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5 razones para no perderse a Vetusta Morla en Colombia

La cita es en Bogotá y Medellín los próximos 9 y 10 de marzo.
Vetusta Morla en Colombia 2018
Vetusta Morla en Colombia 2018
Por
William Martínez

Tras 20 años de carrera, el sexteto madrileño decidió refundarse, volver a sus orígenes. Les contamos en qué consisten los cambios de su más reciente álbum, Mismo sitio, distinto lugar.

Por: William Martínez // @MartinezWill77

Este 2018 será un año agitado y de celebraciones para Vetusta Morla, la banda de indie más popular de España. Por un lado, cumple doble aniversario: hace 20 años, en un colegio público de Madrid, nació el grupo, y hace una década salió a la luz su primer larga duración, Un día en el mundo. Por otro lado, el sexteto acaba de arrancar una gira por Latinoamérica y Europa para promocionar su cuarto álbum de estudio, Mismo sitio, distinto lugar, que recorrerá 13 países y 27 ciudades, entre ellas Bogotá (9 de marzo, Teatro Jorge Eliécer Gaitán) y Medellín (10 de marzo, Teatro Pablo Tobón Uribe).

Sin embargo, hay algo probablemente más relevante que estas coyunturas: Vetusta Morla ha decidido, con su nuevo disco, refundarse, volver al origen. Después de tocar en decenas de festivales masivos, de posicionarse como un referente que apadrina bandas emergentes en el circuito madrileño, de colarse en el top 20 de los discos más vendidos en España, la banda necesitó reconstruirse, buscar todos los elementos que han unido a sus integrantes por años para poder seguir. A continuación, les contamos sobre esa búsqueda y les damos otras razones para que no se pierda sus conciertos en el país.

  1. Rastrear la identidad

Para Vetusta Morla, la música consiste en hallar nuevas maneras de trabajar para llegar a sitios desconocidos. En ese sentido, se lanzaron a grabar Mismo sitio, distinto lugar sin tener totalmente definidos los temas. Lo hicieron en Berlín, los seis, en una especie de campamento musical. El hilo que atravesó el proceso de composición fue escuchar al otro: conocer qué lo afectaba personal y conceptualmente.

Puede decirse que este álbum es un viaje en el tiempo que retrata a un grupo de amigos. En esta entrega también incursionaron en la sátira, un rasgo presente en cada uno de ellos, pero que nunca había traspasado lo lírico. Canciones como Guerra civil y Deséame suerte pueden parecer una confrontación ante otros, pero es, en el fondo, un duelo contra el espejo. Esa idea de esculcarse por dentro para llegar a otros destinos pulula en el álbum.

  1. Un sonido más prodigioso

Mismo sitio, distinto lugar contó por primera vez con la producción de Campi Campón, nombre asociado a músicos como Jorge Drexler y Natalia Lafourcade, y las mezclas de Dave Fridmann, exintegrante de Mercury Rev y colaborador habitual de Mogwai. Su visión fue decisiva para que el sexteto pasara por los estudios Hansa, en Berlín, donde David Bowie y U2 intentaron reinventarse.

Allí determinaron integrar a las canciones una celesta de 90 años (es un instrumento de percusión que reemplaza las cuerdas por láminas metálicas) y un caja de ritmos utilizada por Depeche Mode y el mismo Bowie. Los ecos sonoros de este álbum, ciertas atmósferas que recuerdan a Radiohead y a The National, permiten decir que es el registro más onírico de la banda.

 

3. Vetusta Morla en teatro. 

Para su visita a Colombia, la banda se encargó de elegir el Teatro Jorge Eliécer Gaitán (con capacidad para 1.745 personas) y el Teatro Pablo Tobón Uribe (923 personas) para sus presentaciones en Colombia. Es una oportunidad única para ver a los madrileños en la intimidad de un concierto privado, pues recordemos que sus anteriores visitas al país fueron a Estéreo Picnic, en 2012, el Festival Altavoz, en 2014, y a Rock al Parque, en 2015.

  1. Un repertorio amplio

La primera parada de los madrileños en esta gira fue en Lima, Perú, el primero de marzo. En Toro Retro Bar, tocaron 21 canciones (7 de Mismo sitio, distinto lugar, 4 de La deriva, 4 de Mapas, 3 de Un día en el mundo y el resto de otros trabajos). Este set, que duró alrededor de dos horas, seguramente se repetirá en Bogotá y  en Medellín. Recordemos que su presentación en los festivales masivos del país no superó la hora.

  1. Una banda de indie contra el franquismo

Al preguntarle a una seguidora de Vetusta Morla por qué debería ir a su concierto, respondió: “No es una banda para cabecear, es una banda para entender las palabras. Exige la atención del público”. Sus letras son metáforas enrevesadas y crípticas que no temen tocar lo político. Algunas de ellas confrontan la dictadura de Francisco Franco en España (1936-1939) y la monarquía de ese país, temas que evitan la mayoría de bandas indie. Los madrileños recurren a referencias de la pintura, el cine, la literatura, incluso el psiconálisis, para saltarse la cerca, ser universales.