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Monsieur Periné: "Lo que nos importa es hacer la música que se nos da la gana"

Por
Fabián Páez López

Luego de que ganaran el premio a Mejor Artista Nuevo en los Grammy 2015, hablamos con Monsieur Periné del negocio de la música, del mercado en Latinoamérica y de cómo los que cantan lo que se les da la gana también reciben premios. 

Por: Fabián Páez López @Davidchaka // Fotos: Alejandro Gómez 

Los Grammy latinos 2015 estuvieron invadidos por una poderosa descarga de música colombiana. Diamante Eléctrico, ChocQuibtown, Marta Gómez, Juanes, Alex Campos, Jorge Celedón, Gustavo García, J Balvin y, por supuesto, Monsieur Periné, levantaron el tan preciado (y a veces odiado) gramófono que otorga la Academia Latina de la Grabación.

Monsieur Periné se llevó el premio a Mejor artista nuevo, pasando por encima de los mexicanos Kaay, Matisse y Vázquez Sounds; el cubano Iván "Melón" Lewis; la venezolana Manu Manzo; la puertorriqueña Raquel Sofía; la argentino-uruguaya Julieta Rada y los brasileños Tulipa Ruiz y Vitrola Sintética. 

(Vea también: Monsieur Periné y su 'Caja de Música' canción por canción)

Con el trofeo recién desempacado, y después de haber firmado también un tremendo show acústico en la entrega de los premios, Catalina, Santiago y Nicolas nos visitaron para hablar, de lo que se les viene encima. 

¿Cómo fue la vuelta para ganarse el Grammy? ¿Se inscribieron o qué tuvieron que hacer?

El trabajo lo mandó Sony, antes no lo habíamos hecho, pero cualquiera se puede inscribir para eso. Si uno tiene un disco nuevo, que lanzó en el periodo que comprende la inscripción lo puede postular. 

¿Creen que el disco anterior también hubiera podido ganar un Grammy?

Yo creo, pero eso básicamente depende mucho del Lobby que uno le haga. Depende mucho también de cuánto conocen tu disco, de si eres o no conocido en tu país. Ellos se fijan en todo. En la trayectoria, en la música, en el público. 

En este caso pesó también mucho la parte ingeniería de sonido. En el disco anterior no era tan buena. 
(El álbum fue grabado, nada más ni nada menos, que bajo las órdenes de Eduardo Cabra, el "Visitante" de Calle 13)

¿Fue lo técnico lo que más influyó?

Claro, este estaba mucho mejor producido. Obviamente el productor ayudó, pero también funcionó porque ya teníamos un tris más de reconocimiento. Teníamos un poco más de historia encima. Como al final de cuentas los que votan son miembros de la academia, ya algunos de ellos habían oído un poquito de nosotros, puede que por eso nos hayan parado un poco más de bolas.

Mucha gente critica a los Grammy por representar a una industria que para muchos es excluyente, o en donde toca hacer mucho lobby
Pero no es Lobby corrupto. Son criticados y uno lo entiende, porque los que votan son músicos, productores, ingenieros, toda la gente que ha participado en discos o que han sido nominados. No es la gente la que decide quién gana.  En últimas no es como que el público elige. En los Grammy hacen una votación para mostrar pero la gente no es la que escoge. Son los miembros de la academia los que escogen, por eso si pesa la calidad de la música en términos de sonido. 

Eso sí, hay que tener lobby porque esta es una industria de lobby: de disqueras pequeñas, de disqueras grandes, de productores pequeños, productores grandes, pero todo eso requiere de lobby. Si vos trabajaste con uno ellos van a votar por tu equipo. Así se mueve la industria, por más críticas que le hagan, esa es la lógica. 

¿Qué le puede aportar el premio a la carrera de Monsieur Periné?

Pues esperamos que nos afecte positivamente y que nos ponga a tocar en más partes. Que nos inviten a más festivales, que podamos tocar más en Latinoamérica. 

Uno gana credibilidad con el Grammy, eso ayuda un montón. Mucha gente que no tenía ni puta idea de quienes éramos, por el simple hecho de estar nominados en estas categorías tan grandes, seguramente habrán escuchado algo. Y eso ya es muy grande para nosotros. Es una herramienta de marketing al final de cuentas.

¿Han tenido ofertas después del Grammy?

Inmediatamente después. Todavía no lo hemos concretado, pero una empresa de management de México muy grande y muy bacana se interesó en nosotros. Obviamente también apareció mucha prensa.

En Enero también nos salieron unas fechas en Estados Unidos. Ya venían saliendo pero empezaron a salir un poquito más.

"O bueno, en últimas lo que nos importa es hacer la música que se nos da la gana. Al que le gustó, bacano; que vaya y cante, y que compre el disco, y lo que quiera, pero no estamos en el afán de salir en todas las portadas de las revistas".

¿Van a hacer música nueva o van a promocionar el disco?

Uno siempre está esbozando ideas. Grabando cosas en el celular y todo eso. De vez en cuando nos juntamos a mirar ideas que están un poco más adelantadas, pero aún no tenemos nada. 

El próximo año lo que vamos a hacer seguro es un concierto en Bogotá con la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia.

El disco anterior tiene otra onda. Creen que el cambio en el sonido influyó para que ganaran el premio.

No. Los dos han sido súperalternativos. El anterior era un poco más swing y este tiene un poco más de sonidos del mundo. Este es un disco que tiene mucha diversidad de sonidos, no solamente habla de un género sino de muchas cosas. Nos ayudó más que también teníamos la nominación a mejor álbum del año. 

En el primer disco tuvimos una pausa fuerte para grabar y tocar. Este lo hicimos más rápido porque en el anterior ya teníamos casi todas las canciones. Ya estaban casi hechas. En cambio en este todo salió como en dos meses. Se compuso, se grabó y se arregló al mismo tiempo. 

Ganaron como nuevos artistas, pero acá sabemos que llevan mucho tiempo dándole a la música

Somos nuevos es para la academia.  Igual este hasta ahora es nuestro segundo disco, somos casi nuevos. 

¿Escucharon a los que competían con ustedes en la categoría de Mejor Nuevo Artista?

No los hemos escuchado a todos, pero hemos compartido festivales con Tulipa Ruíz y es muy buena. Hay tanta cosa que uno no tiene ni idea de lo que está pasando. 

¿Y creen que las agrupaciones que llegan a participar en los Grammys representan lo que está pasando con la música latinoamericana?

Por supuesto que no todo el mundo tiene los mismos equipos de trabajo, ni las mismas posibilidades de tener una visibilidad grande. Nosotros llevamos siete años camellando sin parar. Seguramente hay artistas de esos que no llevan siete años sino menos, pero tienen disqueras enormes que los han puesto a moverse por todas partes. Si lo vemos de esa manera, viendo el tiempo que llevamos de trabajo en perspectiva, pues no es fácil entrar a ese panorama. 

Hay muchos artistas. En la categoría de nuevo artista, por ejemplo, aparecían nominados unos mexicanos que no conocíamos. Los buscamos y nos dimos cuenta que allá son gigantes. lo que pasa es que a uno no le llega la información de todo lo que está pasando. Y en mercados como el de México hay artistas enormes que tienen como millón doscientos mil fans en Facebook, cosa que acá nadie tiene, y son nuevos.  

Aunque si uno se pone a ver, el mercado mexicano es enorme. Muchos nominados son mexicanos porque el mercado allá es muy fuerte en Latinoamérica, no solamente en cantidad de gente sino en consumo. Tienen industria, tienen festivales. Acá solo hay dos y ya. Allá la gente consume música, compra discos, camisetas, afiches, paga el concierto, todo. 

¿Cómo han logrado sobrevivir entonces?

Nosotros ya nos dimos cuenta que vivimos de tocar. Afortunadamente es lo que más nos gusta. No nos gusta poner la pista y hacer playback, sino realmente tocar. El rollo es que acá en Colombia ni los discos ni las regalías digitales generan nada. El merchandising, pues menos. Acá la gente si acaso paga una boleta de un artista nacional, no van a comprar otra cosa. Aunque hasta ahora hemos sobrevivido, porque hemos invertido un montón en el show. Le hemos metido la ficha para tener una experiencia en vivo, no solo nos paramos ahí a cantar. Pero para eso toca invertir un montón. 

¿Cómo hacer entonces para que la gente se interese más por la música y menos por el Lobby?

El negocio de la música se convirtió en el negocio de la imagen, y eso no lo controlamos nosotros. Aunque eso tiene que empezar por el artista. Si a uno lo que le importa es que lo vean, y que la gente se enamore de la imagen de uno, pues invierte en eso. Pero si uno se preocupa por la música hará música. Si le llega a mucha o a poquita gente, pues ni modo. 

Nosotros estamos en la onda de hacer música, pero uno no puede ser tampoco artista si no tiene un concepto visual, y también se le puede sacar provecho a eso. Igual  estamos convencidos que lo que queremos hacer es música. Nosotros somos músicos. 

O bueno, en últimas lo que nos importa es hacer la música que se nos da la gana. Al que le gustó bacano; que vaya y cante, y que compre el disco, y lo que quiera, pero no estamos en el afán de salir en todas las portadas de las revistas. Que ayuda, obvio, pero si sucede que sea de manera orgánica. 

Pero lo que si es cierto que el negocio de la música se volvió un negocio de imagen. El pop y toda esa guevonada de las emisoras es pura imagen. 

¿No les interesa sonar en emisoras?

Obvio nos interesa, chévere si sonamos. Nos gusta que nos conozcan y que chimba tener un espacio. Además es increíble que haya diversidad de música en la radio. Y bacano que esté sucediendo. Por ejemplo por el trabajo que ha hecho Radiónica. Si no fuera por lo que han hecho ellos ninguna otra emisora estaría cambiando la programación. La cosa es que si no existieran esas iniciativas estaríamos muy atrasados. No solo en el desarrollo de los artistas, sino el de la sociedad. Queremos es que la gente pueda tener criterio frente a lo que consume.