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Manual para entender al comentarista deportivo

Por
Redacción Shock

Llega el mundial y con él, una ola de “cantantes del gol” y “profesores” que convierten la transmisión en un popurrí de poesía y cursilería: guía para descifrarlos y poder volver a subirle el volumen al radio y al televisor.

Por Juan Diego Ramirez @Juadiegor / Ilustración Andrés Moncayo para la edición impresa Shock Limited.

¿Se confunde cuando oye que en un mismo partido a una pelota le dicen “caprichosa”, “mimada”, “consentida”, “cuero”, “útil”, “redonda”, “esférico” y “bocha”? Ellos, los locutores y comentaristas, son culpables de que no todos entiendan un deporte tan fácil, porque hablan de “zona de gestación” sin referirse jamás a un útero y convencen de que no se patea sino que se “desenvaina” aunque el balón no tenga forma de arma blanca. Para el aficionado amateur, el mundo del fútbol se ha vuelto excluyente por los términos usados al aire como “panenka”, “rabona” y “pascuala”, que no son universalmente entendibles. Pero dejemos el miedo, subámosle de nuevo el volumen al radio y al televisor y enfrentemos la dictadura de las florituras y los trabalenguas con este manual para entender al comentarista futbolístico. (Ver además el podio real de los comentarista en Colombia y no sele olviden los 10 Youtubazos para revivir narraciones memorables del fútbol).

AIRE EN LA CAMISETA

Si un equipo acumula una cantidad considerable de victorias consecutivas, se dice que a su próximo partido llegará confiado, o con "aire en la camiseta". El término lo inventaron en la época de las camisetas holgadas y siguen usándolo ahora que los futbolistas parecen empaquetarse en trusas de ballet.

AUTOHABILITAR(SE)

Aunque tiene aires de filosofía de superación personal, este término no aparece en el diccionario y es una de las tantas deconstrucciones que los narradores le hacen al idioma. Se refiere al momento en el que un jugador decide, como medida desesperada o en un ataque de ego, hacerlo todo solo; darse a sí mismo el pase, correr como loco y patear al arco. Como un Gokú, pero jugando fútbol.

BORBOLLÓN EN EL ÁREA

Lo más parecido a Transmilenio en hora pico es esta acción de juego cerca de un arquero que incluye rebotes, patadas al aire, pellizcos, manoseadas a los genitales, escupitajos y caídas. De repente, el jugador más tronco del equipo logra hacer un gol.

Sinónimos: rifirrafe, zaperoco, a las piñas.

BAILAR CON LA MÁS FEA

No, no es la consecuencia de la molesta sugerencia de la mamá en los bailes familiares: “Vea, vaya baile con su tía”. Es la reacción del periodista al conocer que un equipo debe enfrentar al favorito, al candidato al título, o cuando al defensa más torpe, lento y obtuso le toca marcar al más veloz y habilidoso de los rivales.

CUCHILLO ENTRE LOS DIENTES

No es que haya un matarife entre la afición, ni tampoco se refiere a la señora sujetando el cuchillo con la boca mientras lava el mango biche. No. Si el futbolista demuestra una agresividad constante o eleva al cosmos las ganas que tiene de ganar, el comentarista lo gradúa de pirata y, generalmente, lo felicita por su pundonor.

Sinónimo: Jugar con sangre en los ojos.

COMERSE LA CANCHA

El jugador que se “come la cancha” en cada partido es el que en diciembre merece que le den el premio del empleado del año en la empresa. Se aplica para aquel que corre, grita, defiende, ataca y es más intenso que un candidato a la presidencia en campaña electoral.

CIERRE HIGIÉNICO

Según la Real Academia de Javier Hernández Bonnet, Mario Alberto Yepes le podría limpiar o asear los guayos a sus rivales con una barrida. Es decir, la acción de botarse al piso, quitarle el balón al contrario y no dejarlo listo para cuidados intensivos.

DEJAR TODO EN LA CANCHA

Aunque pareciera, no aplica a lo que le pasó al exjugador del Once Caldas John Viáfara cuando, en plena final de Copa Libertadores contra Boca Juniors, usó la cancha como baño y literalmente se cagó en los pantalones. No. Los comentaristas apelan a este recurso para decir que alguien se esforzó al máximo en el juego.

DULCE A MORDISCOS

Los arrieros paisas usaban esta expresión cuando encontraban adversidades en las trochas y no podían seguir su camino. Entonces, si había un derrumbe difícil de traspasar, debían comer panela para sobrevivir. Y así dicen los locutores para explicar lo complicado que se le pone un partido a un equipo cuando es necesario ganar, pero recibe un gol en contra.

ENTRAR ARMADO

No estamos hablando de los hinchas que entran puñales, “pataecabras”, cuchillos y hasta revólveres a las tribunas. Sin embargo, algunos trogloditas sobre el campo de juego han logrado convertir sus guayos o codos en armas de corto alcance gracias a sus brutales golpes o zancadillas al rival.

Sinónimo: Atentó contra la humanidad del contrario.

ENTRE ALGODONES

El sueño de infancia de muchos periodistas era revolcarse en una piscina del algodón dulce que venden en los circos. Como no pudieron hacerlo, usan la expresión como metáfora: cada vez que un jugador tiene molestias físicas, el cuerpo técnico lo cuida con rigurosidad y los comentaristas lo ponen "entre algodones".

ESCOBA NUEVA BARRE MEJOR

Dice la leyenda que el primer día de un técnico en un club, este carga una escoba en su espalda así como Xena, la princesa guerrera. Si los nuevos ajustes le ayudan a obtener resultados, los titulares de la prensa alabarán las ideas nuevas y dirán que su escoba ha barrido todo el polvo que dejó su antecesor.

GOL DE CAMERINO

Un gol antes de los cinco minutos es bautizado así porque, dicen los periodistas, la estrategia que dio el técnico en el vestuario surtió efecto de inmediato.

Sinónimo: Madrugarle al gol.

GOL DE OTRO PARTIDO

No es el resultado de un viaje en el tiempo, de futbolistas perdidos en otra dimensión, ni una confusión de transmisiones. Es cuando una anotación no es coherente con el desarrollo del juego: un gol espectacular durante un partido aburrido o al revés.

GOLES SON AMORES

¿Alguna vez oyó que todo el país se unía, en un solo madrazo, a protestar porque Víctor Hugo Aristizabal o Wason Rentería no metían goles? ¿Alguna vez, después de que alguno de estos anotara para la Selección Colombia, oyó a esas mismas voces decir que esos eran sus jugadores favoritos y que le pondrían sus nombres a sus hijos? Así es el amor del hincha: dependiente del goleador de turno.

(UNA) GOLONDRINA NO HACE VERANO

Imagine a Matthew McConaughey actuando en El paseo o a Ronaldinho jugando en el Deportes Quindío, buscando el ascenso del equipo. Seguramente, no van a poder cambiar el rumbo de sus proyectos, así que el locutor lamentará la situación con este proverbio sacado de Amor bandido del Grupo Niche.

GRABAR EL NOMBRE EN LETRAS DORADAS

No hay dónde grabar nada ni con qué. Es solo una frase degradada que viene del viejo ritual de inscribir el nombre de los ganadores en los trofeos, y que se usa para agrandar cualquier hazaña de fin de semana del fútbol profesional colombiano.

JUGAR CON DOCE

Ningún equipo de fútbol del mundo (excepto los de los parques infantiles) puede jugar con más de once jugadores. Pero a veces, gracias a árbitros torcidos, comprados y/o localistas, hay equipos que parecieran tener un hombre de más.

LA LEY DEL EX

Lo más parecido en la vida cotidiana a esta expresión sería presentar un(a) ex a la pareja actual y que ambo(a)s se fueran junto(as)s y lo(a) dejaran a uno tirado(a). En el fútbol hay que anotar, aún si antes se militó en el equipo contrario, recordemos la frase proverbial: “No hay cuña que más apriete que la del mismo palo”.

MANDAR AL PALO DE MANGOS

Es de la misma familia de “apúntele a los dijes” (o sea, “hágame un pase a la altura del pecho”), “póngamela chiquita” (“entrégueme un pase pasito”) y “suéltela que no da leche” (“por favor, haga un pase”); términos sacados del barrio, del potrero, del peladero. A veces las cabinas son extensiones de los barrios y los periodistas dicen esta frase para referirse a un disparo que se fue extremadamente desviado.

Sinónimos: No le hace un gol ni al arcoíris; Le pegó al vendedor de tintos; La mandó a la fila 14.

MORIR CON LAS BOTAS PUESTAS

Otra vez, queriendo convertir un partido de fútbol en una épica gesta de libro de historia patria, surgen analogías entre la cancha y el campo de batalla. Es la frase para consolar al hincha cuando una derrota o una eliminación fueron dignas. Pero ni Wikipedia ni los tableros de los estadios lo registrarán: derrota es derrota, ¡no la maquillen!

OJO DE BUEN CUBERO

Carlos Antonio Vélez no se toma el trabajo de preguntar por el número de asistentes al estadio ni mucho menos de contarlos. Prefiere calcular la taquilla desde la cabina apelando a su “ojo de buen cubero”. Muchos lo copian, sin conocer que esta expresión se refiere a la persona que calcula a ojo el tamaño de las cubas o recipientes de madera con vino.

(LA) PREVIA

Ahora las transmisiones televisivas comienzan dos horas antes del partido y en ese segmento, se da la feria del relleno. Los periodistas presentan entrevistas con el utilero del equipo, las mamás de los jugadores y aficionados ebrios de emoción que se saltan el protocolo y embadurnan de harina al reportero.

PONER TODA LA CARNE EN EL ASADOR

Frase que incluye a técnicos veganos y que se refiere a las medidas extremas que se toman cuando hay afán por ganar, como sacar a los defensas, meter solo delanteros, e incluso mandar al arquero a que intente hacer gol. La carne, en ese sentido, es el jugador y el asador, la cancha.

RECEPCIONAR

Cuando recién llegue a un hotel no pregunte si alguien lo va a recepcionar. Y cuando escuche al narrador diciendo que un jugador “recepciona un balón”, corríjalo. Ese término virgen de rigurosidad, usado cuando un futbolista recibe la pelota, no existe.

(EL) RESULTADO MÁS PELIGROSO DEL FÚTBOL

Serie de mitos y lugares comunes inventados por cualquier comentarista que se quedó sin nada que decir en la transmisión, primo de “la mejor defensa es el ataque”, “equipo que gana no se toca” o “el fatídico minuto 13". Aplica cuando el equipo que va ganando 2-0 termina perdiendo o empatando su encuentro.

Sinónimo: De los equipos de 10 hombres líbranos, Señor.

ROMANCE CON LA RED

Usada cuando un delantero lleva una buena cantidad de anotaciones. En las mejores rachas de los goleadores, los poéticos reporteros incluso los etiquetan como "galanes de arcos contrarios".

SALIR A CAZAR MARIPOSAS

García Márquez estaría orgulloso de esta metáfora que se aplica al arquero que, cuando viene un balón hacia él, estira sus manos y no se queda más que con el aire.

SALTABILIDAD

Poca “correctibilidad”, pero mucha “imaginibilidad” por parte del relator de este término que busca convertir en un sustantivo la capacidad que tiene un jugador de saltar poco o mucho.

TAS-TAS

Onomatopeya de una torpe jugada de gol en la que el defensa intenta rechazar el balón, pero este le pega al delantero rival y se mete en el arco. El sonido, dicen los periodistas, es ‘tas… tas… gooool’. Pero bien podría ser ‘pum… pah… oohh… %&#@’.

TRABAJOS DE CALISTENIA

En las cabinas, algunos periodistas aplican para sus transmisiones el mismo principio que en las aulas se usa para los ensayos: entre más rebuscadas las palabras, más calidad. Por eso “cita ecuménica” aparece en lugar de “Mundial de fútbol”, “centro de gravedad bajo” se usa para referirse a la baja estatura, y “comparecencia ante los medios” se entiende por “rueda de prensa”. Los ejercicios de calentamiento, en este caso, también están sujetos a embellecimientos.

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