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Twitter comenzó a castigar a los que se roban los tweets de los demás

Se acabó la recicladera de chistes flojos y la venta de humo en internet. Ojalá.
Foto: Getty
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Redacción Shock

Quisiéramos creer que a Twitter le preocupa el increíble ingenio de sus usuarios que se queman las pestañas por tratar de ser los más originales, los que lanzan los comentarios más agudos o hacen los chistes más ingeniosos. Pero no. Bajémonos de esa nube porque ni lo somos ni a Twitter le interesa eso. En realidad lo que le preocupa a esta red social, al menos en sus políticas oficiales, es atajar la cada vez más creciente ola de spam, replicación de contenido comercial y compraventa de seguidores y retweeets.

Hace pocos días Twitter decidió tomar acciones para disipar la tremenda nube de humo que se ha puesto sobre las redes sociales en tiempos donde cada vez son más evidentes las estrategias para inflar cifras de viralidad. El New York Times sacó un informe sobre las fábricas que venden seguidores al mejor postor para inflar su estatus de “influenciador”: una figura tan predecible que hasta ya se puede programar por computador.

En una era en la que la publicidad vira lentamente de los medios tradicionales hacia campañas segmentadas a públicos específicos, tener un número sustancioso de seguidores se ha vuelto tan buen capital como tener un pozo petrolero. El problema es que esa cifra pocas veces deja de ser tan falsa como las tetas de Esperanza Gómez. A la compra de seguidores se suman dos nuevas trampas digitales: el robo de tweets que hacen cuentas de “famosos” para engordar su popularidad, y el tweetdecking. Esta segunda “estafa” se hace a través de TweetDeck, un programa que sirve para manejar varias cuentas de Twitter simultáneamente así como para monitorear ciertas conversaciones, y busca retuitear masivamente los trinos de ciertas cuentas para inflar la viralidad.

Como el reglamento de Twitter prohíbe “vender, comprar o intentar inflar artificialmente las interacciones de una cuenta”, han creado medidas para suspender cuentas que infrinjan la norma sin importar que quien caiga sea famoso de verdad o de mentiras. Las caídas en la última redada virtual fueron populares cuentas de humor/memes como @Dory o @commonwhitegirl. Y usted, ¿cómo se ha portado?

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