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Salsa colombiana: El nuevo rugido de 'Pantera'

Por
Redacción Shock

Por: Jenny Cifuentes - @Jenny_Cifu

Trombonista, arreglista y compositor de las grandes ligas de la salsa. Legendario mago del ritmo en Colombia agitando vientos desde los años 70, participó en la época dorada de Fruko y sus Tesos, Latin Brothers, La Pesada, Colombia All Stars y Joe Arroyo. Su fiereza se ha oído por generaciones en eternos hits nacionales: 'El Preso', 'El Caminante', 'La Rebelión' o 'El Cocinero Mayor' resuenan sus pitos. Innovador, transgresor y musicalmente siempre osado, ha dejado la huella de sus garras en registros de Sidestepper, Manguala, Nación Ceviche, Malalma y Alerta Kamarada. En Pantera se funde un espíritu fiestero, una pasmosa versatilidad para componer y la voluntad de no aceptar ningún tipo de concesión cuando de interpretar su instrumento se trata. La salsa lo llama. Lo puso al lado de pesos pesados como Andy Harlow en años setenteros en la escena neoyorkina, y lo llevó a grabar en esa misma década un par de discos volados de elegante factura: La Banda de los Felinos y Pantera. Siguiendo un largo camino de  inagotable productividad el músico ruge ahora con su nueva banda, Pantera All Stars, atendiendo el llamado de la salsa de golpe y de clase, resopla fuego para el futuro y nos da un adelanto de su próximo trabajo con su sencillo 'Fiera Brass'.

(DESCARGUE EL SENCILLO 'FIERA BRASS' EN ESTE LINK)

Hablamos con él

¿Cómo arrancó en la música?

Mi padre era músico y aprendí con la guitarra, pero la trompeta fue el primer instrumento que interpreté.  En los 70 yo tocaba en un amanecedero de Bogotá que es donde se reunían todos los pensamientos, las distintas clases sociales, así fui creciendo. 

¿Qué oía en sus inicios?

Chicago, Herbie Hancock, Weather Report y Earth, Wind & Fire. Bandas con vientos, eso me gustaba mucho, incluso, en un tiempo Juan Piña (personaje grande de la música tropical) abría con una canción de Chicago que adapté para ellos.

¿Con qué grupo hizo su primera grabación?

Con una banda que tuve llamada Onda Panamericana en 1972.  Grabé salsa en Bogotá, por ese proyecto fue que me llamaron para ser parte de Fruko y sus Tesos en el año 73.

Cuéntenos sobre sus registros de finales de los años 70

Con la banda de los Felinos, junto a mi hermano, grabamos en  1978 una versión del tema Sal y Agua, muy popular. El disco Pantera de 1979 salió con el sello Phillips, en ese entonces los gurús caleños de la salsa decían que ese trabajo no era colombiano por el sonido.  Hoy el disco existe por los coleccionistas, no sé ni dónde está el master, ni quién lo tiene. Lo he encontrado bajo diferentes rótulos en internet y ha sido difícil hallar el rastro. Estoy en esa tarea. Tampoco hubo mucha promoción cuando se publicó, en ese tiempo uno no le daba mucha importancia a eso, yo lo que quería era grabar algo muy bueno, incluso me traje a Joe Arroyo y a Saoko para hicieran los coros en mi disco.  La grabación del 79 me dio la idea de que podía ser un buen músico.  

Háblenos de la Colombia All Stars

La Colombia All Stars vivió entre el 78 y el 79. Ley Martin, un hombre de radio y que siempre se interesó en los músicos, fue quien se encargó de la parte ejecutiva.  En el  grupo estaban  Joe Madrid, Wilson Saoko, Joe Arroyo, Piper Pimienta, Jairo Licazale, el guitarrista Gabriel Rondón y el baterista Armando Escobar entre otros, pero de esa banda no hay un álbum, sólo registros de  programas de televisión,  en youtube están puestos algunos cortes. En ese tiempo no tocábamos en Bogotá, ni en Medellín porque al público de estas ciudades le gustaba otras cosas, otros grupos, no la salsa. Hacíamos presentaciones en Barranquilla, Cartagena, en la costa caribe y fuera del país.  La lucha de la salsa ha sido una lucha de trincheras.

En materia musical, ¿cómo fue su estadía en Alemania?

Tuvo muchos visos.  Viajé a Alemania en el 88, allí toqué en Macumbia con Francisco Zumaqué, luego me harté del jazz, de lo latino, y me puse a tocar con punkeros.  Armé también un proyecto con electrónica llamado Ancestrónico. Luego de la caída del muro de Berlín me dediqué a la música étnica. Pienso que la música es un arma poderosa, una herramienta para la evolución, hay que explorar y llevarla a altos niveles porque al comercio sólo le importa el fast food. 

Cuéntenos sobre el nuevo álbum en que está trabajando 

Lo estamos haciendo con una banda de gente joven.  En Bogotá hay academias, universidades y hay que desarrollar el oficio, por eso incluyo sangre nueva. En este proyecto la idea es partir de las descargas, explotar los golpes del Caribe, de la world music, la percusión de la música folclórica. Estoy insistiendo en mantener ese episodio de unión de música negra americana y latino - New York, y además tener una cercanía de sonido con el disco del año 79. Hacer material basado en ese álbum y mandarlo como bonus track.  Con el objetivo de grabar en un estudio tradicional para que el sonido se nos aproxime mucho a lo de antes y buscar conservar la esencia sonora de los instrumentos, estamos trabajando en el estudio de Patrick Mildenberg quien fue productor  de ese disco del 79. La banda son tres trombones, piano, bajo conga, bongó, timbal, un corista y yo estoy en la voz para improvisar, para pregonar. Entre los cortes tenemos inlcuso un homenaje a Lucho Bermúdez, una versión de Danza Negra. Lo que quiero es hacerlos bailar.  Hay que educar al público, bajar la rigidez.

La gente en los shows quiere oír las cosas iguales a los discos y creo que lo que hay que hacer en vivo es tocar  diferente a la grabación, poner a bailar, a mover la cadera y a la vez el pensamiento, revivir la fiesta. La gente de la salsa es ortodoxa y hay que salirse de los esquemas.

Háblenos sobre la canción Fiera Brass

La música de Fiera Brass es muy básica y profunda, es como un juego con frases, sencilla.

¿Cuál es su percepción de la salsa en Bogotá?

Ahora está en su mejor momento. Hay una ebullición en la capital, hay movimientos musicales, educación musical en las universidades.  Llevo 44 años en la música y la salsa siempre ha estado convulsionando. Está en una convulsión grande ahora, hasta la motricidad de la gente en el baile, que es una cuestión etnográfica, ha mejorado. 

¿Por qué le dicen Pantera?

Por la Pantera Rosa.  Una vez íbamos alrededor de 20 músicos en un avión, como yo siempre guardaba el trombón en el asiento de atrás, empecé a caminar por el pasillo para ir a buscarlo, imagínate cómo era: tenía 19 años, tenía plata, plataformas, una pinta de colores y  el pelo un poco como el de la Pantera Rosa luego de la lavadora, calcula cómo era el caminado. Pues 20 músicos montándomela me bautizaron Pantera. Después  Joe Arroyo me empezó a decir “El Pantera” y a decía en las canciones: “El Pantera, el hombre que vino de Biafra”, por la hambruna que se vivía en esa región africana en ese entonces, y lo flaco que yo estaba. Y así me quedé. 

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