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Dayra Benavides detrás de la realeza de las Joyas Blandas

Les presentamos a la creadora de las joyas que viajan por el mundo en el equipaje de tres de las cantantes más poderosas de la música colombiana.
Por
Alfred Lord

Dayra es una pastusa muy orgullosa de su origen: “llegué a Bogotá hace 15 años proveniente de Pasto, en donde vivimos a las faldas de un volcán, comemos cuy y nos gustan las papas con ají de maní. A veces yo le echo la culpa al volcán de que haya tanta gente talentosa artísticamente hablando, porque siento que te hace especial. Todas las familias son de grandes músicos o bailarines, o artesanos”.

Fotos: Cortesía Joyas Blandas.

Cuando Dayra terminó su carrera de artes visuales creó una marca llamada Joyas Blandas, que aprovechaba el reciclaje de textiles, retazos y telas que la gente no utilizaba. Aunque al principio sus creaciones no se vendían, se le ocurrió la idea de hacer miniaturas para poderlas usar y llevarlas en el cuerpo, lo que le abrió un mundo de oportunidades. Al finalizar sus estudios, su trabajo se centraba en algo conceptual. Poco tiempo después comenzó a trabajar en su primera creación: Las patasolas, “unas piernas que eran para ser incluso interactivas, porque podías sentarte en las patasolas y finalizaban en un zapatico pequeñito. No sé la gente por qué no las compraba, porque eran maravillosas”.

Ya en la capital comenzó hacerse nombre en ferias independientes y pequeñas, donde conoció gente clave para sus obras, entre ellas Andrea Echeverri: “nos conocimos una vez en la feria de diseño independiente de UEPA. Desde ese día he venido trabajando el tema de vestuario para su show, en el que tienen cabida disfraces y joyería en tela”.

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Esta especie de encuentro mágico ligó para siempre sus joyas a la música y han recorrido festivales y eventos donde tres de sus clientas son sus mejores vitrinas en el exterior. En palabras de Dayra esta es la historia de sus encuentros con Andrea Echeverri de Aterciopelados, Catalina García de Monsieur Periné y Li Saumet de Bomba Estéreo.

Andrea Echeverri

"Para mí es una mujer que me ha acompañado durante mucho tiempo con su música. Soy seguidora y fiel amante de Aterciopelados. Plásticamente mi obra tiene muchos referentes de ella, porque para mí es fundamental crear a partir de referencias que tienen que ver con la música, el cine y la literatura. Pero siento que musicalmente Andrea siempre me ha acompañado, no mentiría en decir que casi toda la vida. En esa feria en la que conocí a Andrea, ella abría la exposición con el lanzamiento de su álbum Ruiseñora. Ella se estaba paseando por los corredores de la feria y como por arte de magia llegó a mi stand, en el que yo estaba trabajando el tema del amor. Lo interesante es que Andrea es una persona que trasmite eso, razón por la que le había hecho un collar aprovechando que sabía que ella iba a estar en esa feria. Un corazón chamánico del que se enamoró de una".

"A partir de ahí cada vez que a ella se le ocurren ideas locas me llama y las hacemos juntas. Tenemos experiencias muy artísticas. El proceso empieza primero sentadas almorzando, una taza de café, o de agua de panela, charlamos de la vida y después comenzamos a trabajar. Nos sentamos con hojas y lápices, y empezamos a rayar. No miento en decir que siempre estoy muy agradecida con Andrea, porque se aprende todo el tiempo".

Catalina García

"Con Cata me conocí primero por Internet gracias a una de las primeras canciones de Monsieur Periné. Me pareció bellísima su voz, dulce y melodiosa. Por eso me enamoré de su música. Lo primero que hice fue escribirle y le mandé mi portafolio. Me respondió que le gustaba todo y quedamos de encontrarnos. Resultó que éramos vecinas, así que empezamos a trabajar desde hace casi 10 años. Tal vez lo que más nos ha unido es el folclor, porque a ella le interesan historias como las del carnaval de Pasto. Razón por la que a partir de ese tipo de simbologías carnavalescas hemos creado una propuesta un poco más elegante".

Li Saumet

"Cuando me levanto a trabajar, la música es muy importante y lo primero que busco cuando tengo días intensos de trabajo es el sonido de Bomba Estéreo.  Con Li fue un encuentro maravilloso. Todo sucedió en el carnaval de Barranquilla. Estábamos en la misma comparsa disfrazadas, sin saber exactamente quién era la otra porque teníamos máscaras. Me dijo en ese entonces que le gustaba mi disfraz y así empezamos a entablar una conversación sobre el carnaval y su simbología, porque yo estaba participando en esa festividad con la comparsa de Negros y Blancos. Fue muy importante compartir y hacer un paralelo de estas dos fiestas, porque con esa idea comenzamos a trabajar en el vestuario de Li. Ahora le metimos un estilo mucho más fashion.

Hoy trabajar para estas tres artistas es un regalo, porque siento que ellas logran que mis piezas tengan voz y música. Cuando veo las piezas puestas mientras cantan, siento que cada pedazo de tela tiene vida. Debo agradecerles que ellas le dan la magia y el espíritu que necesitan las joyas blandas.