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12 álbumes buenos, bonitos e intensos para degustar de arriba a abajo

Finos tesoros sonoros para alimentar el alma
Por
Redacción Shock

Mujeres robándose el trono con letras, soul y resistencia; raperos saliendo del closet; leyendas retomando labores; bandas veinteañeras dando de qué hablar. Esta tanda de lanzamientos está cargada con álbumes que bien pueden meterse entre los mejores de este año.

Juzgue usted.

Los que reseñan: Jenny Cifuentes (JC), Jose Enrique Plata (JEP), Fabián Páez (FP), Nadia Orozco (NO)

The Road: Part 1 - Unkle 

A manera de narración sobre la humanidad, se presenta este nuevo disco de UNKLE. Y es clara la intención de mostrar un disco en el que la desesperanza tiene una cura propia: el amor Tenemos un disco de orquestación y arreglos únicos y sublimes en el que no hay manera más enganchadora de sobrevivir, más que sentir la calma de la escucha atenta. Un disco que perturba e inquieta y que no deja de mostrar cómo el genio detrás de UNKLE, James Lavelle ha escrito una de las historias musicales más importantes de los últimos años en el Reino Unido. No solo es impecable en su sonido; lo es también en sus invitados: Mark Lanegan, Elliot Power y más.(JEP)

Sleep well beast - The National 

Bienvenida sea la sutileza, la elegancia y la melancolía que The National tiene. Es una fuente inagotable de esperanza y de tristeza a través de canciones que no se repiten. La madurez humana y musical de una banda que está próxima a cumplir 20 años, se ve reflejada en un disco como este, que no deja de inquietar.y en el que la fuerza y la quietud están presentes a través de doce canciones impecables. Nuevamente el legendario sello 4AD se mantiene vigente y es el preciso momento para darle las gracias por mantener la llama de The National viva. (JEP)

 

Omnion - Hercules and Love Affair

 

Tras diez años de trabajo alrededor de un “revival” de la cultura del disco y el house, el proyecto Hercules and Love Affair ha regresado con un cuarto disco que borra los anteriores dos. Y esto porque renueva el uso de sus ánimos musicales y presenta nuevas voces que enriquecen todo el propòsito musical y artístico. Aquí las invitaciones al baile son directas y claves; buscan la animosidad que en los otros discos no se tuvo y afortunadamente lo logran. Atención con canciones como Controller, Fools wear crowns y Lies. Se pueden quedar pegadas en la mentes...y en el cuerpo. (JEP)

Villains – Queens of the Stone Age

Un despegue atmosférico que se vuelve cada vez más intenso y frases autobiográficas de Josh Homme, abren el séptimo álbum de la banda, en el que le dan click a reiniciar, y bajo la producción de Mark Ronson  (Uptown Funk, Amy Winehouse, Adele) toman nuevos caminos, exhibiendo temas de palpitaciones glam y muchos matices. Frenéticas percusiones que taladran la cabeza, guitarras filosas, sugestivas cuerdas lacónicas, momentos de artillería pesada, velocidad, freno en seco, y sonido que evoca a Bowie o hasta a ZZ Top, en piezas de más de 5 minutos en las que el diablo nos tapa los ojos y  somos animales domesticados, como una canción de Homme.  (JC)

Live at Pompeii - David Gilmour

45 años después de su primera actuación en el  Pompeii Amphitheatre (Italia), plasmada en  71 en el filme de Adrian Maben: Pink Floyd Live at Pompeii, el guitarrista de Pink Floyd, encumbrado en la cúpula del rock,  regresó como solista al mítico lugar, para dar dos shows majestuosos acompañado de virtuosos músicos. Con su enorme pantalla circular, lasers y pirotecnia, ofreció un repertorio que incluyó cortes de sus álbumes Rattle that lock y On an island; clásicos de Pink Floyd como Wish you were here o One of These days (que tocó la banda en 1971); y piezas que casi nunca presentó en vivo entre ellas The great gig in the sky. El material exhibido en cines en todo el mundo, salió en DVD, CD y caja de 4 vinilos.(JC)

Something to tell you - Haim


Tras el ruido que generó su primer disco Days are Gone (2013), el trío de hermanas californianas,  de la mano de Rostand Batmanglij (ex Vampire Weekend) y su usual colaborador, Ariel Rechtshaid, se avientan con una placa muy pop, enriquecida con  soft rock y algunos elementos del R&B. Letras de amor y desamor, despecho y anhelos. Canciones dotadas de riqueza melódica que acuden a recursos como  voces distorsionadas o ruidos para adivinar con audífonos: faxes y relinchos de caballos, muestran diferentes colores. Desde Want you back, chicle para radio, a  Night so Long, que cierra el disco voces celestiales, se palpa a Haim menos retro que en su debut y aunque aún hacen remembrar a Stevie Nicks (Fleetwood Mac), lucen brillo actual. (JC)

Prophets of  Rage - Prophets of Rage

Este año en Bogotá nos perdimos a este tote de banda. Unos meses después de la cancelación de su concierto, por escasa venta de boletería, salió este álbum, que lleva por nombre Prophets of Rage. Si no los conocían, se juntaron hace un año y son un combo potente, integrado por miembros de Public Enemy, Cypress Hill y Rage Against The Machine. La cancelación de su evento nos pasó desapercibida. Su primer álbum, fiel a lo que siempre hizo Rage Against the Machine, ahora sin Zack de la Rocha, pero con las voces de Chuck D y B-Real, es un manifiesto político contundente y una respuesta certera a la presidencia Trump. (FP)

Stony Hill -  Damian Marley 


Pasaron más de diez años para que el heredero más prolijo del apellido Marley volviera a sacar un álbum en solitario. Stony Hill no es tan grande como el clásico Welcome to Jamrock, pero es aire fresco para el mundo del reggae. Cuesta decirlo, pero fue gracias a la figura de Donald Trump que 2017 fue el año en que el contenido político y social de las canciones retomó fuerza y el Jr. Gong sacó en este álbum un armamento pesado para manifestarse sobre la migración, la marihuana y los vientos de guerra. Canciones como Nail pon Cross y Medication (con Stephen Marley) son la fiel muestra de que, a pesar de la escasez de nuevos nombres, el reggae no ha perdido vigencia. (FP) 

American Dream - LCD Soundsystem 


Hay muchos chismes alrededor de la disolución y el regreso a los escenarios de LCD Soundsystem. Haya sido, o no, una campaña de mercadotecnia, America Dream fue un regreso para celebrar, aunque se aleja, por mucho, de la novedad y la calidad de sus primeros tres álbumes. Este más bien fue como un desahogo: James Murphy tenía muchas cosas que decir sobre la industria de la música, sobre sus sueños y acá las puso. Sintetizadores poco protagonistas, pocos altibajos y especial cuidado en el contenido de las letras componen este regreso.(FL)

 Everything Now -Arcade Fire 

Arcade Fire se armó con una baraja de poderosos productores para construir su quinto álbum, Everything Now, la placa que finalmente los traerá a Colombia. Su disco, tal vez junto al de Gorillaz, ha sido uno de los de mayor expectación en este año. Lo normal para una banda a la que seguimos desde su debut por la puerta grande con Funeral en 2004, que ganó el premio Grammy a Álbum del año con The Suburbs (2010) y que en 2013 presentó un apoteósico y bailable Reflektor. transita por muchos ritmos y tiene canciones que, con seguridad, vamos a querer guardar en nuestras listas de reproducción. Everything Now transita por muchos ritmos. Después del tote de canción pop que es Everything Now, hay una tanda de tracks explosivos y bailables donde los sintetizadores son protagonistas, y que por momentos suenan a reggae, a dubstep y a new wave. Son Creature Comfort, Peter Pan y Chemistry. Hay funk muy pegajoso y ligero en tracks como Sings of Life, Good God Damny y Electric Blue. Y para rematar Put Your Money on Me y We Don´t Deserve Love, cierran el disco con una cuota de introspección más tristona que el resto del álbum.(FL)

CTRL -SZA

En julio de este año SZA se paró en la afamada tarima del show de Jimmy Kimmel para dejar sin alientos a quienes la vieron. La finura de su voz y el brío de sus letras fueron el platillo perfecto para los exploradores de nuevas voces en el universo del neo soul. No por nada tiene una colaboración en Anti, el último disco de Rihanna, donde ambas despliegan sus voces en Consideration. Razones de sobra para pegarle una buena repasada a CTRL con guantes de seda,  porque son 14 tracks que incluyen colaboraciones de Kendrick Lamar y Travis Scott. Pero el disco es tan brillante que incluso esos featurings pasan desapercibidos; es un manifiesto de arriba a abajo a la verdadera feminidad, esa que sufre y tiene miedos de envejecer, que se siente frágil en el amor, pero que tampoco teme a pararse en su lugar. Es un libro lleno de pensamientos reales; musicalmente no aburre ni por un solo segundo porque es un viaje sin guías  que traspasa los confines del R&B para entregar un álbum brutal. 
 
Flower Boy - Tyler The Creator 


El trabajo de Tyler The Creator en hip hop es más importante que poner de moda un estilo mucho medio oscuro, medio hipster. El rapero, productor, skate, director de arte y diseñador de modas fue el comandante de Odd Future el colectivo de raperos que nos dejó como premios a Syd y a Frank Ocean, y entre sus logros fue haberlos empujado a salir del closet en un género donde la homofobia era algo normal. En este álbum Tyler no deja de ser oscuro, pero nos envuelve en otros universos llenos de melodías, de coros con voces angelicales  y de confesiones sobre la identidad sexual. Una de las frases que hace eco es la de “He estado besando a los niños blancos desde 2004." y no sabemos si se trata de una autobiografía, lo cierto es que este resulta ser uno de los trabajos más cojonudos del rapero que además estará en el Estéreo Picnic el próximo año. (NO)

Ash - Ibeyi 


“Pies, ¿para qué los quiero si tengo alas pa’ volar?"… empieza a recitar Maya a la mitad Transmisión /Michaelion, el octavo track de Ash. Maya es la mamá de Lisa-Kaindé y Naomi Díaz, las gemelas franco cubanas que enamoraron al mundo hace dos años con su disco homónimo  y la frase sale del diario de Frida Khalo. Antes en No Man Is Big Enough For My Arms, la quinta canción, citan un discurso de  Michelle Obama en el 2016. Así es este disco, colmado de resistencia, de esperanza, de denuncia y sobretodo de vida. Una placa discográfica intensa y capaz de mover todas las fibras desde la canción 1 hasta las 12. Un disco que convive cómodamente el pasado y el presente: el pasado de los dejos tradicionales y la sangre yoruba que palpitan duro y el presente que levanta la mano con los tintes electrónicos. (NO)

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