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Festival ALMAX, dos años para juntar el universo pop

El ALMAX viene con un cartel que trae de todo y para todos. Dos años atrás empezó a cocinarse este proyecto que va a juntar el universo pop.
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Redacción Shock

El ALMAX viene con un cartel que trae de todo y para todos. Dos años atrás empezó a cocinarse este proyecto con una consigna: poner en el mismo lugar lo que le gusta a la gente, aglutinar el universo pop.

Por José “Pepe” Plata // @owai - Foto: Gettyimages

Hace años los referentes internacionales a festivales musicales fueron un sueño que pocos colombianos vivieron, o que algunos consumieron en cintas de VHS o Dvds en donde guardaban los mejores momentos. Metal, rock independiente, ska, pop, reggae o jazz parecían generar sentido de pertenencia dentro de un circuito local, ni mucho menos a una continuidad.

Pero esto comenzó a cambiar para bien con la llegada de iniciativas públicas y privadas que han encadenado a los diferentes agentes en algo que, justamente, ya tiene un arraigo y hasta por qué no, ¿tradición?

La cultura festivalera en Colombia ha ido creciendo para ofrecer experiencias y opciones que han logrado cautivar no solo a las nuevas generaciones, también han seducido a algunos padres o hasta personas que fuera de nuestras fronteras han logrado venir al país, para ver aquello que aprecian.

Poco a poco se consolidan nombres que generan interés de asistentes y medios. Y este último año fue el tiempo en que Colombia se dio cuenta que tiene ya festivales para escoger y para cogerles cariño. Los nombres nos permiten recordar al Estéreo Picnic, Yavería, Festelar, Storyland, Sónar Bogotá, Primavera Fest, Freedom Fest, Petronio Álvarez y hasta tuvimos la ilusión de ver el Lollapalooza Colombia. Algunos permanecen y otros diseñan estrategias para continuar.

El énfasis de cada uno de ellos está dado en un repertorio que responde a unas expectativas sonoras que pueden ser ya definidas: rock, música independiente, folk, jazz o electrónica. Pero unir estas tendencias no es algo que se de en nuestra escena de festivales.

Y es esta la apuesta del ALMAX, un festival que llega a ofrecer un repertorio musical que busca cautivar aquello que mucha gente espera, pero que pocas veces se logra meter en el mismo saco: el de las expresiones pop. ¿Por qué? Porque las agendas de los artistas son tan distintas y los requerimientos tan variados, que una apuesta por todos ellos es algo que no se logra en un año.

Justamente, su director, Diego Ortiz, reconoce que es algo que comenzó hace dos años, como un intento de reunir artistas reconocidos y queridos por el público colombiano y que si bien el público aprecia, no suele ver en un solo evento. Es un festival que amplía la oferta de entretenimiento y que se preparó teniendo análisis de mercado y tendencias, reuniones de producción y estrategias de difusión de impacto.

Así es como la selección musical buscó el talento que el país reconoce como consolidado en rock, pop, hip hop y electrónica. Pero además, ofrecer esos artistas internacionales que también Colombia reconoce y aprecia o que no ha podido ver. Encontrar un balance entre el talento colombiano y el internacional, y lograr atraer a un público cada vez más exigente es el reto de ALMAX.

Ortiz reconoce cómo este esfuerzo tiene como fin darle a Bogotá un buen nombre en el continente. Según él: “Bogotá se está desarrollando rápidamente y el objetivo sería poder llegar a la referencia de México, que puede tener dos, tres, cuatro y hasta cinco eventos musicales por semana. Es algo que esperamos suceda en cinco años.” Y además de esto, la música se complementa con un festival de cine de nuevos talentos latinoamericanos que busca dar visibilidad a proyectos audiovisuales argumentales, documentales o de videoclips hechos en el continente.

Es claro comprender que la música en vivo es una de las industrias culturales más importantes de los últimos años. Sobre todo si tenemos en cuenta cómo ella fue el reemplazo de lo que antes era el pilar del negocio: la venta de discos. Así que reunir más de setenta artistas de Colombia, Alemania, Argentina, Chile, Cuba, Estados Unidos y México en cuatro días es un esfuerzo que Ortiz podía haber hecho solo. Tuvo que mirar agendas, concertar citas, hacer alianzas con medios y apostarle a un evento que no sucede si no hay un motor único como es la música. Fueron dos intensos años de gestión que se lanzaron el pasado mes de octubre al mundo y que dejaron sorprendieron a locales y a extraños.

¿Por qué?

Justamente por apostarle al talento colombiano que tiene ya un reconocimiento y que no suele estar reunido como cuota máxima de un festival privado. Esa oferta de valor es una apuesta que ALMAX tiene para darle al universo pop nacional.

Entre los nombres locales encontramos favoritos nacionales que pasan por Carlos Vives, 1280 Almas, Bomba Estéreo, Ciegossordomudos, Diamante Eléctrico, Esteman, La Etnnia, Lianna, La Derecha, Systema Solar, Pedrina y Río y más. Y nombres internacionales como Chris Cornell, Anita Tijoux, Los Fabulosos Cadillacs, Ximena Sariñana, Tegan and Sara, entre otros.

Esta mirada del ALMAX es justamente la de darle al talento nacional un espacio distinto y clave en el que la producción esté bien representada. Y porque en últimas el pop es un estilo musical que se nutre del rock, la electrónica, del folclor y de más. “El foco aquí es el talento y la diversidad”, afirma Ortiz.

Todo está listo y los primero cuatro días de diciembre, este festival quiere ofrecer aquello que muchos quieren dar, pero que solo una organización logró reunir. Bien sea que se asista por uno, dos, tres o hasta los cuatro días, hay tendencias pop de dónde escoger.

 

www.almax.com.co

 

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