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Chancha Vía Circuito: la cumbia digital no fue un accidente ni pasó de moda

Uno de los pioneros de la cumbia digital nos explica por qué el baile es uno de los rituales más importantes del ser humano.
Por
Redacción Shock

Entre 2010 y 2011 el universo musical comenzó a descentralizar su atención y a apreciar, aprender e investigar las expresiones del mal llamado “tercer mundo”. En este cambio de paradigma redescubrió la cumbia, ese ritmo que cobija y hermana a Latinoamérica desde México hasta Argentina, con un fuerte epicentro en Colombia. Si bien el género existe en nuestras tierras desde hace más de dos siglos, el resurgir de la cumbia se dio de la mano de nuevos productores y bandas de todo el continente que redefinieron lo pasado a la luz de los sonidos del presente. Así surgió un matrimonio entre la tradición y la música electrónica para dar a luz una nueva cumbia con múltiples variantes (chicha, cumbia rebajada, villera, digital, etc.), que despertó fervor entre nuevas generaciones latinas y públicos de otros continentes.

En Argentina, tierra donde la cumbia villera ya era una expresión insigne de la clase popular —y por lo mismo despreciada e ignorada por los demás estratos—, el movimiento Zizek surgió como un agente revolucionario. Lo que comenzó como un club nocturno en el turístico sector de Palermo, se convirtió en el sello disquero ZZK, que aglutinó todos los proyectos que estaban amalgamando ritmos folclóricos latinoamericanos con hiphop, reguetón, dancehall, dubstep y otros sonidos electrónicos. Desde entonces han surgido artistas como La Yegros, El Remolón o Chancha Vía Circuito.

Este último proyecto, liderado por Pedro Canale, ha sido uno de los más prominentes por su mirada introspectiva a nuestras raíces, hurgando más allá de la cumbia para encontrarse con sonidos andinos e indígenas. En el 2014 lanzó su tercer disco, Amansara, donde presentó una versión actualizada y digitalizada de nuestro folclor, llena de sonidos atmosféricos que sugieren rituales chamánicos, pero que a la vez invitan a una celebración espiritual a través del baile. Al año siguiente apareció la versión de remixes de dicha placa, que convocó otros nombres como Lido Pimienta, Frikstailers, Nicola Cruz o Tremor, que demuestran que lo de Chancha no fue un accidente ni un fenómeno pasajero.

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