mítico disco que llevó a Soda Stereo a otro nivel

Homenaje a “Signos”, uno de los discos clave de Soda Stereo
Por
Redacción Shock

En 1986 Soda Stereo se consagró como una de las bandas más importantes del continente con un disco que nos regaló uno de sus grandes himnos, Persiana Americana, y otras joyas como El rito, No existes o, la canción que le dio el nombre al disco, Signos. Recuerdos de una era.

Por: José “Pepe” Plata // @owai

 

La historia del tercer disco de Soda Stereo tiene una especial relación con Colombia. Nadie sabe por qué el disco que se llamó Soda Stereo que se publicó en 1985 en Colombia era un compendio de los dos primeros de la banda (Soda Stereo de 1984 y Nada personal de 1985). Así que el primer disco completo de Soda Stereo que conocimos fue el tercero de la banda.  Argentina lo dio a conocer en 1986, pero a Colombia llegó un año después.

Como disco, Signos mostró la progresión y el ascenso de una banda que ya se daba cuenta que si bien en Argentina se creaba y ensayaba, era en el continente donde se consagraba lo cultivado. El fenómeno Soda ya había hecho de las suyas en Chile. Luego siguieron Perú, Ecuador, Venezuela y Colombia.

Signos nos mostró a una banda sobrada en temas como producción, arreglos y trabajo lírico. Al fin y al cabo la evolución de su sonido había sido rápida. Pasaron de ser producidos por  el legendario Mariano López (productor de Virus, Pedro Aznar, Caifanes, Babasónicos, Illya Kuriaki, entre otros) a ser los propios Soda quienes ayudaron en la producción. Fue el estudio Moebio el que los albergó. Un espacio en el que artistas como Fito Páez. A.N.I.M.A.L., Los Brujos y una larga lista han usado por más tres décadas como espacio de trabajo y grabación. Ya la madurez era capaz de tenerlos listos para seguir su correría continental.

Hay una cierta sobriedad en temas como Final caja negra o No existes, que muestran letras muy personales y definitivamente alejadas del hedonismo o facilismo de las dos placas anteriores. Podría pensarse en exploraciones lúgubres o aisladas, en manejo de ideas bastante apartadas de la realidad; algo marcadamente personal. Persiana Americana es ese gran sencillo de pop entre la seducción y el erotismo que ha sido preludio de tres generaciones y que hasta le dio nombre a un espacio de videoclips en la televisión nacional. Y además quedan aquellas canciones que fueron parte constante del repertorio de Soda y Cerati solo: En camino y Signos.

El disco además permitió abrirles espacio a otros artistas de Argentina, que si bien llevaban años tocando (Virus, GIT, Charly, Fito Páez), hasta ahora comenzaban a descubrirse en otros territorios del continente para ser editados.

Sin tener aliados como redes sociales o influenciadores, Signos hizo que la banda despegara en el continente, justamente por ser escuchado en emisoras desde México hasta Argentina. Eran tiempos complicados para estas tierras. Crisis sociales, económicas, políticas y dictaduras estaban a la orden del día. Pero una banda como Soda Stereo abría un camino que para muchos era un deseo pero que definitivamente nadie más que ellos pudo transitar. Su sonido era un reflejo del postpunk o el new wave, y otros grupos de Colombia, Perú, Chile, Venezuela o México sintieron como punto de partida insuperable para una búsqueda o exploración en lo musical o hasta visual.

 

Justamente, en el mes de noviembre de 1986, Soda Stereo hizo su debut en Colombia con presentaciones en Bogotá y Medellín. Bogotá los recuerda por tener presentaciones en la extinta discoteca Keop´s Club, en el Centro de Convenciones y en el Concierto del Contacto, que se llevó a cabo junto a Compañía Ilimitada en Corferias, cuya boleta costaba 1000 pesos y estaba decorada con un detalle del cuadro La creación, de Miguel Ángel.

Lo más sofisticado de las juventudes de Bogotá y Medellín los vieron. La gira promocional de Soda Stereo era la aparición de un mito vivo. Lo más new wave y postpunk de Suramérica había llegado al país. Y llegaba con un disco que estaba recién estrenado, pero que en Colombia aparecería al año siguiente con la extinta compañía CBS (Ahora Sony Music). Su tercer disco, fue además el primero de rock argentino que apareció en disco compacto.

Aquel 1986 era el momento que lo más “fresco y nuevo” de Buenos Aires llegaba a un país que solo tenía tres canales de televisión, había dejado atrás la posibilidad de hacer un campeonato mundial de fútbol, celebraba los cien años de su constitución y veía al cometa Halley. Soda Stereo abría un camino musical con apariciones en estaciones como 88.9 en Bogotá y en Veracruz de Medellín.

Signos tiene fecha de presentación en la sociedad colombiana en 1987. Pero el tiempo en aquel momento era lo suficientemente elástico para tener emociones que se alargaban, estiraban, que se propagaban de boca a boca. Su segunda visita a Bogotá y Medellín ya no fue en clubes o discotecas, sino en las plazas de toros de cada ciudad con un ánimo y una furia que luego alimentaron un disco en vivo llamado Ruido Blanco. Pero esa es otra historia y cumple 30 en el 2017.

Y siempre nos queda Soda o siempre nos termina faltando.

 

 

 

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