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Conozcan el vacile urbano de Landa Freak

Landa pasó de ser arquero de fútbol a controlar los micrófonos de la fiesta en Medellín
Por
Redacción Shock

Desde hace diez años, Landa Freak está convirtiendo en canciones lo que heredó del reggae en español panameño y el dancehall jamaicano, encarnados en nombres como los de Buju Banton, Capleton, Mad Cobra, Aldo Ranks o Nando Boom. Ahora tiene un repertorio cargado que ha puesto a bailar a la capital paisa. 

Por @Davidchaka // Foto: Daniel Suarez 

Su casa ahora es Medellín. Tiene 28 años y vive en Belén, pero creció en el pacifico, rodeado de los ritmos que sonaban en los picós, como el kuduro, la terapia o el zouk. Obvio también creció cerca del fútbol. Respiró de cerca la música que llegaba a tierras colombianas a bordo de barcos de trabajadores que, en su mayoría, iban a parar a la zona del Urabá antioqueño. De ahí que una de sus propuestas musicales preferidas haya sido, desde muy temprano, Los Cuentos de la Cripta. Hoy ya sacó un Vacilón con uno de los que siguieron el legado del reggae panameño que reinaba cuando él era niño: Latin Fresh (Sí, el mismísimo creador del Bata Bata).

 

 

Antes de meterle candela a su carrera como músico, Landa Freak iba detrás de otro sueño. Era futbolista. Fue arquero y se movió por cuanta reserva pudo. Pasó por el Medellín, Envigado, Bajo Cauca y el Bucaramanga. Pero decidió dedicarle su fuerza a la música.

“Hubo momentos de bajas en las que uno se desmotiva y se aleja por muchas razones. No me desmotivó una persona ni un equipo como tal porque yo no le pongo cuidado a lo que dicen. Lo que pasa en el fútbol (y con la música) es que es un juego que tiene reglas. Al yo ver que las reglas no estaban a mi favor, desistí. No fue que me bajaran la moral. Cuando tú ves un sistema que no puedes penetrar con tu fuerza, es mejor parar de desgastarte ahí”.

Eso sí, el fútbol le dejó una larga lista de amigos y de lecciones. Uno de ellos hizo parte de la Selección Colombia mundialista y comparte con él esa doble afición. Fue Juan Fernando Quintero, a quien conoció jugando en el Envigado Futbol Club. Junto a Element Black, después de un encuentro entre amigos, sacaron este tema que dio muchas vueltas.

Hace unos seis años ya se había disparado una de sus canciones. Esa vez compartió micrófono con una cara bien conocida de la música urbana en Colombia: Maluma.  

El juego de Landa hoy es otro. A la herencia musical que traía casi que en la sangre le ha sumado experiencia con ritmos como el mode up, el trap, el Hip Hop y cuanta variación ofrece hoy la industria, sin tanto apego a los géneros. También le ha tocado vérselas con las trampas de la música y del mercado.

“Yo hasta ahora estoy viendo esto como un modo de vida. La música me ha dado mucho pero me toca hacer negocios, yo soy un artista de barrio…No sé si es uno, los medios, la gente, pero la distribución es difícil. Detrás de un artista bueno hay 15 más con talento y con hambre. Si la gente se diera a la tarea de conocer más se nutriría de muchas cosas. No siempre hay que escuchar todo lo mismo. A veces la gente no escudriña en otros espacios como en el Pacífico, en el Atlántico o en San Andrés. Si te pones a analizar la música hoy en día es muy desechable. Si duras tres meses y no has sacado algo la gente se va olvidando”.

A Landa Freak hay que pararle oreja. En Medellín es un viejo conocido entre la movida fiestera y los barrios. Es de los veteranos en una escena que está rebuscándose cada vez más espacios comerciales y que sin mucho ruido están migrando hacia otras latitudes. Si le queiren seguir la pista pueden buscarlo acá en Facebook

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