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DMT : El alucinógeno express

Por
Redacción Shock

Por: Álvaro Corzo V. - @corzo360

Que diría si le dijera que la molécula más alucinógena que hasta el momento conoce la humanidad es cinco veces más potente que el LSD o el propio Psilocybin y que por extraño que parezca hace parte de todos de nosotros.  Que corre por nuestra sangre, y que solo en la intimidad molecular a la cual tiene acceso la ciencia celular se ha logrado, no hace mucho tiempo atrás, identificarla y sintetizarla para el consumo humano. 

Se ha preguntado ¿sí existe un universo más allá de las tres dimensiones en las que vive?. Al parecer el furor que crece por esta droga en los pasillos del Dark Web parece responder claramente este interrogante. “La conciencia explota en un túnel de infinitas posibilidades, genera un sentimiento de desprendimiento total de nuestro cuerpo. Te pierdes en universos de luces y proyecciones tridimensionales que son acompañados de un eco estridente el cual te lleva como espectador a una multi-dimensionalidad de colores, patrones, texturas y emociones” dice XDS33, un bloguero del Dark Web al referirse al DMT como la llave hacía una nueva frontera de la consciencia humana. 

El DMT o Dimethyltryptamine es una molécula presente en nuestro organismo  producida en la glándula pineal del cerebro, y la cual, según estudios preliminares, es liberada cada vez que soñamos así como cuando estamos frente al estado ulterior de stress, es decir en los últimos momentos de nuestra vida. Tal y como sugiere las escrituras secretas judías, el DMT es la molécula que permite la salida y entrada del espíritu al cuerpo. 

Esta molécula, convertida en polvo blanco en el laboratorio y la cual se fuma, es el compuesto psicodélico más común en la naturaleza. Se puede encontrar en cientos de especies de plantas, hongos, anfibios así como en un buen número de mamíferos. También se le conoce por ser el ingrediente activo de brebajes chamánicos tan ancestrales como la Ayahuasca, el cual se lleva consumiendo desde hace siglos en toda la región amazónica por tribus indígenas especialmente en Brasil y Perú.  A diferencia de la versión granulada sintetizada por primera a finales de la década pasada, los indígenas amazónicos abstraen el DMT sancochando Psychotria Viridis, una  planta silvestre que pulula en la selva suramericana.

El alucinógeno express, como también se le conoce a esta molécula por su rápido efecto de no más de 15 minutos es considerada por el gobierno de los Estados Unidos como una substancia ilícita como la cocaína o la heroína. Su estrellato llegaría por cuenta de las alucinantes secuencias del no menos corrido director argentino Gaspar Noe en su film Enter The Void, así como por el documental DMT: The Spirit Molecule, el cual sigue paso a paso el primer estudio clínico a 20 pacientes tratados con DMT por el transcurso de dos meses. 

Según la última encuesta nacional de drogas en los Estados Unidos, el DMT es una de las drogas de mayor incremento en su consumo en los último tres años, aumentando su número de consumidores en un 300%. Por ahora especialistas de la medicina, padres de familia y autoridades siguen con las alarmas prendidas por lo que se promociona hoy día como una droga sin efectos secundarios y con bajos niveles de adicción.