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Blur: “En el nuevo disco la gente encontrará lo que ama y odia de la banda”

Por
Redacción Shock

The Magic Whip' saldrá al mercado el próximo 27 de abril. Hablamos con Graham Coxon, guitarrista de la banda.

Por: Diego Bolaños.  

En el año 2013 Blur volvió a los grandes escenarios con energía renovada, tras un descanso que vino bien y con ganas de seguir haciendo lo que los llevó a ser los máximos exponentes del britpop de los 90's.

Fue durante su visita a Hong Kong que sucedió algo que muchas bandas pierden en el camino y nunca vuelven a recuperar: la chispa. Esa chispa los llevó a un pequeño estudio, y sin la parafernalia de las grandes producciones, Albarn y su combo se convirtieron en lo que nunca debieron dejar de ser, un combo de músicos con muchas ideas para compartir.

Para fortuna de todos Blur está de vuelta y tuvimos la oportunidad de hablar con Graham Coxon, -para muchos la gran ausencia de la última entrega de la banda 'Think Thank'(2003) por su valor para el espíritu y la identidad del grupo-,sobre todo lo que rodeó ese momento que desencadenó el regreso de Blur con su nuevo disco 'The Magic Whip'.

Diego Bolaños: ¿Por qué tanto secretismo?

Graham Coxon: Creo que porque no le concernía a nadie y era una gran forma de castigar a todo el mundo por molestarnos tanto con la idea de hacer un nuevo disco. En verdad no queríamos ser tan formales al respecto, queríamos mantenerlo casual y entre nosotros. De haber permitido que la gente lo supiera habría presión y no queríamos ninguna. Era algo tan frágil que no lo queríamos arruinar, porque entre más gente se involucra empiezas a tener la presión de la disquera y de los fans; no queríamos nada parecido. Damon ni siquiera había escrito letras y grabó las voces hasta las etapas finales. Terminamos el trabajo hasta hace unas semanas y no le dijimos a nadie hasta el ultimo minuto, porque todo tenía que ser algo concreto y solo resultaría bien siguiendo ese proceso.

DB: ¿Cómo terminan entrando al estudio en Hong Kong? ¿Considera que fue un momento especial?

GC: Sí, lo fue. Íbamos a hacer una presentación en un festival de Japón y, para ser honesto, estábamos un poco mal humorados al respecto. Pero sorpresa, sorpresa, empezamos con las fechas y llegamos a Hong Kong. La presentación en Japón no se dio. Todo lo que podíamos hacer era regresar a Inglaterra para después viajar de nuevo a Yakarta y eso sí que iba a ser una molestia. Así que por qué no quedarse en Hong Kong cinco días y tener un tiempo libre. Yo pensé que eso nos caería bien y entonces alguien dijo -creo que Damon-: “¿Por qué no buscamos un estudio? Vamos un rato y solo tocamos unos acordes. Si nos gusta deberíamos ir y tocar, no lo hacemos en años, solo vamos a ver que pasa”. Dije "Ok, no tiempo libre, en vez de eso vamos al estudio". Encontramos uno y cada mañana durante mas de cinco días desayunamos camino al metro, hacíamos un pequeño viaje bajo el agua -creo que a china continental- y visitamos un pequeño estudio. Yo me encargaba de mi guitarra, normalmente lo hace un técnico y Damon se encargaba de los teclados. No teníamos staff, así que solo tocamos. Tratamos de pasar un buen rato pero con mucha intensidad, eran siete horas al día tocando, tocando y tocando.

DB: Cinco días grabando se pueden considerar un maratón. ¿Ese material fue suficiente, fue el catalizador, o las ideas venían de otros encuentros durante la gira?

GC: No realmente. Creo que lo que hace en verdad especial al álbum es que fue algo muy relajado, no hubo ninguna clase de tensión, ni preocupación por la interpretación: “Ahora estás grabando, debes tocar perfecto”, no hubo nada de eso. Solo tocábamos y Damon gritaba “¡Ahora ve a Mi bemol! Cambiemos esta secuencia ahora, voy a cambiar esto”. Grabábamos hasta gastar todas nuestras ideas y después pasábamos otra cosa. Él usaba un conjunto de sonidos locos, ritmos y material que tenía en Garageband, grabábamos eso y tocábamos encima. Pero realmente se trataba de hacer sonidos raros mientras entre los acordes Damon usaba palabras como “Estábamos en la estación, blah, blah, blah”, realmente eran solo cosas acerca de lo que había pasado durante esos días, contando lo que nos pasaba en Hong Kong y en el estudio.

DB: Muchos consideran que usted tiene una idea muy clara acerca de cómo espera que suene la banda. ¿Es por esto que decidió compartir el material con Stephen Street?

GC: No estoy muy seguro de haber tenido una idea muy clara. Sabía que parte del material sonaría muy familiar, lo que grabamos en Hong Kong se interpretó con instrumentos que no eran inusuales para nosotros. Busqué a Stephen para tratar de recrear el sonido clásico de Blur. Él no estuvo en Hong Kong, no tuvo nada que ver con la grabación de esas sesiones, pero si hay algo en lo que él es brillante es en organizar esa clase de material. Es como si alguien decidiera escribir sus memorias y tuviera 200 diarios, toda una mezcla de retazos. Tienes que llamar a alguien para que trabaje con eso y hacerlo algo manejable. Por eso involucré a Stephen. Así que él tuvo toda la música por unos días, se familiarizó con las grabaciones y se encargo de clasificarlas. Había material que se extendía por más de media hora, podían ser sesiones o canciones pero eran muy largas. Él depuró el material y después empezamos juntos a estructurar las canciones.

DB: Durante el anuncio del álbum, usted comentó que había sonidos característicos de Blur y otros que no. Claramente están satisfechos. ¿Cómo llegaron a determinar que podía entrar en este disco? ¿Cómo se realizó la selección?

GC: Todo lo que hicimos en Hong Kong está de cierta forma en el trabajo. No se desperdició nada. El disco tiene un sonido familiar porque algunas canciones lo son, como ‘I Broadcast’ y ‘Lonesome Street’. Allí hay una conexión mas clara hacia lo que Blur ha sido en el pasado, lo que la gente ama y odia de la banda. Es ese sonido. Y todo es por la forma en que cada uno de nosotros toca, es un proceso muy familiar. Los fans dirán que eso suena a Blur inmediatamente. Hay otras canciones en las que en verdad quería agregarle algunas cosas en el estudio, pero no se me ocurría que ponerle, o si la guitarra era el instrumento adecuado, así que tomé algunos sintetizadores, loops y cosas como esas. Lo que resultó de nuestro trabajo en esas grabaciones es algo muy bonito.

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