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Los cantos valientes de Alexis Play: una mezcla de hip hop, Pacífico y trap

“Llegó la lírica”, el nuevo disco de Alexis Play, es un canto sabroso y revolucionario que todos deben oír.
Alexis Play - Fotos: @JuanDavidCastañeda
Alexis Play - Fotos: @JuanDavidCastañeda
Por
Jenny Cifuentes

Alexis Play es parlante clave de la sonoridad actual del Chocó. Despegó en la música desde pequeño, cuando se enganchó con el hip hop con los casetes que llegaban a Quibdó desde Estados Unidos. Durante un tiempo hizo parte de ChocQuibTown, y continuó labrando su prestigio como productor, compositor, arreglista e intérprete, dotado de capacidad impresionante para improvisar y de toda la candela para dar en vivo. Un artista, además, comprometido con la denuncia de problemáticas sociales, convencido de que el arte puede contribuir a consolidar conquistas. Ahora vuelve para presentar su disco Llegó la lírica.

Por Jenny Cifuentes // @Jenny_Cifu - Fotos: @JuanDavidCastañeda

Luego de su disco Lírica Satírica (2016), Alexis Play vuelve con toda en su nueva placa, Llegó la lírica: un álbum particular, de cuidadosa factura, con altos niveles de exploración y alejado de estándares, en el que la premisa es innovar, experimentando con los ritmos ancestrales de su tierra y sonidos actuales. Con invitados como Esteban Copete, Nidia Góngora, Mulatho y El Johmy, entre otros destacados músicos del Pacífico, el trabajo resuena cortes con elementos del rap, trap, funk, dancehall, electrónica, chirimía, currulao y otros aires de la región. Un tremendo disco que truena la nueva música del Chocó.

“Trato de tener esas bases de lo que conocemos y con lo que hemos crecido, y untarle un poco de lo moderno que está en la calle, del trap por ejemplo, un sonido de este tiempo, más allá de que sus letras no sean las mías. Juntar eso tradicional con lo actual, sin dejar de ser nosotros. Siento que en este momento lo que le llaman música comercial o mainstream ha entrado como en un bache cuadrado. Debemos proponer nuevas cosas y la misión de este disco es esa. Hay un público que ha crecido paulatinamente gracias a las herramientas digitales, pero el principal problema para la música nueva que se está haciendo en regiones como el Chocó es lograr la difusión. Los músicos del Pacífico están convencidos de que un movimiento está iniciando lentamente y que cada vez va generando un poquito más.”

En Llegó la lírica Alexis Play canta al amor, a la fiesta y a su raza. “Se necesita más que un turbante para ser un prieto. Hablar prieto, conocer al prieto, y vivir la lucha que viven los prietos”, reza el tema Prietitud. “En Colombia, en la música, hay manifestaciones de racismo de muchas maneras. Por ejemplo, no es casualidad que en la pantalla aparezcan solo las agrupaciones afro que están con una disquera. O las que hacen reggaetón o un estilo cercano a él. Que todavía la estética de la videografía y de la fotografía sea minoritariamente diversa. Y en este país donde somos mestizos, indígenas, zambos, raizales, etc. En Colombia, con todo su mestizaje, las caras son casi todavía las mismas. Aunque reconozco que se han dado avances al respecto, aún hay mucho trabajo por hacer. Seguramente vamos a llegar al entendimiento y al auto reconocimiento como un país diverso.”

Las sesiones de grabación que dejan expuestas las tripas de la realidad de su pueblo, que denotan la lucha histórica del departamento contra el abandono estatal, la deuda que tiene la nación con el territorio, y que musicalizan episodios de carga social, también aparecen en el disco. Brillan piezas como El pueblo, Hambre o Cómo has cambiado. “Hablar de problemáticas sociales en las canciones, aludir al Chocó, y todos estos aportes que hacemos desde la cultura, ayudan a que la gente se piense y se vea de otra forma. También hace creer a nuestros paisanos que se puede ser diferente. Ha hecho que de alguna forma nuestra gente también despierte ante los temas políticos, sociales, culturales, ante una cantidad de situaciones que han sido nuestro karma durante muchos años. Pero nuestro pueblo ha ido abriendo los ojos y lo vemos. Está entrando en los debates ahora de una forma más consciente y menos pasional, y eso es una buena señal, porque puede hacer que la gente tome determinaciones y se apropie de numerosos asuntos que a través del tiempo ha dejado en manos de terceros o esperando otras situaciones. Por ejemplo, el chocoano ha despertado ante los conflictos ambientales. En el Chocó somos muy orgullosos de nuestro potencial, de nuestra fauna, flora, etc. pero también estamos empezando a ser conscientes de que hemos sido en gran parte responsables de la contaminación que nos empezó a llegar en una forma inesperada. Ya la gente se está poniendo pilas con eso. En ese y otros aspectos el departamento está reaccionando y creo que las cosas van a mejorar”.  

DELE PLAY A LLEGÓ LA LÍRICA

Alexis Play se sentó con nosotros a escuchar el disco y habló sobre las canciones

  • Prietitud

“La titulé así por un término que le conocí a un amigo que falleció el año pasado, Alejo Mosquera, personaje muy conocido en Cali dedicado a la lucha afro y de todo lo que tiene que ver con nuestra cultura. Es un homenaje a él, a nuestras creencias, a nuestra raza. Pero también es una composición que tiene un contenido de fondo. Hay una discusión larga sobre el color, y Prietitud hace énfasis en que eso no define todo, no define las creencias religiosas, ni la forma de bailar, ni muchos aspectos en los que a través del tiempo se ha estereotipado a la raza negra. Por ejemplo, el baile; no todos los negros sabemos bailar. Hay cantidad de cosas que hacen que nosotros, más allá del color y de cómo nos veamos, representemos la lucha de los pueblos negros de Colombia, América y del mundo. Prietitud llegó a mi mente la noche que despedimos a Alejo, y todo el proceso de su creación fue desencadenado por una canción popular del Pacífico que se llama Al alba, al alba (del Grupo Naidy) que tocan bastante en los ritos mortuorios. En el momento en el que sonó me transporté. Fue algo mágico. Prietitud aterrizó en mi mente en ese instante, por eso tiene ese comienzo y es lo que es.

El tema tiene como invitado a Esteban Copete, la primera persona a la que acudí. Le dije que apenas estaba conociendo la música del Pacífico Sur y que quería hacer un bunde que sonara como eso. Hicimos todo lo de la marimba y el ukelele. Luego, el paso obligado era llamar a Nidia Góngora, quien complementó esta composición. Me dio en algunos aspectos del canto, los estribillos y la letra. La producción la hicimos entre Esteban y yo.

He tenido la posibilidad de estar en la música muy académica y acústica, en la tradicional y en la electrónica, de donde vengo en gran parte. Canciones como Prietitud están copadas de sensibilidad y requieren sentarse con mucha paciencia, pero también dejarse llevar por las sensaciones que da. Como dice el maestro Richie Valdés, tengo mi mística. Hay canciones que para hacerlas tengo que estar a oscuras y sentir lo que está sucediendo, en la oscuridad donde solo se puede ver con la mente.”

  • Salte

“Fue el segundo sencillo que hicimos. Una combinación de funky brasilero, un poco de chirimía y algo de trap. Un experimento que quería realizar desde hace rato porque siempre hago canciones con un tempo más lento que disfruto para hacer cosas con mi voz. Nunca hago temas para fechas especiales y por primera vez quería tener una canción lista para las fiestas de San Pacho. El resultado fue Salte con esa historia que tiene ahí con doble significado. Dice ‘si no sabe bailar, salte’, con ‘salte’ de saltar y ‘salte’, de salirse. En las fiestas se arma lo que llamamos el rebulú, que es que cuando la gente está bailando, saltando a veces, chocan y hay ocasiones en que pelean. Entonces era como decir ‘si no sabe bailar, sálgase’. Y también, ‘si no sabe bailar, salte’. Es una frase que recuerdo de un concierto que tuvimos en 2005 en Quiebracanto de Bogotá cuando yo todavía estaba con ChocQuibTown, y Tostao en un momento le dijo al público ‘vea, el que no sabe bailar, salte’. Y hubo un tipo que saltó todas las siguientes canciones, hasta las lentas.”

  • Loco

“Es un corte con un experimento un poco rarongo para el que invité a Heriberto Bonilla, marimbero de Guapi, Cauca, y además tuve la colaboración de músicos que admiro mucho: Víctor González, pianista del Grupo Niche, Mulatho Ortiz, pianista del Grupo Bahía que estuvo en los sintes, y en el bajo Jeffrey Obando, que toca entre otros con La Mambanegra. Loco es un experimento rapeado que parimos con el tempo del currulao, luego del pasillo, más varias cosas, enlazadas a una historia muy romántica.”

  • El pueblo

“La hice en el furor del paro de 2017, el más largo que hemos tenido entre Chocó y Buenaventura en el que se pedía al Estado que cumpliera con los acuerdos firmados en agosto del 2016 en materia de vías, salud, educación, cultura y territorio. Nació como una voz de protesta. Durante las jornadas se repetía ‘el pueblo no se rinde ¡carajo! El pueblo se respeta, ¡carajo!’, que se oye en la grabación. Ahí narro las ocasiones en las que la gente ha salido a protestar y a exigir sus derechos, diciendo: ‘Paramos en 1954, paramos en 1967, paramos en el 87 también, cuando solo tenía tres. Paramos en el 2000, en el 04, en el 09, paramos otra vez en el 2016. 2017 la lucha viva, la lucha de los pueblos en América Latina. No tenemos hospitales, no tenemos vías, no tenemos servicios públicos de calidad, que pagamos igual como si fueran de calidad, pero no.’”

  • Que fluya

“Tiene un ritmo muy caribeño, muy cerca al dancehall. La hice con un artista increíble de Buenaventura que se llama El Jhomy, un músico que hasta ahora está empezando su trabajo solista y es impecable. Parece una canción romántica, pero en realidad se la escribimos a la musa de la inspiración que se me va regularmente porque siempre estoy pensando en muchas cosas. Ahora por primera vez voy a hacer un remix de una canción. No soy tan amigo de eso pero esta vez estoy haciendo uno de este tema con  Mabiland.”

  • Hambre

“La canción que cierra el disco tiene un mensaje muy claro desde el hambre y cómo ha sido utilizada para doblegar a los pueblos; cómo ha sido el motor de muchas personas para salir a luchar el todo o nada a la calle; cómo ha sido el motor de los padres que se esfuerzan para llevar un plato de comida a sus hijos; cómo ha sido un instrumento para someter, o el motivo para salvar a muchos.”

  • Cómo has cambiado

“Un tema con elementos acústicos que hice con Carlos Enrique Peralta a punta de guitarra y cajón de Darwin Mosquera. Dedicada a los pueblos de Colombia, inspirada en Quibdó, desde su realidad.”

 

 

 

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