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Fuego erótico en 3D

Por
Redacción Shock

El icónico cabaret parisino Crazy Horse, fundado en 1951, es una institución del baile erótico y acaba de estrenar, de la mano del diseñador Christian Louboutin, su nuevo documental en 3D. Entrevista con su directora. 

Por: Juan Pablo Castiblanco Ricaurte // @KidCasti

El cine en 3D no solo sirve para engordar los bolsillos de los grandes estudios de Hollywood. Hace dos años el director alemán Wim Wenders utilizó este formato para hacer un homenaje a su compatriota bailarina Pina Bausch en el filme “Pina”. El año pasado, el influyente cineasta francés Jean Luc Godard lanzó “Adiós al lenguaje” en tres dimensiones. Bajo ese mismo espíritu, el mítico cabaret parisino Crazy Horse, que ha tenido en su tarima a modelos como Carmen Electra, Pamela Anderson o Dita Von Teese haciendo shows de striptease, lanzó su nueva mezcla entre documental, fashion film y videoarte. El soberbio ejercicio creativo, no solo importó la tecnología tridimensional, sino que también incluyó al diseñador de calzado femenino Christian Louboutin para que ejerciera el rol de director de arte de las doce coreografías registradas ante la cámara. El resultado es “Feu Crazy Horse Paris”, una cinta sensual y erótica que se estrena hoy en Colombia, y que revela un modelo de mujer fuerte y libre, y que plantea preguntas sobre la forma en la que concebimos el cuerpo femenino. Entrevistamos a Andrée Deissenberg, directora de Crazy Horse desde el 2006, y quien lidera un efervescente equipo creativo que busca continuamente llevar la experiencia erótica de su espectáculo a nuevos niveles. 

Luego de publicar varios documentales sobre el cabaret ¿cuál fue el reto de este nuevo filme?

Invitamos al diseñador Christian Louboutin a que trabajara con nosotros para que diseñara algunas piezas para los shows. Él capturó las ideas que teníamos y las hizo realidad de una manera artística y que se podían usar en escena. Estuvo varios meses en París trabajando y cuando terminó, pensamos que era una buena idea convertir las aventuras que tuvimos juntos en una película. Inmediatamente pensamos en usar tecnología 3D porque era una experiencia más fiel a lo que se ve en vivo. Así empezamos a trabajar. Construimos un escenario en un estudio, recreamos el show que se ve en vivo ante cámara y ese es el resultado que ves. Nos interesaba que la gente viera y entendiera un poco más del mundo del cabaret y de dónde venían las ideas, por lo que decidimos poner interludios en los que Christian hablaba y explicaba sus impulsos artísticos.

¿Cómo modifica y afecta la tecnología 3D y cómo da una nueva dimensión a su trabajo?

El 3D resalta y nos da una gran oportunidad porque las emociones que consigues con el 3D no las puedes tener en vivo ni con un filme en 2D. Lo interesante es que podíamos acercarnos mucho más a las bailarinas, de sentirnos como un ave que las sobrevolaba, cosas que no puedes sentir sentado en una de las butacas del teatro. 

¿Lo que logran al filmar el show con tecnología 3D podría llegar a superar la experiencia en vivo?

Ninguna película puede superar la experiencia real porque ahí es donde puedes oler, sentir a los demás, la inminencia de que algo salga mal, la sorpresa… cosas que nunca se captarán con una cámara. Sin embargo, con 3D tenemos una forma totalmente nueva de retratar estos cuerpos esculturales, a estas bailarinas increíbles. Podemos resaltar de una mejor manera la belleza. Nuestro show es muy elegante así que tenemos que cuidar mucho los detalles. Así podemos acercar más a la gente, tus ojos pueden ir y concentrarse en ciertos elementos y detalles. 

Creo que esta pregunta no se la puedo hacer a una persona más experta en la materia. ¿Cómo definiría la belleza femenina hoy en día?

Radica mucho en la personalidad, en la confianza propia, en la personalidad, en la actitud. Todo tipo de mujeres son hermosas, se trata más de la actitud, de cómo se sientan cómodas consigo mismas. La belleza es confianza en sí mismo. No importa qué tanto midas, qué vistas o cuánto pesas, se trata de lo que tienes adentro. Puedes decir que es paradójico decir esto en Crazy Horse donde estamos en medio de tantos cuerpos esculturales y asombrosos. En Crazy Horse hemos tratado de tener siempre un prototipo de cuerpo durante los últimos 63 años que encaja perfectamente en lo que hacemos, pero trabajamos muy duro con las bailarinas en fortalecer su personalidad, su actitud, su confianza. Más que bailarinas, queremos crear actrices, mujeres de verdad que digan algo dentro y fuera de la tarima.

¿Cuál es ese mensaje? ¿Qué dicen a través del cuerpo y su baile?

Hablan de un cierto tipo de libertad, de confianza propia. Las bailarinas que están en tarima son muy libres, están en control de lo que hacen. Es un mensaje de empoderamiento a otras mujeres. Es interesante tenemos muchas fanáticas mujeres y nuestro público en gran parte es femenino. Incluso diría que aunque son mujeres muy hermosas, no son exactamente lo que el hombre típico espera, pues hay mucha feminidad y personalidad. Eso es más o menos lo que presentamos cada noche en Paris. Es más que todo un mundo femenino el que presentamos.

¡Mujeres al poder!

(risas) Sí, un poco. 

¿Alguna vez la gente ha catalogado el trabajo que ustedes hacen en vivo y en filmes con pornografía?

No, el público tiene muy claro qué hacemos y los que no son muy ignorantes sobre lo que hacemos. Pero tan pronto la gente conoce o ve lo que hacemos, entienden que estamos muy alejados de eso. Es mucho más que mostrar el cuerpo humano y su feminidad. La pornografía, aunque hay excepciones, contiene mucho más un punto de vista masculino; trata de cómo a un hombre le gustaría que fuera la mujer, pero no considero que a las mujeres las inspire eso. Es sexo crudo. Las mujeres disfrutan el sexo, pero buscan algo más inspirador, más creativo. De otra manera es muy básico. La pornografía es un invento de los hombres. (risas)

¿La visión de la mujer que han construido se puede entender y sentir igual en cualquier parte del mundo? ¿No tiene que ver mucho con la liberación femenina liderada desde Francia?

No sé bien. No tengo mucha experiencia con otros países, no conozco América Latina con excepción de México, pero siento que el sentimiento con el que trabajamos es universal, que es sobre la mujer, la feminidad y el cuerpo. Es una visión universal al igual que alguna vez la usaron escritores, poetas, fotógrafos o pintores. Si la gente conoce más sobre Crazy Horse entiende más lo que estamos tratando de hacer. Es un tema universal el que tratamos, “la femme”, es un concepto universal. El hecho de que nos hayamos aliado con un artista, con un enfoque artístico tan claro, revela una forma particular de hablar del tema de la mujer. ¡El tema de la mujer y la feminidad ha estado rondando desde mucho antes que tú y yo existiéramos!

Cuando usted habla de la mujer, se trata de una visión del cuerpo y del sexo muy occidental. Pero cuando se enfrenta a la situación de la mujer en regiones como Oriente Medio, África o Asia, ¿reevalúa su noción de la feminidad?

Por supuesto. Somos mujeres muy privilegiadas y no me gustaría vivir en esas sociedades. Con todo el respeto hacia esas mujeres, pero me alegra el poder usar una falda sin ofender a mi marido o recibir insultos de mis hermanos. Somos muy afortunadas de vivir en sociedades donde podemos hacer lo que nos dé la gana con nuestros cuerpos, donde podemos decidir si queremos manejar un carro o no, donde podemos ir a un restaurante solas con otra amiga. No estoy de acuerdo con esas sociedades donde la mujer está bajo el mando de los hombres.

En esa investigación por el rol central de la mujer, por la feminidad, por esas figuras preponderantes y llamativas, ¿se ha encontrado e inspirado por iconos pop? ¿Con figuras como Madonna, Lady Gaga o Britney Spears?

Hemos trabajado con mujeres artistas que han venido a nuestra tarima para co-crear, juntar nuestra experiencia en tarima con su lenguaje artístico. También hemos inspirado artistas que han venido a aprender cosas o a trabajar con nosotros. Por ejemplo en su más reciente disco, Beyonce tiene una canción llamada “Partition”, y para el videoclip nos contactó para que hiciéramos una coreografía que la incluyera a ella y le enseñáramos a moverse. Para ella nuestro trabajo es muy inspirador, así que fue un gran honor. También Christina Aguilera, para su película “Burlesque” en la que actuó junto a Cher, usó una de nuestras canciones más icónicas en una escena. Hay una continua retroalimentación artística entre nosotros y muchos creadores femeninos y masculinos. 

En el fondo, ¿se trata de una lucha feminista?

No lo llamaría así, sino de un mundo que está por crearse, donde debemos reinventarnos a nosotros mismos.

En la película las mujeres visten prendas diminutas pero nunca están totalmente desnudas. ¿Por qué?

Digamos que esa es tu interpretación, pero yo diría que siempre están desnudas. Es un secreto que tienes que descifrar y que no puedo aclarar, así como Coca Cola no revela su fórmula. 

¿Las bailarinas han tenido problemas con la desnudez?

Nunca, porque siempre vienen a nosotros porque quieren hacer parte de la experiencia, de esta estética y aprender. Saben en qué se están metiendo. No es como en Broadway donde hay más de 30 audiciones y al final a los bailarines les da igual si aparecen en “Mamma Mía!” o en “Wicked”, sino que el Crazy Horse es muy peculiar y se sabe qué estamos buscando. Son 63 años de historia y eso lo vuelve icónico.

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