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De cómo una red social cambió el mundo tal y como lo conocíamos (Capítulo 3)

Por
Redacción Shock

Por: Juan Pablo Castiblanco Ricaurte // @KidCasti
Imagen de la iglesia del Monstruo Volador de Spaghetti o Pastafarianismo

Capítulo III: Dios es inalámbrico.

Esta mañana, el popular sacerdote católico Alberto Linero publicó en su página de Facebook un versículo del libro de Isaías. Recibió, hasta el momento de esta revisión, 19,662 likes, fue compartido 8,858 veces y recibió 4,386 comentarios. Hace un mes, publicó una reflexión sobre el amor y las bendiciones de Dios que ha recibido 38,573 likes, 10,270 comentarios (muchos de ellos son agradecimientos a Linero por la fortaleza que transmite) y fue compartida 13,458 veces. En promedio, sus publicaciones reciben 25,000 likes, su página tiene cerca de 380,000 seguidores y su perfil personal ya alcanzó el tope de amigos (eso, sin contar los números de Twitter).

Comparemos:

El fan page de Vea, una de las revistas más leídas de Colombia, tiene 15,872 likes.
El fan page de Shock tiene 44, 451 likes.
El fan page de El Espectador, uno de los dos periódicos más importantes del país, tiene 631,484 likes. No alcanza a doblar los números del padre Linero. 
La capacidad del estadio más grande de Colombia, el Metropolitano de Barranquilla, es de 50,000 personas.

Es decir, con cada post, el Padre Linero “da misa” a cerca de ocho estadios totalmente llenos. 

-Padre, con tantos likes, comentarios y aceptación de la gente, ¿no se le sube el ego y la vanidad?
-Uno tiene que tener claro para qué son las redes sociales. De los 5,000 amigos que tengo en mi perfil personal, en verdad amigos, amigos, son diez. Trato de tener claro que Facebook es una herramienta de trabajo y no una parte de mi personalidad. No participo de una sociedad voyerista, que muestra dónde está, de dónde viene, qué está comiendo. No vivo mi vida de definir mi identidad a partir de Facebook. Hay que recordar que los mismos que aplaudieron a Jesucristo fueron quienes lo crucificaron el Viernes Santo.  

-¿Es usted quien administra su página o tiene gente que está publicando a su nombre?
-Siempre la estoy dirigiendo. Todos los días pongo un mensaje bíblico y de ánimo, y trato de contestar a los que me escriben. Sin embargo tengo un equipo que me ayuda porque llegan más de 2,000 mensajes a mi inbox. La estrategia es tener siempre un mensaje diario, que no falle, porque lo que se demora más de uno o dos días es spam. 

-Y por estar todos los días pendientes de publicar, ¿no cree que se le puede volver una adicción?
-Las adicciones tienen que ver con el desamor, con la baja autoestima, con la relación de uno consigo mismo. Trato de tener bien organizada mi agenda, para estar pendiente del fútbol, para cantar vallenatos, para trabajar, para estar pendiente de mi familia, para estar pendiente de mis amigos. Facebook me toma una hora diaria más o menos.

Como el padre Linero, hay cientos y cientos de líderes y organizaciones religiosas que han abierto local en la red. Hasta el Papa Benedicto se dejó seducir y por eso fue noticia mundial la apertura de su cuenta en Twitter. El mensaje religioso, como todo en esta vida, está entrando en su fase 2.0 y por eso, como lo explica el encargado de manejar las redes sociales de la Misión Carismática Internacional, Raúl Arévalo: “procuramos ser constantes con los mensajes que enviamos, varias veces al día, y en varios idiomas, principalmente inglés y portugués. Nuestros principales canales son Facebook (misioncarismatica), Twitter (@iglesiaMCI) e instagram (iglesiamci)”. 

Dios, definitivamente, es inalámbrico.

Pero no todas las sucursales de la fe en Facebook pertenecen a instituciones oficiales. Según el ranking de la plataforma SocialBakers, la novena página de Facebook más popular en Colombia (no la que tiene más likes en total, sino la que suma más usuarios de este país) es la de “Dios es Bueno!” (facebook.com/diosesbueno), superando a las de Juanes, Shakira, Suso el Paspi o Falcao. Aunque la página suma más de 12 millones de likes, nuestros religiosos aportan casi dos millones. Radicada en Arizona, Estados Unidos, “Dios es Bueno!” es manejada por el escritor mexicano Hermes Carvajal y sus mensajes oscilan entre los memes tipo “Si amas a Dios dale Me Gusta” o “Comparte esta imagen si pones tu vida en Sus manos”, testimonios de salvación o asesoría en casos cotidianos como crisis matrimoniales. 

“Muchos grupos religiosos, que por años habían permanecido cerrados a permitir que sus miembros tuvieran acceso a otras corrientes religiosas, ahora tienen que luchar cada día contra ideologías contrarias que en algunos casos, confunden y alejan a sus adeptos, optando estos por mejores opciones, y más libertad de opinión y decisión. ¿Y cómo encuentran estas ideologías contrarias? A través de las redes sociales”, explica el propio Carvajal. Y complementa, “lo bueno es que cada vez más está creciendo un tipo de diálogo inteligente entre religiones, y aún entre personas que se denominan sin religión, o incluso ateos. Esto tiene que llevar a un nivel más alto de respeto entre los diferentes grupos”.

Tal vez Carvajal no se refería precisamente a los datos que vienen a continuación, pero eso puede explicar por qué:

La iglesia Maradoniana tiene 2,016 likes.
La iglesia del Monstruo Volador de Spaghetti o Pastafarianismo (una corriente satírica que afirma que el mundo fue inventado por un gran monstruo volador hecho de spaghetti) tiene un grupo con 3,567 likes y otro con 7,796 likes.
La iglesia misionario del Kopimismo (la religión de los internautas que creen en la transmisión libre de conocimiento en Internet) tiene 8,743 likes.

O por qué la Iglesia de Satán tiene 33,000 likes.

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