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Santa Lucía, la santa del Bogotá Short Film Festival

Por
Redacción Shock

Cuenta la leyenda que, en medio de su martirio, Lucía de Siracusa perdió sus ojos pero continuó viendo, gracias a la santidad que vivía en ella. Por esto es considerada la santa de los ciegos, pero también de todos aquellos que aman la imagen y la luz. La santa de los cineastas, especialmente necesitada por todos los que se arriesgan a hacer cine en un país como Colombia, donde esta labor es particularmente complicada y retadora.

Santa Lucía es también, desde el 2007, la santa del Bogotá Short Film Festival / Festival de Cortos de Bogotá – BOGOSHORTS y su estatuilla oficial, que este año se irá a casa con los 20 ganadores, en las categorías técnicas y artísticas, de cortometrajes colombianos e internacionales; con el ganador, sea una institución o una persona, del reconocimiento a la labor cinematográfica y con el Mejor Largometraje Colombiano, escogido por los directores y productores de los cortos colombianos participantes.

Esta virgen ciega llegó al Bogotá Short Film Festival / Festival de Cortos de Bogotá – BOGOSHORTS en una búsqueda por encontrar un elemento simbólico con el que los colombianos pudieran encontrarse e identificarse y, que a la vez, fuera una forma de rendir homenaje al cine.

En el país del Sagrado Corazón tenemos un santo al cual rezarle en cada ocasión y para cada petición: hay santos para conseguir novio, santos para mantenerlo, santos de las misiones imposibles, santos morenitos, santos martirizados, santos de los esclavos, colegios, barrios y hasta papelerías con nombres de santos. En esta fe profunda que envuelve a nuestro país, BOGOSHORTS busca y encuentra uno de sus símbolos distintivos, porque también necesitamos una santa para condecorar a lo mejor de nuestro festival, y que a la vez sea a la que le podamos encomendar el arduo trabajo de soñar y hacer cine en Colombia.

La Santa Lucía ha evolucionado con el festival y desde el 2013 tiene una nueva imagen, es una virgen con los ojos llenos de lágrimas, tal vez de sangre, que representan la maravillosa facultad del cine de tocar las fibras más profundas de las personas del modo más sutil. Este año en el festival veremos más de 100 cortometrajes, nacionales e internacionales, que nos dejarán los ojos irritados hasta sangrar, en un sentido simbólico, acá nadie va a ser mártir como nuestra santa, y que nos mostrarán que por los ojos entra a nosotros el poder de la imagen en movimiento, representado en el más corto de la familia cinematográfica: el cortometraje.

La primera versión de Santa Lucía vino al público de la mano del talentoso ilustrador Andrés Barrientos y la más reciente, la que se verá este año, está a cargo de MOTTIF, el estudio de diseño en cabeza de Juan Esteban Duque y quienes además están a cargo de la dirección gráfica de BOGOSHORTS. 

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