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De cuando Antemasque te hace recordar porqué amas el rock

Por
Redacción Shock

Scott Fitzgerald escribió que no hay segundos actos en la historia americana. Quizá era muy temprano para intuir que la cultura pop ama el comeback por sobre todas las cosas. De ahí que la reunión entre Omar Rodriguez-Lopez y Credric Bixler-Zavala no resulte precoz, sino anticipada. Con todo el riesgo de perder a sus seguidores más radicales, decidieron abandonar la zona de confort (es un decir) para explorar por los anteriormente inefables caminos del pop. Platicamos con ellos antes de una de las fechas que más esperábamos y la cual superó por mucho nuestras expectativas. A continuación te compartimos fotos de este concierto, así como parte de nuestra charla con Antemasque. (Para leer más noticias ingrese a lifeboxset.com)

Foto: Vinicio Montero - Texto: Vicente Jáuregui

El disco más sobrio de la dupla verá la luz el próximo 10 de noviembre, aunque el álbum ya se puede escuchar en streaming en la red. Desde luego, se trata de una visión pop en término de estructuras, porque esta nueva entrega tiene toda la potencia del hardcore que escuchaban en la adolescencia. Quizá por ello dejaron atrás la seriedad que solía caracterizar sus entrevistas pasadas. Con un inusitado sentido del humor, platicamos con Omar, Cedric y el baterista Dave Elitch, sobre este disco que grabaron en el estudio de su amigo Flea, justo antes de su fulminate show en el Circo Volador.

Debo confesarles algo: cuando vi a The Mars Volta en vivo salí un poco decepcionado porque tocaron como 5 canciones de media hora (risas). Ahora, con Antemasque finalmente lograron hacer algo más aterrizado.

Cedric: (Ríe) Sí, esa era nuestra meta. En el pasado decíamos que lo más revolucionario sería hacer canciones pop, cortas; algo que tuviera filo y contundencia, más rock. Hicimos algo sencillo porque al menos así nos sentimos actualmente como artistas. Fue un gran reto. Recuerdo que antes, escribía letras y después me decía “¿qué demonios quise decir con esto?” (risas). Ahora escribí sobre cosas que estaban pasado, cosas sencillas… creo que es grandioso.

Omar, en este disco te deshiciste de los miles de pedales que solías usar. ¿Te fue difícil no recurrir a los efectos en casa?

Omar: No, no, no, para nada. Como dice Cedric la meta es simplificar la vida…

Cedric: Creo que es lo que todo mundo esperaba: “¡Más pedales, canciones más largas, letras más raras que nunca!” (ríe).

“Recuerdo que antes, escribía letras y después me decía ‘¿qué demonios quise decir con esto?’” (risas).

Omar: Quería sentirme mucho más ligero también. Cuando sólo tienes 2 o 3 pedales de repente tienes que crear más. Incluso es más emocionante salirse de la zona de confort, crearse nuevos métodos de trabajar.

La verdad nunca imaginé que te escucharía tocar acordes convencionales. Me llama la atención el título de “People Forget”, Cedric ¿qué es lo que la gente olvida?

Cedric: Sí, sí, es sencilla pero críptica a la vez. Creo que es la letra más “The Mars Volta” del disco. Creo que trataba de decirle a Omar que llevamos 2 años sin trabajar y ya lo extraño…

¡Sabía que era una canción de amor entre ustedes! (Risas)

Cedric: Sólo quise ponerle un personaje para que no fuera tan obvio (risas). Las voces del disco están más contenidas, no hay tantos gritos, son mucho más melódico. Sí, totalmente. Es raro, desde The Mars Volta tenía todas estas influencias pop en la voz, sólo que en ese momento no quería sacarlas. Hasta ahora me siento con ganas de hacerlo.

Hablando de eso, creo que “50,000 Km” es la canción más pop que han hecho tiene un coro que podría haber hecho Mötley Crüe. ¿Les importa que sus fans más radicales reaccionen ante eso?

Cedric: Eso es justo lo bueno de tomar riesgos, quiero decir, ¿cuántas veces Dalí cambió su manera de pintar? Es bueno hacer cosas diferentes. Me encanta ver las caras de algunos en la audiencia cuando cantamos esa canción como de “ahhhhh” (risas).

“De repente hay gente que te reclama de manera hostil, o con burlas tipo: ‘Oh sí, qué bonita canción hicieron’. Al menos tengo las pelotas para hacerlo…”

Pero las chicas…

Cedric: No sé las chicas, pero lo que sé es que estoy haciendo algo como artista, es bueno romper con las expectativas. De repente hay gente que te reclama de manera hostil, o con burlas tipo: “oh sí, qué bonita canción hicieron”. Al menos tengo las pelotas para hacerlo, me gustaría cantar esa canción desnudo (risas). Creo que al ser pop, en realidad este es disco más experimental de nuestra carrera (risas).

Dave: Cuando comienzas a crear música basado en las expectativas de la gente, especialmente los fans, no va a salir nada bueno de eso.

Omar: El entretenimiento puede ser falso, y está bien porque también necesitamos entretenimiento, pero el arte debe ser honesto siempre.

Cedric: Cuando comenzamos, a mucha gente no le gustaba At The Drive In, ahora parece que a todo mundo le gusta…

Los Pixies fueron grandes hasta que se desintegraron…

Cedric: Hay gente que viene y nos dice: “Hey me encanta At The Drive In desde su primer concierto, ese que dieron en Coachella (risas).

Ahora incursionan en el folk con “Drown All Your Witches”, ¿crecieron escuchado esta música?

Cedric: Siempre ha estado ahí. Quizá es una crisis espiritual de mitad de vida, tal vez quse hacer música de cuando era niño, cuando iba a patinar, creo que todavía soy un niño.

Omar: Es un buen punto, el punk y el hardcore son todos acordes felices, sólo que como los tocas rápido suenan agresivos. Ahora nos sentimos como cuando por primera vez invitas a alguien a tu casa para hacer una banda.

Cedric: Totalmente, el primer show en San Antonio fue jodidamente salvaje, la gente brincando desde el escenario, gente arriba de la batería (ríe).

“Somos como una pareja que tiene ya 25 años de casados…”

“Providence” es mi canción favorita, del disco, es muy oscura, me recordó a Bauhaus….

Cedric: Wow, yo crecí escuchando Bauhaus, eso es muy posible.

La letra parece muy personal, como dirigida a alguien que ha sufrido mucho…

Cedric: La escribí a un amigo muy cercando que aprendió a tocar punk rock cuando estuvo en la cárcel durante dos meses, después salió al poco tiempo regresó. Cuando lo visitaba en la prisión, siempre quise basarme en toda la experiencia para hacer una canción…

Omar: La canción es la quintaescencia de lo que una visita a la prisión es. Hablar con él a través de un teléfono, con un vidrio en medio. De repente nuestro amigo iba cumpliendo con todos los estereotipos, tenía tatuajes religiosos…

Cedric: … Imagínate, ¡hasta comenzó a leer! (risas). De repente ya tenía la cabeza tatuada, pedía un extra twinkie para aguantar en el football (risas). Como sea ya está libre y está mucho mejor, salió de lo surreal para entrar en esta realidad, esta realidad pop.

¿Se siguen considerando una banda cinematográfica?

Omar: Sí, ahora en el festival de Guadalajara vimos muchas cosas buenas. Para la mayoría de los artistas, siempre otras artes son una influencia. La vida misma es la mayor influencia. Pero siempre ayuda la literatura, el cine, Dalí hablando de sus diferentes facetas si te gusta.

Hicieron Caroline su propia disquera. ¿Qué es lo más odioso de la industria discográfica?

Omar: ¡La esclavitud! En el medio en que estamos, no hay otra industria en la que el artista resulte tan explotado. Cuando algo no funciona como ellos esperaban, de repente dicen: “Ok, paremos la gira, la merchandise, todo”. Acabas trabajando por 12 o 15 centavos por disco ¿sabes? Y nosotros hicimos la música, entregamos un producto ya terminado. Te dicen que te prestarán dinero para grabar, y al final se quieren quedar con los masters.

Cedric: Por esa razón está bien robar películas (risas). Es una industria millonaria.

David: ¡Y autos!

Finalmente, cuando decidieron separar The Mars Volta, ¿sabían que era sólo darse un tiempo o realmente llegaron a pensar que no volverían a tocar juntos?

Omar: Claro que sabíamos que nos íbamos a juntar. Teníamos nuestras discusiones, todo mundo las tiene, pero nosotros solíamos tenerlas en público (ríe). Somos como una pareja que tiene ya 25 años de casados… (mirando a Cedric) mmm, creo que desde el principio sabíamos que eventualmente regresaríamos a chuparnos el pito (risas totales).

¿Se siguen considerando una banda cinematográfica?

Omar: Sí, ahora en el festival de Guadalajara vimos muchas cosas buenas. Para la mayoría de los artistas, siempre otras artes son una influencia. La vida misma es la mayor influencia. Pero siempre ayuda la literatura, el cine, Dalí hablando de sus diferentes facetas si te gusta.

Hicieron Caroline su propia disquera. ¿Qué es lo más odioso de la industria discográfica?

Omar: ¡La esclavitud! En el medio en que estamos, no hay otra industria en la que el artista resulte tan explotado. Cuando algo no funciona como ellos esperaban, de repente dicen: “Ok, paremos la gira, la merchandise, todo”. Acabas trabajando por 12 o 15 centavos por disco ¿sabes? Y nosotros hicimos la música, entregamos un producto ya terminado. Te dicen que te prestarán dinero para grabar, y al final se quieren quedar con los masters.

Cedric: Por esa razón está bien robar películas (risas). Es una industria millonaria.

David: ¡Y autos!

Finalmente, cuando decidieron separar The Mars Volta, ¿sabían que era sólo darse un tiempo o realmente llegaron a pensar que no volverían a tocar juntos?

Omar: Claro que sabíamos que nos íbamos a juntar. Teníamos nuestras discusiones, todo mundo las tiene, pero nosotros solíamos tenerlas en público (ríe). Somos como una pareja que tiene ya 25 años de casados… (mirando a Cedric) mmm, creo que desde el principio sabíamos que eventualmente regresaríamos a chuparnos el pito (risas totales).e

 

 

 

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