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"Qué aburrido sería un partido de Colombia sin los excéntricos comentaristas"

Por
Redacción Shock

Bienvenidos a este nuevo versus de Shock. Nuestras columnistas invitados son @CucharitadePalo (ver su columna)  y @manub90 (autora de este texto), quienes exponen sus posiciones sobre los comentaristas deportivos colombianos.

Por: Manuela Bernal Serrano @manub90 / Foto Archivo: Herminso Ruiz - El Espectador.

Cuentan las historias de algunos viejos periodistas que los narradores colombianos eran reconocidos en el mundo entero por un legado de emociones que dejaban ver en todos los encuentros deportivos. Según dicen, la narración del ciclismo nunca volvió a ser la misma desde que los colombianos pisaron Francia, Italia y España para narrar a Lucho Herrera y una camada impresionante de ciclistas apodados los escarabajos.

Ahora, los narradores que continuaron ese legado son catalogados como ‘escandalosos’ por periodistas de otros lugares del mundo, por lo que hacen peticiones a las organizaciones de los eventos para tener una cabina de locución lejos de las colombianas, pues sus gritos y emociones alcanzan a colarse en los micrófonos ajenos.

Y es que esa es la marca internacional del colombiano, el “guapachoso”, el bullicioso, el gritón y el fiestero. Alguna vez un periodista me dijo, “el fútbol es para gozar, si no, para qué más” y desde entonces aprendo a ver el deporte más visto del mundo como una fiesta, un carnaval.

Desde ese preciso momento los partidos de Colombia, por más de que tenga HD, 3D, múltiple cámara, grabación e infinitos recursos en otros canales para observarlo, sintonizo aquellos canales donde existe un narrador colombiano tradicional.

Puede que esa sea una de las razones por las que millones de colombianos decidieron pasar sus vacaciones de junio-julio en el país en vez de ir a otro lugar durante el Mundial.

Cierto es que los narradores de Colombia son parte fundamental de eso. Miles de personas como yo, nos sentamos al frente del televisor y peleamos con las equivocaciones de narradores y comentaristas, pero también nos emocionamos con la velocidad y alegría que personajes como Javier Hernández Bonnet le ponen a los pases, gambetas y goles en cada partido.

Si bien es cierto que tener HD en DirecTV Sports o los aciertos de comentaristas argentinos en Fox Sports, o en algunos casos de los colombianos que se fueron del país para trabajar en cadenas como ESPN, podría ser la mejor opción, millones seguimos sintonizando los canales nacionales, no por la calidad de la señal y mucho menos por las noticias que entregan en los momentos muertos del partido. Lo hacemos porque como colombianos, nos emocionamos tal y como hacen los comentaristas.

De hecho, es tal la euforia de nuestros comentaristas que hasta un 0-0 se convierte en una fiesta para nuestros oídos y una razón más para decirle a los demás que fue un gran partido. Sus apodos excéntricos, sus canciones de presentación y la invención de términos puede llegar a nublarnos la vista en cuanto a un partido, pero lo que sí logran es hacernos pasar un momento excepcional, eufórico y alegre durante 90 minutos.

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