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Cuatro décadas del punk nuestro de cada día

El punk nuestro de cada día en esta variopinta playlist.
Por
Redacción Shock

En 1976 la prensa musical daba a conocer una explosión creativa que para muchos no duraría más de dos años. Se trataba del punk. Este salía a la luz pública, aunque llevaba varios años cocinándose. Lejos del pelo largo, las consignas de amor y paz de los hippies de una década antes, los punks se convirtieron en una tendencia que se ha conservado para algunos o comercializado para otros.

Por:José "Pepe" Plata // @owai // Foto: GettyImages.

La búsqueda de un lugar en el mundo o en la historia es una consigna eterna de la humanidad. Y aquella juventud de los setenta que había visto diluida la Beatlemanía, veían que no tenía oportunidades ni alternativas de estudio o trabajo. Los recortes presupuestales en educación y en las fuentes de trabajo de los países occidentales hizo que algunos se refugiaran en grupos y colectivos que a la par que protestaban, creaban.

Pero crear bajo un lema punk, significaba en ocasiones ofender, criticar, transgredir y destruir para dejar en claro un descontento. El punk recogió un descontento juvenil que se manifestó en una música rápida, fácil de tocar y que no quería enredarse ni complicarse como lo podía ser el rock de las multinacionales, los grupos pomposos de rock sinfónico o el soul. 

No era solo música, también el punk se manifestó como una capacidad de buscar una autogestión y una mirada particular sobre cómo podía acceder a las cosas sin esperar que alguien más lo hiciera por uno. La llamada autogestión comienza a verse en aspectos como la creación de fanzines (revistas independientes que documentaron la escena), sellos independientes, festivales sin patrocinios, ropa sin marca y otros actividades.

Así como no quería dejarse llevar por héroes, tampoco buscaba dejar una huella. Pero no pudo impedir que su propio éxito o desconfianza se propagara a otros lugares del mundo. Los jóvenes que optaron por llevar la ropa rota, las botas militares, los ganchos de nodriza, los pelos parados, las chaquetas de cuero raídas encontraron pares sonoros y humanos en toda aquella sociedad descontenta. No solo los setenta y ochenta tuvieron brotes punk. También los noventa y este nuevo milenio han visto al punk en sus calles y avenidas.

En efecto, el punk, comenzó a ser cantado en alemán, italiano, español, portugués. francés y en otras lenguas que comprendieron cómo la rapidez y el rechazo a la imposición vale más que una moda. Hay quienes dicen que el punk venía desde los sesenta con grupos como Mc5, The Stooges o Los Saicos de Perú (hasta hay una placa en la ciudad de Lima que dice que el punk nació allí), Pero de nada sirve buscar fundadores o inventores. 

Justo 4 décadas atrás, esta explosión se iba cocinando y cuando explotó, no hubo quien la parara. Tan es así que hasta la ciudad de Londres anuncia un homenaje especial en el mes de noviembre. Para muchos, una ofensa contra el movimiento; para otros, simplemente una manera de aceptar que el punk se quedó detenido.

Pero mientras haya inconformidad, haya falta de oportunidades y ansias de crear o de dejar una huella, bien puede haber algo de punk por ahí.

Por algo esta lista es un homenaje al punk nuestro de cada día. Canciones fuertes y rápidas para nuestros caóticos días. Pasamos por clásicos de Sex Pistols, Ramones, Buzzcocks y The Clash. Recorremos América Latina con Los Violadores (Argentina), Masacre 68 (México), Los Miserables (Chile), Ratos de Porao (Brasil) y La Pestilencia (Colombia). Es una selección sonora que además para por Francia, Alemania y España. 

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