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La apuesta de los 20 años

Por
Redacción Shock

Por: Chucky García @ChuckyGarcía
Curador de Rock al Parque 20 años

La apuesta es que Rock al Parque reverdezca. Que tome un segundo aire desde sus componentes más habituales (el rock distrital y colombiano, las bandas latinoamericanas, los artistas icónicos internacionales); y que traiga al presente lo mejor de estos 20 años de sonidos reconocidos y emergentes en los que hemos estado viviendo desde 1994 y que el festival fue reuniendo y coleccionando con cada edición.

En el 94 la música aún circulaba de mano en mano en formatos físicos; en el imaginario de la gran mayoría solo habían unos cuantas referencias de festivales de rock y nadie sabía con exactitud qué le iba a deparar el futuro a un concierto de varios días, como Rock al Parque, que presentaba bandas de garaje alternando con grupos reconocidos en los espacios públicos de la capital de un país en donde el arraigo musical predominante en todo caso era y es tropical.

La ciudad en todo caso y para asombro de algunos defendió a Rock al Parque en su momento y lo acogió como un patrimonio cultural y una política pública bandera; manteniéndolo económicamente en unos año con más y en otros con menos dinero; llevándolo a nuevos espacios de la ciudad en los que antes no había estado y estableciéndolo finalmente en dos puntos fijos: el Parque Metropolitano Simón Bolívar y La Media Torta, a donde justamente vuelve este año y tras varias ediciones en que este teatro al aire libre estuvo por fuera de la programación.

Ese regreso a lo básico, al lugar mismo en donde el festival se hizo como festival y su fama de evento incluyente y diverso fue cogiendo forma hasta volverse un eslogan; también tiene que ver con la apuesta para este año, entendiendo en todo caso que la nostalgia no sirve de escampadero y que se hace necesario cogerle el paso a los nuevos tiempos de la industria de la música: el vendaval de festivales que hoy por hoy se realizan en Colombia y el resto del continente; los artistas y bandas que circulan por redes y que sin haber editado un solo disco en el país tienen un montón de fans; la capacidad misma que tiene la gente para consumir música si salir si quiera de su casa.

Eso, sin abandonar a los suyos, sin olvidarse que ha sido y debe ser un fortín del rock duro, un pulmón de la nueva ola de figuras de América Latina y un lugar propicio para que en Colombia aterricen por primera vez (o por vez primera totalmente gratis para la gente) un sinnúmero de bandas de afuera sin las cuales no estaríamos contando el cuento de que en Colombia hemos tenido rock en estas dos décadas.

La apuesta es entonces volver con un cartel fortalecido en lo internacional y lleno de shows exclusivos en lo nacional; que integra a las bandas distritales que se clasificaron por convocatoria y a las bogotanas que el festival invita directamente a través de un trabajo de formación con los festivales de metal de las localidades. El rock, estridente, que alienta a sacudir la cabeza estará presente no solo un día sino los tres de Rock al Parque 20 años; y los demás géneros también tendrán muchos motivos en lo artístico para sentirse a gusto y refrendar su vínculo con el festival.