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¿Por qué Iggy Pop es el músico más pantallero de todos?

Iggy el actor, Iggy el modelo, Iggy la superestrella.
Por
Redacción Shock

Quien quiera referirse a Iggy Pop como un cantactor (cantante + actor), bien puede ir tragándose sus palabras. No es este un personaje que ande buscando espacios en películas o series para alejarse de la música o para que otros lo reconozcan.

Por: José “Pepe” Plata // @owai

La relación de Iggy Pop con el medio audiovisual le ha permitido estar frente y detrás de las cámaras. Ha sido actor, doblador de voces y su música ha sido también incluida en 18 bandas sonoras. Es algo que no ha dejado de suceder y que claramente nos deja ver cómo lejos de esas categorizaciones de “artista integral”, Iggy no da puntada sin dedal. Si bien existen diferentes registros audiovisuales de los años setenta y su vida musical, cuando se buscan sus apariciones en el cine y la televisión, hay que jugar a hacer arqueología audiovisual. Algunas de las películas en la que apareció, no estuvieron en la cartelera nacional.

Una primera aparición de Iggy Pop en las pantallas se da como parte de la película Sid and Nancy de Alex Cox: una película filmada en 1986 acerca de la relación de amor y muerte entre Sid Vicious de los Sex Pistols y su novia Nancy. Allí aparece sin hablar.

En esa misma década, aparecería en la película The Color of Money (El color del dinero) junto a Paul Newman y Tom Cruise. Una película sobre el mundo del billar, las apuestas y la fidelidad.

En 1990, el legendario director John Waters lo llamaría para estar en Cry Baby, una de sus legendarias historias de basura pop y leyendas estadounidenses. Obviando el doblaje españolete, su aparición es esta, como un tal Belvedere Rickets.

Y ese mismo año, estuvo en una película apocalíptica llamada Hardware en la cual interpreta a un personaje que se dedica a contar los muertos diarios en una ciudad que está llena de problemas. Así lo recuerda el mismo Iggy:

En 1995, tuvo tres apariciones filmográficas. La primera, como un personaje mutante junto a Ice-T en la película Tank Girl. La segunda, bajo la dirección de Jim Jarmusch en Dead Man, junto a Johnny Depp. Una película sobre el viejo oeste y sus leyendas forajidas:

Estuvo también en una película española de ciencia ficción llamada Atolladero, en la cual interpretó el papel de Madden, un villano de tiempos futuros.

Un año después apareció en The Crow: City of Angels, algo que estaba pendiente desde 1994 cuando se rodó la primera parte. Por asuntos contractuales, Iggy no pudo aparecer, pero en la secuela se desquitó como un picapleitos sin par.

 

 

En 1998, su voz formó parte del elenco de doblaje de Rugrats (Aventuras en pañales). Y justo era la voz de un recién nacido. Estuvo además acompañado por Lisa Loeb.
 

 

 

 

En este milenio, su vida artística también ha estado ligada al cine. Comenzó en el año 2000 interpretando a Mr. Zewgell en la comedia Snow Day, dirigida por Chris Koch, y que era la típica película de situaciones jocosas y repetitivas. Tres años después volvería a estar bajo el lente de Jim Jarmusch en la producción de culto Coffee and Cigarettes, rodada en blanco y negro y que muestra cortas conversaciones y episodios sobre la relación entre el cigarrillo y el café. En su fragmento, Iggy Pop aparece nada más ni nada menos junto a Tom Waits en algún lugar de California:

 

 

 

 

Vinieron luego dos apariciones menores en las películas Suck (2009) y Art House (2010). Y hace dos años, hizo el papel de un ebrio en la película Asthma.

 

 

 

 

Mientras está de gira, su más reciente aparición en las pantallas está en la película francesa L´étoile du jour (La estrella del día), en la que interpreta a un artista de circo. Está por ser estrenada en el mundo y nos confirma una vez más que, entre la elegancia y la decadencia, bien tenemos a un Iggy Pop que sale victorioso en pantalla.

 

 

 

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