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Los Óscar se burlaron de una revolución y otras 7 conclusiones de la noche

Chris Rock se prestó para decir en letra menuda, “ese tal racismo en Hollywood no existe”.
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Redacción Shock

Mad Max ganó perdiendo un poco, Internet por fin tiene la razón en el mundo real, la Maizena que tocó guardar para otro festejo y Estados Unidos siendo más cínico que nunca. Todo eso en los Óscar 2016.

Por: Juan Pablo Castiblanco Ricaurte // @KidCasti

 

Los Premios Óscar de este año estuvieron tan predecibles como una ceremonia del Balón de Oro donde Messi esté presente. (¿Brie Larson, Alejandro González Iñárritu, Ennio Morricone o el equipo técnico de Mad Max: Fury Road se habrán sorprendido cuando los anunciaron como ganadores?) Aparte de Mad Max: Fury Road no hubo un gran protagonista, pero lo más importante antes y durante la ceremonia fue el boicot antirracista promovido con el #OscarsSoWhite.

Todo comenzó apenas se anunciaron las nominaciones, en las que por segundo año consecutivo no había actores de raza negra entre las cuatro categorías destinadas a este trabajo. Tres influyentes artistas negros como el director Spike Lee y los actores-esposos Will Smith y Jada Pinkett Smith promovieron la protesta invitando a otros simpatizantes a su causa a no asistir a la ceremonia de premiación. El tema no se quedó en berrinche y lo que pasó en Hollywood tuvo ecos en otros países, y tanto la Academia como la industria cinematográfica británica tomaron inmediatamente medidas para asegurar la mejor y mayor representación de diversos grupos sociales en películas y premiaciones. Eso, agregado a las críticas de varias actrices de primer nivel como Jennifer Lawrence, Cate Blanchet o Patricia Arquette a la desigualdad de los salarios para mujeres en Hollywood, puso sobre la mesa del entretenimiento temas profundos sobre la sociedad.

¿Qué pasó en la noche de la entrega de los Premios Óscar con este debate? Este y otros hechos que merecen un análisis con cabeza fría, sin memes de por medio, en nuestras conclusiones de la noche:

 

Ese tal racismo en Hollywood no existe

La elección de Chris Rock, uno de los comediantes más influyentes de Estados Unidos como presentador del evento no era aleatoria, ni mucho menos que, irónicamente, fuera vestido un smoking blanco. Casi que parecía una respuesta cínica de la Academia callando y burlándose del dichoso #OscarsSoWhite. Su monólogo de apertura, la mayoría de sus líneas y un par de sketches divertidos pero políticamente incorrectos, se encargaron de desvirtuar la protesta de Will Smith y compañía. Una sutil forma de decir “ese tal racismo en Hollywood no existe”.

Tocó devolver la Maizena en la alacena

Gran cantidad de Maizena quedó destinada para hacer tortas y bizcochos y no para ser arrojada en festejos en la calle, cuando Sofía Vergara anunció que el Óscar a Mejor película extranjera iba para El hijo de Saúl –¿querían más ironías? Acá hay una campeona–. En el fondo todo el mundo sabía de la inclinación de la Academia por películas sobre el Holocausto, pero no costaba nada ilusionarse. No nos alargaremos en algo de lo que se ha hablado mucho, pero ojalá esto sirva como catalizador del entusiasmo nacional por el cine colombiano. De todas formas hay que resaltar que Latinoamérica ganó por partida triple, no solo con las merecidos y anunciadas estatuillas para los mexicanos Alejandro González Iñárritu y Emmanuel Lubezki, sino con las de los chilenos Daniel Castro y Gabriel Osorio Vargas por el cortometraje animado Historia de un oso.

Mad Max ganó sin ganar, o ganó perdiendo un poco

La película más premiada de la noche fue Mad Max: Fury Road, quedándose con seis de las diez nominaciones a las que aspiraba. Fue reconocida en casi todas las categorías técnicas –Mejor edición, vestuario, maquillaje, mezcla de sonido, edición de sonido y diseño de producción–, pero nunca fue favorita como Mejor película ni para Mejor director. De todas formas se le reconoció el monumental espectáculo cinematográfico que deleitó al mundo y que hizo recordar que las películas son mucho más que su historia.

Hubo muchas virreinas y primeras princesas

Dejando de lado a Mad Max: Fury Road, la repartición de los premios estuvo pareja. Tal vez se esperaba que películas como El renacido o La gran apuesta ganarán más estatuillas por el número de nominaciones que tenían. Las cargas quedaron así entre las principales nominadas:

El renacido  – 3 de 12 (Mejor director, Mejor actor, Mejor dirección de fotografía)
Spotlight – 2 de 5 (Mejor película y Mejor guion original)
Intensamente – 1 de 2 (Mejor película animada)
Los ocho más odiados – 1 de 3 (Mejor banda sonora)
Room – 1 de 4 (Mejor actriz)1
La chica danesa – 1 de 4 (Mejor actriz de reparto)
La gran apuesta (The big short) – 1 de 5 (Mejor guion adaptado)
Puente de espías – 1/6 (Mejor actor de reparto)

Hay gente que no la pasó bien anoche

Dejaremos estos números acá y nos iremos caminando lentamente.

The Martian – 0 de 7
Carol – 0 de 6
Star Wars: el despertar de la Fuerza – 0 de 5
Sicario – 0 de 3
Brooklyn – 0 de 3
Steve Jobs – 0 de 2

Por fin gana el candidato al que Internet apoya

El reino de Internet puede descansar en paz y buscar otro personaje al cual hacerle memes. Tal vez puede hacerle barra al director de fotografía Roger Deakins quien completó 13 nominaciones y cero estatuillas. Leonardo Di Caprio solo tuvo que pasar por cuatro vergüenzas y en su quinto intento se quedó con el Óscar. En letra pequeña está el mérito de Alejandro González Iñárritu quien por fin consigue que un actor suyo sea premiado luego de haber tenido varios de sus dirigidos estuvieran nominados. Con Birdman tuvo concursando a Michael Keaton, Edward Norton y Emma Stone; con Biutiful a Javier Bardem; y en Babel a Rinko Kikuchi y a Adriana Barraza. Di Caprio fue mesurado, no egocéntrico, y por el contrario dedicó su discurso a dar un revolucionario grito ambientalista y de lucha contra las grandes corporaciones.

Los palos

¿Ex Machina ganadora de Mejores efectos visuales, por encima de El Renacido o Star Wars: el despertar de la Fuerza? Nadie vio venir esa. Y aunque la tendencia dictada por los resultados de los otros grandes premios (Globos de Oro, Bafta, SAG, Directors Guild) señalaba que Spotlight podía quedarse con Mejor película, la gran favorita era El renacido.

Estados Unidos siempre gana

Con o sin boicots, con o sin debates internos, los Óscar dictan la parada de la cultura cinematográfica mundial así muchos tengan claro que no se premia a las mejores películas sino a las que mejor campaña de promoción logren hacer. Hollywood sigue logrando que sus inquietudes sean las inquietudes del resto del mundo. Las películas “extranjeras” están cuidadosamente puestas en un escaparate para que la gente las vea pero no las toque. Hollywood logra poner en la agenda mundial problemas locales. Logra que la mesa entera hable sobre el plato que escogió quien está sentado a la cabecera de la mesa. Estados Unidos logra asentar de una manera tan contundente sus fronteras que nos inscribimos sin resistencia como extranjeros en un mundo que, sorprendentemente, sigue siendo nuestro.