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Adiós a Fabio Alzate, el abuelo de los dj colombianos

Tras la muerte de esta leyenda, se cierra un capítulo de la historia musical nacional. Tres décadas de trabajo y entrega son un ejemplo de vida y obra.
Fotos: Cortesía Carolina Álzate
Fotos: Cortesía Carolina Álzate
Por
José "Pepe" Plata

La mañana del sábado 28 de marzo Facebook, Instagram y Twitter dieron a conocer la noticia del fallecimiento de una de las personas más conocidas y respetadas dentro de la comunidad dj del país: Fabio Alzate. Fue una noticia devastadora recibida en medio de la primera semana de la cuarentena nacional a raíz del COVID-19. El día transcurrió entre el recuerdo, los homenajes y las menciones en Twitter.

Por José ‘Pepe’ Plata // @owai – Fotos: Cortesía Carolina Alzate

Ante la imposibilidad de acudir a una sala de velación o acompañar a su familia en la ocasión, las redes se convirtieron en el espacio para compartir y para difundir el sentir. Su pérdida no solo afectó musicalmente a la ciudad, si no también humanamente. Fabio fue ejemplo de entereza, entrega y dedicación dentro de una actividad que para muchos es una combinación de arte, técnica, conocimiento y relaciones humanas.

Por años, sus sesiones fueron la perfecta disculpa para revisar la música que fundó las bases de la cultura de las discotecas desde los setenta hasta los noventa. Sonidos que pasaron por el disco, funk, house, electro, high energy, italodisco, boogie y más. Mirar atrás fue su camino para llegar a varias generaciones y ser capaz de mantener su lugar. Por algo algunos hablaban de él como “el abuelo” y muchos fueron sus hijos o nietos sonoros. Tanto que podría pensarse en esa legendaria figura de Papá Pitufo como personaje que mira con cariño a los demás y que tiene tiempo para dar consejos y también dar lecciones.

Sus vinilos, tornamesas y agujas fueron sus herramientas de trabajo. Y a través de ellos fue capaz de hacer lo que sentía para transmitir emociones. En distintas ocasiones afirmó que lo que era importante era estar. Ser recordado no por ser una superestrella del mundo dj, pero tampoco ser alguien que no se recordara haber estado. Y eso le permitió estar en la nómina de todo tipo de eventos. Así como tocó en discotecas y clubes pequeños para grupos de 100 a 500 personas, lo hizo para miles en eventos como el Love Parade Tribute IV.

Así se le recuerda en clubes y discotecas como Kronos, Studio 51, Discovery, Eros, Tropidisco, Atlántida, Stardust, La mamá de Tarzán, y Azúcar. Eran los tiempos en los que Fabio y David Pedroza (Dj Fresh) comenzaron a descubrir y a tomar control de los decks. Fabio era ya devoto del disco y luego del house; Fresh se fue por el electro boogie, hip hop y rap. Y ya en este milenio, los encuentros que se dieron en las pistas fueron la manera de reconocerse como parte de una realidad musical y artística.

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A lo largo de tres décadas, el nacido en Medellín se convirtió en todo aquello que alguien con una vida dedicada a la música sueña hacer dentro del ambiente local. Fue coleccionista, promotor, instructor y difusor. Pero para nadie es un secreto que fue un dj que siempre tuvo la capacidad de guiar la pista con sus mezclas únicas, y que, además de mezclar, sabía seleccionar. Mónica Martínez (periodista y locutora), recuerda así sus sesiones de los sábados en la noche en la emisora La X cuando ella comenzaba su carrera en esta estación de radio:

“Llegaba a las 9:30 pm. a recibir su turno que comenzaba a las 10 pm. Se asomaba con su hija, que siempre lo acompañaba (pues muchas veces le costaba trabajo caminar) y comenzaban a montar sus tornamesas y equipos. Siempre tenía una sonrisa para compartir, tenía una mirada de aliento y siempre llegaba con varias maletas repletas de música. Yo estaba comenzando en la radio, llevaba solo 6 meses al aire pero Fabio siempre me felicitaba por los tracks que ponía, eso me hacía muy feliz. Siempre me iba en el carro escuchándolo y muchas veces llegaba a mi casa con el deseo de seguir la fiesta y subirle el volumen a esos sets llenos de beats voluptuosos. Bailaba hasta las 12:30 am escuchándolo, muchas veces con amigos, otras sola.”

Su afición comenzó en la década de los setenta, cuando eran escasos los espacios la música moderna. Pero el sonido disco lo atrapó. No era para menos; Nueva York y Philadelphia estaban haciendo que una nueva generación dejara su huella en el mundo, así como lo hicieron el rock y las ondas psicodélicas en los cincuenta y sesenta. Y así como los setenta fueron capaces de dejar salsa, funk, punk, reggae y electrónica, también dejaron el disco.

Un sonido netamente creado en el estudio y capaz de hacer que en menos de dos minutos el cuerpo ya se sintiera a gusto. Esa chispa hizo que Fabio emprendiera una vida de coleccionismo y aprecio que duró más de cuarenta años.

Vinilos, casetes y discos compactos comenzaron a formar parte de su cotidianidad. Los ochenta le permitieron armar su arsenal sonoro, mismo que se amplió a través de los años con las compras de vinilos en las extintas casetas de la calle 19 a donde llegaban prensajes venezolanos para pistas en un tiempo donde ese país tenía una sólida industria discográfica. Justo cuando llegó el house a su vida, a finales de los ochenta, la chispa se encendió y solo se apagó con su fallecimiento.

Su aprecio por la música hizo que también formara parte de la cadena de promoción de la música dance, al ser el director del sello Toco entre 1994 y 1997. Los oídos de los noventa, la juventud que iba a clubes como Cinema, Zona Franca y más donde se pudieron escuchar artistas que promovió como: 2Unlimited, Twenty 4 Seven, Double You, Whigfield, Playa Hitty, Corona, Ice Mc, Dj BoBo, entre otros, lo recuerdan.

Bogotá tuvo así a alguien que entregó su vida y esfuerzos a la música y a la pista de baile. Juan Guillermo Herrera, dj con una trayectoria de más de veinte años, lo recuerda como una persona amable y a quien nunca vio con una mala actitud. A pesar de situaciones complejas que disminuyeron su capacidad de movilización, estas no fueron un impedimento para que continuara ofreciendo las mejores mezclas en las pistas. Y algo que recuerda con aprecio es cómo a pesar de las adversidades o problemas no tuvo que vender su apreciada colección.

Para Diego Herrera, conocido como Diegomystick, Fabio fue como un padre. A mitad de camino entre Buenos Aires y Nueva York, habla de él como ese personaje que lo guió. Y para el estado de las cosas, no hay quien lo reemplace. “Para las nuevas generaciones que toman todo como desechable, no hay cómo acercarse a esto que él hizo.”

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En una de sus últimas apariciones, personajes ccmo Gerardo, Chiqui Giraldo, Leo Roa, Jaime Quijano, Jack n Brothas, Ilegal, Frann, The Circuit Breakers, Charly Cuao, Andrés Power, Alexis y Tavo estuvieron acompañándolo en una fiesta homenaje, celebrada el pasado 13 de noviembre en Theatron. El maestro de ceremonias fue Camilo Pombo.

Tras su despedida de este mundo, queda su hija mayor Carolina Alzate (Gigi), quien se siente llamada a guardar el legado de su padre. No solo como apasionado de la música, también como difusor. A la par de sus estudios de bibliotecología y ciencias de la información, están sus incursiones como dj. Por ahora, el tiempo da para revisar el legado discográfico con los discos que su padre atesoró. Su misión será conservarla entera. No hay intención de fraccionarla ni separarla. Porque si para su padre la música lo fue todo y la que le dio todo, para ella es la que le dio a su padre y le dejó a su padre.

Mientras la música parece estar detenida en estos tiempos por el COVID-19, cuando menos se piense, habrá un momento para ir a la pista de baile y reconocer aquello que Fabio alguna vez mezcló.

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