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Neck Talese debuta con ‘Kilómetros’, las divagaciones de Nicolás Mejía

Neck Talese, el proyecto solitario de Nicolás Mejía, es un compendio de reflexiones alrededor de la individualidad y de la forma de hacer música.  
Fotos: Javier Quintana
Fotos: Javier Quintana
Por
Fabián Páez López

Si el músico bogotano Nicolás Mejía tuviera que prefabricar una frase para presentarse seguramente sería una como la del personaje de Los Simpson Troy McClure, el actor que saluda acompañando su nombre con un “tal vez me recuerden en películas como…”. En el caso de Nicolás, desde luego, habría que amontonar en fila los proyectos que ha montado durante los últimos años. Pues, sino lo conocen, se lo presentamos. A Nicolás tal vez lo recuerden por bandas como Conjuro Epiléptico, Los niños telepáticos, Scum (un nuevo proyecto de rap) y la lista es más larga. Su cada vez más extenso y variado repertorio lo ha convertido en uno de los músicos con mayor reconocimiento en el circuito alternativo de Bogotá. Pero entre esa lista, el que se puede decir es su proyecto más personal, lo gestiona bajo el alias de Neck Talese.

El proyecto lo estrenó en 2019 con un álbum de nueve cortes titulado Kilómetros. Son baladas intimas con un mínimo de instrumentación. Solo guitarra, a veces teclado y voces con especial cuidado en el texto. Neck Talese es, en definitiva, la versión cantautor de Nicolás Mejía.

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Canciones de amor, conflictos internos, relaciones construidas alrededor de banalidades, versos de habitación que divagan sobre rasguños en una guitarra acústica. La duda constante. El miedo a morir. Neck Talese agrupa referencias literarias alrededor de la individualidad. Su proyecto es la exhibición de un universo del que ha sabido nutrirse gracias a sus actividades paralelas; en especial, su trabajo como librero.

“Tengo una relación de larga data con una librería acá en Bogotá, se llama Arte Letra. Ahí he trabajado varios años y eso me ha permitido tener a la mano mucha información, muchos libros. Eso me ha impulsado para la construcción de letras. Llevo desde 2010 trabajando ahí y han sido años de mucho aprendizaje. También soy traductor y eso tiene cierta relación con la escritura y la lectura, porque traduzco cartas para una fundación y eso me ha abierto muchas puertas en cuanto a la escritura. Por otro lado, soy profesor. Dicto clases de guitarra en la Javeriana y otras clases particulares a niños y adultos. Aparte de eso ahora estoy muy concentrado en que las bandas empiecen a generar un poco más de ganancias y con los Telepáticos hemos avanzado en eso. Cada vez estamos en eventos con mayor cubrimiento y mayor alcance que antes. Es un poquito de todo”, cuenta Nicolás sobre una de las actividades que le sustentan una creciente y robusta producción musical.

Luego de una serie de alianzas con músicos y amigos de la industria, en 2019, Nicolás firmó tres álbumes y dejó salir muchas de las letras que tenía en la cabeza. Estallados, con Los Niños telepáticos; EPS Sanitas, con Conjuro Epiléptico; y Kilómetros, su debut en solitario. El álbum fue grabado en los estudios de Árbol Naranja y estrenado en el mes de abril. Es, naturalmente, por su composición, la proyección más íntima de su personalidad como músico, compositor y, sobre todo, como lector.

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“La fuente más grande de inspiración en mis letras ha sido la poesía. Por la métrica, la musicalidad, porque es mucho más fácil de volverlo canción. Principalmente me ha marcado mucho la obra de Vicente Huidobro, un surrealista chileno que escribió Altazor, un libro muy bonito de poesía en el cual construye las palabras hasta que ya prácticamente uno no las entiende, pero sí escucha la música en las palabras. Tiene una aproximación muy musical a la poesía, pero también están muchos otros escritores. De poetas está Rainer María Rilke, los latinoamericanos Raúl Gómez Jattin, Gonzalo Arango. Novelistas me han influenciado mucho últimamente un francés que se llama Michel Houellebecq. También la filosofía. Filósofos contemporáneos como Byung Chul Han, que habla muchísimo de la futilidad, de lo innecesario que son las redes; como que todo el tiempo está haciendo invitaciones a que uno se regale tiempo para el cuidado de uno mismo”. 

Kilómetros es, en suma, uno de los intentos de Nicolás por resolver preguntas y por resolverse a sí mismo, una muestra más de una capacidad creativa muy extendida.

 

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