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OKRAA vuelve a despertar con ‘Fathom’, su nuevo EP

El productor bogotano Juan Carlos Torres profundiza en el electro.
Foto Cortesía Okraa
Foto Cortesía Okraa
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Redacción Shock

Tras cuatro años de quietud, el productor bogotano Juan Carlos Torres decidió aproximarse nuevamente a una máquina para conectar con su proyecto de música electrónica más reconocido. El 30 de octubre de 2020 volvimos a tener música de OKRAA circulando a través de las diferentes plataformas digitales: llegó Fathom EP.

Por Cristian Cope

En 2014, OKRAA debuta con Dreamachine, un EP compuesto por cinco tracks de electrónica vocalizada, haciendo homenaje a ese bello tramo de la última década al que algunos cuantos decidieron bautizar como ‘post-dubstep’. Dato no menor: Dreamachine también fue masterizado por Guy Davie, veterano británico que ha dejado su impronta técnica en trabajos de Four Tet, Jon Hopkins y Gold Panda.

Al año siguiente, a finales de 2015, Torres decide seguir de largo con este sueño sonoro: Vultur se convierte en su segundo EP, esta vez lanzado bajo el sello del Reino Unido, HotGem Recordings. 

Una nueva exploración de sampleo percusivo que refleja las diferentes luchas internas que libran a diario los seres humanos racionales. Sus cuatro temas fueron inspirados en símbolos o lugares propios del paisaje colombiano, conjugando el insumo rítmico de afuera con la tradición musical de los suyos

En esta ocasión, la cereza del pastel fue puesta por Tom Scholefield aka Konx-om-Pax, uno de los artistas multimedia más respetados dentro del circuito electrónico global, quien estuvo a cargo del diseño de la portada de Vultur.

Luego de un extenso periodo de silencio, en el que los aprendizajes y los cambios trajeron unas nuevas exigencias, OKRAA emprende un nuevo despertar sónico con este nuevo trabajo titulado Fathom EP

Fruto de una exploración artística pausada y meticulosa, la cual llega gracias a una maestría en producción de música electrónica que realiza en la ciudad de Londres, OKRAA decide soltar ataduras del pasado para adentrarse en una serie de ejercicios mucho más críticos a la hora de elaborar música. 

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Y es que los cuatro tracks de Fathom no pasan en vano con respecto a sus trabajos anteriores: la programación de sus distintos elementos da cuenta del poderío que trae consigo el mestizaje cuando se le imprimen condimentos análogos en el momento indicado.

A diferencia de Vultur y Dreamachine, este EP se concibió alejado de la computadora: la icónica MPC de AKAI, probablemente el instrumento más legendario en la historia del hip hop, acogió los samples de Torres para moldearlos en una especie de electro polifacético que refleja de entrada la riqueza sónica propia de Colombia.

“La cara que tú le muestras al mundo no siempre es la real. A veces te toca poner poner cara, tirar buena onda, pero por dentro estás mal. Con estas canciones quise plasmar esa profundidad, esas capas que puede tener nuestra personalidad”, cuenta OKRAA, quien también explica que la definición formal de Fathom traduce “ver la profundidad de algo”.

“Yo quería que la cosa se sintiera que está hecha por un colombiano. Si alguien de afuera lo pilla y le gusta, que diga ‘este man no es de acá, ¿de dónde será?’. Acá juego mucho con los ritmos colombianos desde el diseño sonoro: Psique, el primer sencillo, surge a partir de un pequeño experimento con samples del Grupo Niche, en el que agarro una conga a 85 BPM (beats por minuto) y le comienzo a montar capas hasta llevarla a 130. En Mestizo, por ejemplo, utilizo samples de Palenque, cununo, tambor alegre… luego comprimí ambas señales para que se sintieran en conjunto, dando así la sensación de haber sampleado un disco sin hacerlo”.

OKRAA también debe parte de este estímulo a una de las tiendas de discos con mayor culto dentro del ruedo londinense, Phonica Records, lugar donde ha pasado tardes enteras haciendo digging, aquella catarsis propia del melómano por naturaleza. 

“Recuerdo que una vez entré y un man en el counter estaba escuchando un disco de D. Tiffany. Yo pensé: ‘¿qué putas es esta mierda?’. Creo que a partir de ahí fue que se me abrió otro mundo, otro lenguaje y, sobre todo en los ritmos, encontré una comodidad placentera”.

Ese nuevo lenguaje venía con programación 808. El electro despertó en Torres una nueva fascinación, y era allí, en Londres, el contexto idóneo para comenzar a labrar esta nueva senda. Tal vez esa fue la razón por la que la MPC se cruzó en su camino: para obligarlo a pensar de otra forma. 

“La MPC tiene una estructura de trabajo muy diferente, armas las cosas en otro orden. Al comprarla fue frustrante, porque algo que sabes hacer desde hace mucho tiempo ya no lo puedes hacer: te toca volver a aprender a hacerlo. Pero cuando la máquina te obliga a volver a aprender y a crear de otra forma, los resultados son totalmente otros, y eso era justo lo que necesitaba”.

A la par del electro emocional de OKRAA, Juan Carlos también tira gambetas en las canchas del breakbeat bajo el seudónimo Laudrup –clara referencia a los hermanos Michael y Brian, estrellas de la selección danesa de fútbol en el Mundial de Francia 1998–

Con ese proyecto logró participar de dos suculentos compilados: Various Artists [NV020], curado por el sello checo Neo Violence, y LOBSTER PLUR Volume 4, serie digital del reconocido sello londinense Lobster Theremin. Asimismo, ya espera por su primer 12” en el mes de marzo, prensado por el sello Superlux Records.

En cuanto a Fathom, el EP fue la excusa perfecta para estrenar el sello Shadow Puppet, un proyecto concebido entre Bogotá y Londres en el que, más allá de la música, OKRAA y varios amigos pretenden presentar distintas propuestas ligadas al espectro electrónico, dentro de las cuales destacan una línea de ropa y un sintetizador diseñado desde ceros. 

Por ahora, Fathom EP ya se encuentra disponible a través de un bello casete de edición limitada.


 

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