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En las profundidades del rodaje de 'Los 33'

Por
Redacción Shock

El 13 de octubre de 2010 terminó para los 33 mineros una de las peores pesadillas que un ser humano pueda imaginar, el estar 'sepultado' bajo tierra durante 69 días en la mina San José, por culpa de un funesto derrumbe. Una historia que fue conocida como 'El milagro chileno', que gracias a Dios o por esas cosas del  destino terminó con un final feliz cuando fueron rescatados todos con vida, a pesar que en un principio nadie daba un peso por ese desenlace.

Por: Luis Fernando Mayolo @mayolito - Foto: AFP.

33 personajes que le dieron la vuelta al mundo haciendo visibles sus historias. Como olvidar al polémico Yonni Barrios, el hombre que era esperado en la superficie por sus dos mujeres', a Luis Urzúa, el último en salir de la mina o a Carlos Bugueño, que en su primera carta le pidió a su madre que le rescatara la mochila del vestuario que contenía los $600 dólares que había cobrado por su trabajo.

Así como les sucedió a ellos el milagro de la vida sacó a relucir lo mejor y lo peor de cada familia, convirtiendo el rescate en una plataforma que los volvió incluso celebridades, y que por momentos hizo pasar a un segundo plano los detalles de las dificultades que tuvieron que afrontar para sobrevivir, y peor aún, los retos que tendrían que asumir de ahí en adelante.

Como era de esperarse esta truculenta pero maravillosa historia de la vida real tenía que ser contada y así lo han hecho documentales como "33" o “Detrás del milagro”, cada uno desde una óptica diferente.

Pero el turno para el cine también llegaría, eso lo sabíamos. Lo que nunca nos imaginamos es que la primera película escogiera a Colombia como locación. De eso nos enteramos a finales del año pasado, con otras noticias como la presencia de Antonio Banderas como protagonista de la producción y que la cinta sería hablada en inglés.

Lo nuevo de todo esto es que estuvimos la semana pasada en el municipio de Nemocón, ubicado aproximadamente a una hora de Bogotá, recorriendo en el último día de grabación en nuestro país la mina escogida por la cinta 'Los 33' para narrar las tragedias y alegrías que sucedieron en el interior de esos socavones.  Una oportunidad única para adelantarnos a lo que será una de las películas más importantes de este año y que a partir de este martes comienza la segunda fase de su rodaje en territorio chileno.

Pero, ¿cuáles fueron las razones por las que ‘Los 33’ escogieron a Colombia como escenario? ¿Qué historias aborda la película y cuáles son esos secretos que están detrás de esta superproducción? ¿Qué tiene que decir el talento colombiano involucrado? Todo esto lo resolveremos más adelante con esta pequeña crónica, uno de los pocos contactos que por el momento todos tendremos con el filme, ya que como pueden ver la información es bastante restringida. Por esa misma razón les quedamos debiendo las fotos y los videos, prohibidos durante.

Mina de Nemocón

La producción estaba agitada porque sus días en Colombia llegaban al ocaso. Desde el pasado 9 de diciembre el equipo dirigido por la mexicana Patricia Riggen se había tomado como centro de operaciones los municipios de Zipaquirá y Nemocón.

El día estaba soleado y las condiciones dadas para descender a 180 metros de profundidad y encontrarnos con los túneles que servían como locaciones de trabajo para cerca de 100 personas, entre actores y el equipo de grabación liderado por la productora colombiana Dynamo.

Antes de comenzar el descenso nos topamos con la directora y el director de fotografía Checco Varese, quien ha trabajado con cintas como Pacific Rim de Guillermo del Toro . Teníamos pocos minutos y le preguntamos a Patricia cuáles historias sobre los 33 mineros de Chile contaría en su película y cómo hizo para seleccionarlas.

"Hice el guion durante dos años y llegué a la conclusión de que era imposible tener a 33 personajes, por eso los redujimos a 10, uniendo las experiencias más importantes, las más conmovedoras, las que tenían más conflicto y resoluciones bellas en sus perfiles. Ellos están compuestos por las vivencias de los demás", cuenta Patricia Riggen.

Los 33 es una historia con final feliz, eso ya lo sabemos. Entonces lo interesante de la película recae en el drama que vivieron sus personajes...

"Esta historia es una de las más positivas de los últimos años en el mundo. Por eso tomamos la esencia e intentamos descubrir el por qué terminó en un final feliz. Eso significa que pasaron muchas cosas que llevaron a ese resultado. Es maravilloso como dentro de la tragedia encontraron en sus almas la manera de convivir y protegerse para salir bien", agrega la directora.

¿Qué fue lo más difícil de rodar con un elenco que reúne a figuras como Antonio Banderas, Lou Diamond Phillips, Mario Casas, James Brolin y Juliette Binoche, entre otros?

"Tener un reparto tan amplio fue complejo porque a cada uno de estos actores había que darle el mismo tiempo para desarrollar sus personajes. Lo bueno es que todos fueron muy generosos para compartir su tiempo con los demás, especialmente Antonio Banderas, quien ha sido un líder al interior como personaje y como compañero para entablar un buen tono de trabajo. Antonio es una persona muy cálida y apasionada, con mucha energía", afirma la mexicana.   

Por qué escogieron a Colombia como pieza clave de la producción.

“Inicialmente pretendimos construir los sets para grabar las escenas de las minas, pero era muy difícil por los 33 personajes. Encontramos la posibilidad de filmar aquí por los incentivos fiscales y los escenarios naturales. Nemocón y  Zipaquira  son minas con un estado sísmico bastante estable y los seguros lo cubrían. Esto abrió una serie de posibilidad para el rodaje, pero no había energía. Así que se cableó en Zipaquirá cerca de 2200 metros de cable, casi un pequeño pueblo”, dice el director de fotografía Checco Varese.

¿Cuáles son los momentos claves de la película?

"Hay tres importantes para iluminar: cuando llegan (la luz de una mina), el colapso (puras linternas) y el rescate (linternas y algunas luces que llegaron de afuera)", agrega el fotógrafo.

Continuamos la aventura y nos sumergimos en la mina lidiando con la oscuridad y con un pasadizo de 2 x 2. A duras penas podíamos ver nuestros pies siguiendo como hormiguitas el camino que nos marcaba el líder de la columna teniendo cuidado de no golpearnos las cabezas. El aire que se respiraba era húmedo y denso, y una fuerte corriente congelaba los huesos tal como lo hizo con la sal solidificada que nos rodeaba en los costados.

Al ingresar recorrimos las cascadas blancas de sal, la cámara de la capilla y los espejos de agua, bellezas naturales que servían como decorados perfectos de ese drama de dimensiones épicas. Al fondo se encontraba la cámara principal de los mineros y por supuesto el montaje de la cápsula Fenix, que posteriormente los llevaría al exterior de forma milagrosa. En los corredores se ubicaban los dormitorios que albergaban en las paredes las cartas que los familiares les enviaban a los mineros para mantenerles la moral en alto.

Allí también estaba Antonio Banderas, listo para interpretar una de sus últimas escenas. El grito de la directora pidiendo silencio marcaría el conteo para comenzar el rodaje. En la escena Banderas, (Mario Sepúlveda), estallaría en una histeria profunda frente a sus compañeros de desdicha, perdiendo la fe por completo, en un monólogo que terminaría en un abrazo comunitario. La esperanza no estaba perdida, pudimos deducir. Una y otra vez sería repetida para rodar los diferentes planos, siendo cada uno de ellos revisados por el español, tal vez para sentirse satisfecho con el resultado o revisar cada uno de sus movimientos.

Junto a él estaban nuestras cuotas colombianas Juan Pablo Raba y Gustavo Angarita. El primero recordado por series como 'Los caballeros las prefieren brutas', 'Tiempo final' y 'El cartel de los sapos', y el segundo, toda una eminencia, con películas a cuestas como 'La Pena máxima', 'Bolívar soy yo' y 'La estrategia caracol'.

Al ver nuestra delegación periodística Juan Pablo Raba se acercó y aprovechamos para indagarle sobre las condiciones más complejas que tuvo que soportar en el rodaje.

"Nemocón es como la versión light de todo lo que tuvimos que soportar en las grabaciones en Zipaquirá, en donde estuvimos por dos semanas rodando las escenas de acción y efectos visuales del colapso de la mina, porque es una locación que permitía la entrada de camiones, grúas y demás. Nemocón es mucho más angosta, pero la tuvimos a nuestra entera disposición, mientras en la otra teníamos que combinar nuestro trabajo con el ritmo normal de trabajo de la mina".  

¿Qué fue lo más interesante de su personaje?

Darío Segovia tiene un problema de alcohol y es muy interesante cómo tiene que lidiar con esa dificultad en unas condiciones en donde no tiene acceso a ninguna bebida de ese tipo. Eso lo lleva a buscar el perdón con el mismo y su familia. Es un arco muy bonito.

¿Tuvieron acceso a los mineros reales para estructurar sus personajes?

“No, porque no estamos interpretando la vida a cabalidad de cada uno, ni haciendo fotocopias, sino lo que pasó en la mina. No queríamos que se convirtiera en una biografía, así que por eso tuvimos una libre interpretación, basándonos eso sí, en la información que estaba a disposición de todos”, finaliza Raba.

Luego de ser testigos de esa escena límite volvimos a la superficie y nos dirigimos hacia la zona en donde los actores tenían sus camerinos. Una serie de contenedores como los que descargan los barcos, adecuados especialmente uno tras otros para albergar además a la producción. Allí se encontraba Lou Diamond Phillips (Luis Urzua) jugando ajedrez, utilizando pantaloneta corta, camiseta roja y botas, como todos los personajes.

Caminando ubicamos a Ana Lozano, la maquilladora favorita de Pedro Almodóvar , reconocida también por su trabajo en ‘Piratas del Caribe’ y la versión más reciente de ‘Robocop’. A ella teníamos mucho que preguntarle, porque su reto más grande estaba en proyectar las condiciones físicas críticas de los personajes.

“Lo más complicado en cuanto al maquillaje fue proyectar la evolución de los mineros, teniendo en cuenta que estuvieron 20 días sin comer, perdiendo peso, les fueron creciendo las barbas y su aspecto fue empeorando. Algunos perdieron hasta 14 kilos, lo que afectó muchísimo sus caras y los cuerpos y el rodaje no empezó en el momento que estaban más delgados, lo que complicó el reto. Utilizamos prótesis para resaltar huesos y adelgazar pómulos y cuello, lo cual es bastante raro, ya que habitualmente se utilizan para aumentar volumen. Trabajamos además con aerógrafos y maquillajes resistentes al sudor, ya que en la película tenían que proyectar que estaban a más de 40 grados centígrados”, cuenta la artista.

Al final nos quedamos con las ganas de entrevistar a Antonio Banderas. Tal vez no lo agarramos en su mejor día y aunque estuvimos a tres metros de él, no tuvimos la fortuna de robarle una que otra palabra.

Ahora el turno será para los chilenos, quienes ya comenzaron a disfrutar de la presencia de Banderas y el resto del elenco que no estuvo en Colombia, entre ellos  James Brolin y  Juliette Binoche.

Como dijo Checco Varese, director de fotografía, comienza una nueva película en términos de producción, que contará el otro lado de la historia, lo que sucedió afuera de la mina, lo que vivieron los familiares de las víctimas.

Sólo queda esperar el estreno.

 

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