Se encuentra usted aquí

Atrato: un revuelto de sabores para liberar energías

Caribe distorsión de Colombia pal mundo.
Cortesía Atrato
Cortesía Atrato
Por
Johana Arroyave

Atrato es un dúo lleno de sabor y sonidos que lo pueden poner a mover la cabeza, la cadera y hasta a poguear en una sola tanda. Así son: una mezcla de sabores que bailan entre el punk, el rock y sonidos tropicales. Hace poco lanzaron su primer EP, Alto Concordia, cinco canciones poderosas perfectas para liberar toda la energía que tengan adentro, ya sea parchando en una tarde cualquiera o cuando les toque patear gente subiéndose al transporte público.

Por: Johana Arroyave / @JohanaArroyave

Detrás de todo este revuelto de sabores se encuentran Javier y Federico, nacido uno en Barranquilla y el otro en Cali; ambos venían haciendo música desde hace un buen tiempo con proyectos que escuchamos muchas veces como el de Ismael Ayende. Fue allí donde se conocieron y empezó el coqueteo. Federico inició una remadera exhaustiva para que Javier le copiara en una idea musical: un grupo de bajo y batería lo suficientemente poderoso para no necesitar más integrantes.

Ahí me endulzó el oído, empezamos a tocar y ahora tenemos un EP. Javier

Aunque su adolescencia se movió a punta de canciones de Metallica y el rock del momento, sus raíces colombianas y tropicales instauradas por sus familiares desde la niñez, los obligaba a sentir alguna atracción por sonidos caribeños, salseros y hasta vallenateros. No de gratis uno es de la Costa y el otro del Valle. Y ahora tienen una propuesta musical que mezcló lo mejor de todos esos sonidos con los que crecieron.

“Uno de niño no tiene control sobre nada de lo que escucha. Lo que te pongan y pun, estás expuesto a todas esas cosas. Todo eso ha tenido que ver en nuestro recorrido para llegar al sonido de Atrato. Y claro, también el proceso con la otra banda. Estábamos haciendo cosas latinoamericanas y estuvimos seis años ahí. Todo eso alimentó la idea de hacer algo que fuera fusión y Caribe”. Federico y Javier

atrato_-_shock_-_chaman.jpg

La creación del EP no fue predeterminada. El proceso de creación nació a través de sentadas en el estudio y empezar a tocar sin parar, buscando un sonido que los uniera. En principio fue el punk, pero con los meses se convirtió en un espacio con elementos más tropicales. Con varias entradas y salidas del estudio se armaron cinco canciones y para no esperar más tiempo decidieron sacarlas de una. Así nació Alto Concordia, su presentación al mundo, por la que los conocimos y por el que ustedes ahora sabrán más de ellos.

Denle play aquí mientras leen lo que salió de una tarde de charla con ellos.

 

¿Cuáles fueron sus referentes para crear Atrato?

 

Empezamos mirando cómo estaba la escena rockera de dúos como Royal Blood, bandas que son pesadas y que solo manejan bajo y batería. Digamos que de ahí partió un poco la idea. Cuando metimos toda la parte tropical empezamos a escuchar salsa, el Joe y sonidos muy del Caribe.

En un principio las influencias eran más dúos porque estábamos viendo cómo podíamos hacer que nuestra música sonara muy completa siendo solo dos. Entonces aquí fue explorar cómo lo hacen los dúos. Buscar una cadena de señal, las cosas técnicas, la producción, la composición y sobre esa base y ya después fue como “metámosle ahora sí lo tropical” y ahí estaba la voz de Javier con todo su tumbao.

¿Qué opinan ustedes de su propio EP, siendo muy críticos?

Es un muy buen primer paso. A mí me gusta mucho porque la idea era como capturar la vaina cruda. De hecho, lo grabamos en bloque. Se grabó en un día y todo lo que se grabó fue lo que quedó. Fue un primer paso para ir encontrando el sonido, ir expresando lo que queríamos en esas primeras canciones. Sentimos que lo hicimos en un buen momento para probar cómo podía sonar el proyecto en ese instante y también cómo a nivel técnico saber qué podíamos hacer para sumarle fuerza.

¿Qué les falta?

Una cosa que vimos es que está un poquito unidimensional, sentimos como que pueden faltarle contrastes. Pero eso nos ha servido para organizar mejor los nuevos temas. No estamos siendo drásticos con que en Alto Concordia no los haya del todo (contrastes): hay momentos más fuertes, otros un poco más contenidos, pero no son tan visibles. Este proyecto era con la intención de definir un sonido y tal vez todas las canciones tienen un sonido muy parecido, pero ojo, solo en cuanto a sonido no en cuanto a composición. Ahora ya con un sonido medianamente definido y más acoplado, podemos empezar a explorar y buscar cómo ir por otros lados.

atrato_-_shock.jpg

 

Analicemos este EP Track por Track

Préndela:
"Es una canción de viernes por la noche. Ese es el primer sencillo que sacamos y es la canción más rápida de este EP, además la más punkera. Escogimos Préndela para abrir el EP porque esa era nuestra carta de presentación. Una canción contundente que tiene toda nuestra esencia. La canción básicamente habla de adaptarse para sobrevivir a un entorno, es bastante especifica en las palabras. Esa canción fue inspirada en un día en el que yo (Javier) estaba en Disco Jaguar y no estaba en ese mood de fiesta. Me sentía como en un 'no sé qué estoy haciendo aquí, para qué carajos salí de mi casa. Debería estar abrazado al gato'. Pero no, ya estaba ahí, entonces fue como 'o la paso bien o me largo'. Y así es como uno termina siendo el amigo del todo el mundo y al final de la noche pues ya tú te dejaste llevar por lo que había. De eso habla la canción, de que te adaptas o pierdes."

 

Perdida:
"Perdida es un poco más suave y más lenta. Perdida tiene más song, su toque de salsa y sobre todo en el riff del bajo es bien bailable. Es una canción a lo maldita sea. Habla de cuando una persona te corta la cara y tú al final te das cuenta y dices: 'ah bueno sí suerte, si no quieres estar conmigo ábrete y no me interesa más nada'. Es una canción más de dignidad."

 

“La verdad es que sí hay una influencia de un animal especifico en el EP, el gato de Javi”.

 

Matecaña:
"Es una canción corta. De hecho, fue la última que hicimos antes de grabar el EP. Cuando llegamos al estudio era la única que estaba medio cruda. No sabíamos para dónde iba. La hicimos más bien a manera de intro, como transición entre canciones. Tiene poca letra, es más instrumental. Matecaña va muy ligada a la siguiente canción que es Dos. Se llama Matecaña por el aeropuerto de Pereira. Una vez que estábamos tocando allá con la otra banda quedamos atrapados en el aeropuerto y pues ese lugar es horrible, no hay nada que hacer. En esas empezamos a hablar sobre si estábamos atrapados en una burbuja temporal, ahí medio psicodélicos. Puro episodio de La dimensión desconocida."

Dos
"Dos habla de esa historia del aeropuerto. Tiene como doble interpretación, se puede ver de tres formas:
-Habla de los dos atrapados en ese aeropuerto o en ese lugar atemporal de cierta manera. Los dos mirándonos sin saber qué hacer.
-También puede tener un significado como de relaciones, de cuando dos personas están atrapadas en una relación tóxica, que no saben qué hacer y siguen ahí, por necesidad o por costumbre, y al final no se alejan el uno del otro y como que se convierte en algo cada vez peor.
-Otra interpretación más psicodélica es de dos personas con doble personalidad. Como querer estar ahí, querer hacer algo. Pero al mismo tiempo no querer hacerlo, no sentirse cómodo, estar atrapado dentro de uno mismo.

 

“Las letras no son muy críticas, pero tratamos de que sean ambiguas. Nos gusta que la gente le de su propia interpretación a la canción, que no sea algo muy literal”.

 

Aguirre
"
La última canción se llama Aguirre y habla de una relación con un animal. Es mi historia con mi gato (Javier). Básicamente él me quiere porque le doy comida. Yo me levanto todos los días, así esté de mal genio a darle comida. Y él jode y jode y es una lacra, pero es eso, es el trasfondo de que en toda relación puede haber dificultades y más allá de eso está todo lo que uno puede hacer y quiere hacer para que esa relación prospere." 
"De esa canción hicimos primero la música, luego le metimos una melodía y por último la letra. Estábamos un día tocando y Javi por decir cualquier cosa empezó a decir 'oye Aguirre'. Quedó eso ahí como de maqueta y dijimos 'dejémoslo ahí por ahora mientras encontramos cómo hacer la canción, a ver qué pasa'. Después nos quedamos pensando como 'esa puede ser la canción del gato'. Pero esta canción también puede ser interpretada de muchas formas y digamos aquí en ningún momento se dice que es un gato - aunque el video sí lo demuestra-."

 

 

Temas relacionados: