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El verdadero triunfo del debate sobre la adopción igualitaria

Entrevista con la activista y abogada Elizabeth Castillo.
Claudia Zea y Elizabeth Catillo
Claudia Zea y Elizabeth Catillo
Por
Juan Pablo Castiblanco Ricaurte

Elizabeth Castillo, una de las activistas más importantes del movimiento LGBTI y protagonista de la portada de nuestra edición impresa de agosto del 2013, explicó lo que hay detrás del debate sobre la adopción igualitaria.

Por. Juan Pablo Castiblanco Ricaurte @KidCasti // Foto: Gustavo Martínez para edición impresa #210 

Hace poco menos de dos años entrevisté a Elizabeth Castillo y a su actual esposa (en ese entonces novia), y a dos parejas homosexuales más que se habían convertido en las primeras en la historia de Colombia en radicar públicamente su solicitud de matrimonio igualitario ante un juzgado.

En ese entonces hablamos, tangencialmente y como si se tratara de un futuro lejano, sobre qué posibilidades había que la aprobación del matrimonio llevara al establecimiento de la adopción por parte de parejas del mismo sexo. En ese entonces, todo sonaba utópico, sobre todo en medio de los agudos debates, de los enemigos acérrimos en el gobierno, la Iglesia y la sociedad, y de la oposición violenta, grosera e irrespetuosa. Pero, poco a poco, hemos sido testigos de un cambio histórico.

A pesar que algunos sigan creyendo, argumentando y defendiendo la idea medieval que la homosexualidad es una enfermedad, el matrimonio igualitario ya es una realidad, la adopción por parte de parejas homosexuales ya tienen algunas condiciones aceptadas, y la sociedad se ha concientizado sobre la necesidad de aceptar y reconocer la diferencia. Anoche la Corte Constitucional tumbó la ponencia que decía que la orientación sexual no era impedimento para adoptar, evitando que parejas del mismo sexo puedan adoptar un niño sin lazos biológicos.

El “no” ganó apenas por un voto, pero el senado aún debe crear una ley al respecto, así que aún queda mucho terreno por delante.

De nuevo, estamos ante un momento histórico.

Con el acalorado debate que se ha suscitado desde la semana pasada con los postulados de la Universidad de la Sabana, y el debate sobre adopción igualitaria que se llevó ayer, quisimos volver a hablar con Elizabeth, una de las activistas y figuras más reconocidas del movimiento LGBTI, para que nos explicara qué hay más allá del debate. ¿Se trata solamente sobre adopción? ¿Qué pasa con lo que entendemos sobre familia? ¿Se entierran todas las iniciativas y las luchas por los derechos ante el “no” de la Corte? Preguntas necesarias para un día clave en los derechos civiles en Colombia.

Hace más de un año hablamos en la entrevista para la edición impresa, y tocamos el tema de la adopción igualitaria adjunto al del matrimonio como un debate futuro. Ahora que ha llegado, ¿en qué se ha avanzado y qué se ha estancado?

Sin ninguna duda el debate se ha enriquecido. Fue muy importante que quedara evidenciada la fragilidad de los argumentos de los opositores a la adopción, la falta de solidez argumental, la discriminación, prejuicio e ignorancia que hay en quienes están en contra. En ese sentido es valioso lo que ha pasado independiente del resultado en la Corte. Lo que ha significado confrontar estas oposiciones tan retrógradas y tan discriminadoras, de las que la más visible ha sido la de la Universidad de la Sabana, es que ha permitido replantear los argumentos de fondo. Nunca antes este tema había tenido tantos aliados. El resultado de este proceso es muy exitoso más allá de lo que pasó en la Corte.

"En ese sentido es valioso lo que ha pasado independiente del resultado en la Corte" 

¿Ya es un triunfo poner el tema sobre la mesa?

Y sobre todo con argumentos serios, sin prejuicios, sin carreta, sólidos. Sin duda son importantes pronunciamientos que nunca antes ha habido como los de la Asociación Colombiana de Sicología, ¡o del ICBF! ¡Es la primera vez! Que luego de un Consejo de Ministros el gobierno salga, en cabeza del Ministro del Interior a decir que apoya esta vaina, sin ninguna duda es bueno.

Hay ciertas cosas que no han quedado claras sobre el debate, pues la adopción por parte de parejas homosexuales ya tiene una parte aprobada…

Lo que no hemos logrado en el debate es dejar la claridad absoluta de que en Colombia los homosexuales ya podemos adoptar en dos instancias: solos o en pareja cuando hay un vínculo de consanguinidad con el hijo adoptado. Lo que está discutiendo la Corte Constitucional es, si cuando no hay ese vínculo biológico, se puede adoptar o no.

En eso ha faltado más difusión del mensaje. Los homosexuales en Colombia ya pueden adoptar, es un hecho, no se puede devolver. La decisión de hoy no va a cambiar la situación de personas que tienen trámites de adopción en curso como Ana y Verónica en Medellín. Ellas ya se presentaron a hacer su solicitud ante el ICBF. A pesar de que el debate ha sido muy rico, ha habido desinformación, pero hoy no tengo duda de que ganamos o ganamos.

Pero de fondo, más allá del asunto legal, ¿qué es lo que se está debatiendo hoy? ¿La definición de familia? ¿Los derechos de los niños?

El debate nos ha permitido contemplar elementos que no se consideraban esenciales al tema de adopción. Por ejemplo el tema de familia. El tema del estado laico es un asunto que empieza a rondar, no está desarrollado, no es tan claro como uno quisiera, pero sin duda esto ya empezó a obligarnos a hacernos preguntas.

¿Cómo así que en la Universidad de la Sabana no acogen los consensos internacionales en salud? Eso nos va dando el campo para otro tipo de discusiones y planteamientos. No solo sobre adopción y homosexuales, sino algo más amplio.

Ha dicho que una de las cosas más importantes de esta etapa es que se han sumado voces. Una de las que más ha resonado mediáticamente ha sido la del youtuber Sebastián Villalobos, que habló sobre su experiencia de tener dos mamás. ¿Qué tan importante es que se sumen este tipo de testimonios?

A mí me pareció muy conmovedor, no solo el de él sino el de otro muchacho youtuber. Es muy importante porque ellos tienen un público al que habitualmente nosotros no llegamos. Estos debates no llegan allá, se quedan en una esfera de adultos que están más o menos a favor del tema.

El aporte de estos dos pelados en sus videos me pareció bellísimo y muy valioso porque le está llegando a un grupo de población que está convencido de que estamos en lo correcto, pero los invita a meterse un poco más en el debate. Pero ha habido intervenciones sorprendentes, como la del ICBF, que era de esperarse por Cristina Plazas, pero hubieran podido pasar de agache. O el Externado y la Universidad de Antioquia intervinieron cuando pasó lo de la Sabana.

"A pesar de que el debate ha sido muy rico, ha habido desinformación"

Siendo autocríticos, ¿cuáles son los errores en los que ha caído el debate?

Una de las cosas que habíamos dicho antes, y es que los homosexuales en Colombia ya podemos adoptar en dos circunstancias. Por lo demás siento que el debate ha sido muy respetuoso incluso ante flagrantes barbaridades como la de la Universidad de la Sabana, o las grabaciones del profesor que hablaba en clase sobre la homosexualidad con afirmaciones desobligantes. Es que las fuentes que estamos usando son muy sólidas. ¿Qué más sólido que la Organización Mundial de la Salud o la Asociación Americana de Sicología?

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