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La Pestilencia: Homenaje Shock a 30 años de resistencia civil desde el punk

Por
Redacción Shock

Nuestros homenaje para la banda sonora de una generación militante y que, aún hoy, tiene incierto el futuro del país.

Los #PremiosShock son el punto de encuentro más grande e importante de la escena musical nacional; el lugar donde se encuentran lo comercial con lo alternativo, lo folclórico con lo de avanzada. También es el lugar para reconocer el peso que grandes bandas han tenido sobre la música que hoy oímos. Este año nuestro Homenaje Shock es para una banda que cumple 30 años haciendo resistencia pacífica desde el metal y el punk. Nuestros respetos para La Pestilencia.

Por: Nadia Orozco // @cornfake

Dilson ya lo había decidido. Había pasado muchas noches escuchando La Nave Rocosa, un programa de radio que se transmitía a través de la emisora bogotana Fantástica comandado por Héctor Buitrago. Era el momento de ir y mostrarle al dj, al futuro aterciopelado, los tesoros sonoros que Dilson había traído desde Medellín, su ciudad natal, la misma que ya le llevaba bastante distancia en términos de punk a la capital. Por supuesto Dilson, un niño de 16 años apasionado por el punk y lleno de historias, no pasó desapercibido para Héctor. Eso no se veía todos los días. Ese encuentro entre dos melómanos, entre dos militantes del punk, entre dos inconformes con las porquerías de la sociedad, fue el comienzo de La Pestilencia.

El barrio Restrepo en Bogotá fue el epicentro de ensayos. La entrada al primer concierto en la Avenida Boyacá, frente a la antigua sede de Bavaria, costaba 1.500 pesos. Y aunque era una banda bogotana fue en Medellín donde se grabaron los álbumes más importantes. Esa formación inicial, con Héctor Buitrago en la guitarra y Jorge Enrique León, se disolvió a finales de los ochenta. Dilson no permitió que La Pestilencia se acabara y asumió las riendas de la agrupación junto a nuevos cómplices: Juan Gómez en el bajo, Carlos “Gambe” Escobar en la guitarra y Marcelo Gómez en la batería. Los dos primeros también se tuvieron que ir. Marcelo, aún hace parte de esta institución del rock.

Poco a poco los álbumes de La Pestilencia se convirtieron  en gritos de protesta, en una manera de negarse a la Colombia de los carros bomba, de los sicarios, del narcotráfico y el desplazamiento. También era un ataque contra una clase política corrupta y guerrerista. El futuro no era claro para una generación joven y angustiada, pero las letras de “la Peste” ayudaron a exorcizar esos demonios políticos y sociales que mancharon buena parte de la historia tricolor.

Durante tres décadas llevaron el rock nacional a otros niveles. Tocaron en la segunda edición de Rock al Parque, en 1996, y a pesar de que tenían miedo porque nadie los conocía, fueron elegidos para repetir concierto al día siguiente debido al furor que causaron. Desde entonces se han convertido en una agrupación insigne del festival. Coronaron en MTV, el canal más visto por los jóvenes en sus buenas épocas, el video de Soñar despierto. Con Productos desaparecidos (2005) llegaron a los Grammy Anglo, un lugar que para ese entonces parecía inalcanzable para una agrupación de rock colombiano.

En el 2006 viajaron a Estados Unidos, a pesar de haber cantado con ira contra el gobierno americano pero con la convicción de que allá estaba el trampolín que los llevara a ser oídos por nuevos públicos, y se convirtió en el país que hoy llaman hogar. Así comenzó una nueva era de La Pestilencia en la que Dilson, Marcelo Gómez, Carlos Alberto Marín (quien ya había entrado al grupo años antes), y la recién ingresada Isabel Valencia son los miembros de este nuevo capítulo.

¿Cómo sobrevive una agrupación musical, colombiana, de punk, de denuncia, que se convierte en la piedra en el zapato del establecimiento, durante 30 años? La Pestilencia creó con sus canciones una memoria sonora que cuenta la historia de un país y que nos recuerda que luego de siete presidentes, una constituyente, una desmovilización paramilitar, tres procesos de paz, el auge y caída de dos carteles y del capo del narcotráfico más grande del mundo, no ha cambiado mucho. La Pestilencia es la voz de la conciencia colectiva de una generación que sufre por su país e incluso hoy, más que nunca, sigue sin aclarar los días venideros.

Haga el ejercicio, escuche Productos Desaparecidos, Amarillista y Las Nuevas Aventuras y cuéntenos si no siente escalofríos.  Mientras tanto nosotros celebramos los 30 años de una de las agrupaciones de rock más importantes de nuestro país y con orgullo les damos el Homenaje Shock.

 

 

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