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Abel Pintos: “somos hijos de generaciones análogas y digitales”

El argentino Abel Pintos lleva más de dos décadas entregado a la música y con su más reciente álbum, 11, llega a Colombia.
Por
Alfred Lord

11, el trabajo más reciente del músico argentino Abel Pintos, fue grabado entre Madrid y Londres. Las once canciones que componen el álbum fueron compuestas por él y su hermano, y producidas por un equipo encabezado por Martin Terefe, que ha trabajado con Jason Mraz, Jesse & Joy, James Blunt, Zaz y el español Leiva.

Ya hemos conocido de este álbum sencillos como: Como te extraño, canción que logró el primer lugar en plataformas digitales y millones de views en su canal de Youtube. Su lanzamiento más reciente, Pájaro Cantor, también logró escalar hasta el primer lugar en ventas digitales.

Fotos: Daniel Álvarez // @daniel.alvarez9

Nos sentamos a hablar con él en una noche bogotana, para descubrir si en realidad su música y su vida se resumen en sus canciones como él lo afirma.

En 21 años de carrera, ¿Qué cree que es lo más valioso que ha aprendido?

Que todas las cosas se construyen de la misma forma. A veces uno piensa que una carrera se construye de una manera y una relación de otra forma. Y la filosofía de vida se hace de otra manera distinta, al final en mi caso todo lo pude construir de la misma manera. Con la misma paciencia, amor y constancia con la que construí estos 20 años de carrera también construí las relaciones más bonitas, mi filosofía de vida y los lugares donde soy más humano. 

¿Qué ha cambiado musicalmente, y que se mantiene en la música de Abel?

Yo tenía seis años cuando escuché a Mercedes Sosa. Después de escuchar su música me conecté emocionalmente por primera vez y me di cuenta que era un niño muy enérgico, me costaba hablar de ciertas formas y me encontré poniéndole canciones a mi familia para explicarles muchas cosas, como ciertos estados anímicos. A los siete años empecé a cantar en un coro hasta los diez años, después empecé mi carrera solista en mi colegio, que en fechas patrias representaba mi curso, en un año había hecho ocho conciertos, al final la música se convirtió en el camino más amable que tengo para comunicarme como persona. Yo muchas veces me sorprendo por las cosas que digo a través de la música.

De una forma muy íntima se ha mantenido mi esencia. Yo empecé haciendo música folclórica y hoy mi música anda por diferentes géneros, varío mucho, a los 19 años empecé a sentir la influencia del pop, el rock, la música centroamericana. Hoy al final utilizo los géneros como herramienta. Me ocupa más atención lo que quiero decir, que cómo lo quiero decir. Pero aún así en la intimad de la composición muchas veces salen canciones que luego resultan muy pop o muy rock.

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¿Por qué el 11 es un número especial?  ¿Hay algo de superstición en eso?

Es pura curiosidad, elegí el 11 para simplificar lo que quería decir de este álbum, entonces empecé a darme cuenta que el 11 aprecia en los momentos importantes de mi vida. Incluso las 11 canciones del álbum no fueron una decisión artística, quisimos grabar dos canciones más y cuando escuchábamos el álbum completo sobraban. 

La música en tiempos de Youtube ha cambiado mucho, todo ahora se viraliza. ¿En que lo ha beneficiado la tecnología?

De alguna forma la ilusión que tiene todo músico es poder recorrer y llegarle a diferente público en muchos países. Así que esto ayuda muchísimo.  Si yo estoy ahora en Colombia es porque hay mucha gente que escribió a Sony en Colombia, diciendo que yo existía en Argentina y que quería tenerme acá. Y somos hijos de generaciones análogas y digitales, nos sentimos cómodos con eso. Tengo amigos de la generación de mis padres que se sienten muy incómodos con la tecnología, y otros de otras generaciones más recientes que no entienden nada de lo análogo. Me parece curioso y me parece privilegiado estar en esta generación. Curiosamente cuando todo lo físico estaba por desaparecer, regresa el vinilo, para coleccionistas tal vez ese sea el espacio que tenga que ocupar en un futuro todo lo que ahora está físico. Lo más importante es que se pudo sortear una época difícil como la piratería, que era lo que realmente lastimaba el mercado, todos estábamos afectados, el cambio de difusión y formatos ayudó a esto.

¿Qué tan paralelas son las historias que lo inspiran en Latinoamérica?

Yo nunca elijo cuando voy a hacer una composición, escribo canciones como quien llora de emoción, uno no puede programar cuando se va a reír a carcajadas; sucede cuando un montón de cosas que estaban dentro de uno encuentran un detonante y viene la carcajada, o el llanto de la emoción, lo que sea. Entonces sin lugar a dudas lo que yo pueda vivir en Colombia influirá en mis futuras creaciones.

A medida que tu mente se abre aparecen cosas nuevas y que suceda esto depende de las nuevas propuestas y de nuevas experiencias.

Musicalmente, lo que me sucede es que Colombia tiene un universo musical del que soy ajeno, pero me fascina poder tener la oportunidad de venir seguido para irme inmiscuyendo. Hay que estar acá para poder comprender.

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Salir a hacer promoción, es casi como un trabajo desde cero, ¿Cómo se logra llegar al público en diferentes países?

La verdad no lo sé, apenas estoy viviendo esto, pero sospecho que es de la misma manera que sucedió en Argentina; este trabajo de estar 10 o 15 horas haciendo medios, yo lo sigo haciendo en Argentina, por mucho que se vendan discos o tickets. Cuando empecé no había nada que deseara más que la atención de quien estuviera en frente mío, porque si uno hace música es para compartirla. A medida que pasaron los años, cuanta más atención tengo del público y de los medios, hay más herramientas para trabajar. En cuanto más me conocen más cosas tengo que decir. Yo no tengo intenciones de que sea de otra forma.

No me serviría irme mañana de Bogotá y regresar en seis meses a tocar al Palacio de los Deportes, porque pegué una canción en la radio, yo llevo 21 años en la música, no soy una canción de tres minutos, prefiero que me lleve 10 años llegar al Palacio de los Deportes, y ese día tocar la canción que se me antoje de mi repertorio y que todo el público la cante

¿En qué lugar cree que están ubicados los cantautores?

No escucho música por géneros, ni escucho artistas en la radio, es otra mi metodología, no puedo ubicarme en algún lugar. Soy bastante obsesivo en el orden, nadie me dice dónde ubicar el disco de un artista o donde ubicar el mío. A mí me hicieron así, no soy una elección. Mis amigos estaban con toda la nueva ola del rock argentino y en los 80 se empezaron a abrir las fronteras de la música ellos escuchaban Metallica, Pantera, Megadeth, Depeche Mode, Europe y Madonna al mismo tiempo, en otro lugar del mundo nadie los mezclaba al mismo tiempo, era tan variado, yo me crie así.

Hay un gran poder de comunicar en su música, ¿Qué quiere comunicar Abel Pintos con la música?

Desde el comienzo y hasta ahora ha funcionado como mi idioma entonces creo que ha sido un viaje transitar con la música, hago un disco cuando estoy en alguna etapa de mi vida, cuando estoy en momentos súper arriba o cuando quiero cerrar una etapa, ahí llegan las canciones.

Quiero comunicar lo que me pasa, como hacer una crónica, tengo claro que mi punto de vista acerca de las cosas no lo va a tener nadie en el mundo y creo que así sucede con todos.

Tengo la intención que cada canción me defina un poco más.

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¿Es difícil decidir cuál es su canción favorita del álbum?

Este disco es el primer álbum que hago fuera de Argentina y tiene una gran producción y presupuesto, incluidos los artistas que pude elegir a dedo y sin embargo la canción que hace la diferencia es Mariposa, grabada con una sola guitarra, en una toma y en las peores condiciones de toda la etapa del disco.

La letra y la música me parecen encantadoras, creo que es la canción que me dio la lección de disco, darse el gusto de hacer algo grande pero sigues disfrutando de lo más sencillo, que al final es hacer música.