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Si aún no saben quién es Mónica Giraldo, 7 canciones para conocerla

Shock presenta Mónica Giraldo en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo
Mónica Giraldo, cantante colombiana
Mónica Giraldo, cantante colombiana
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Redacción Shock

Una prodigiosa cantante que mezcla la tradición musical colombiana, con las enseñanzas de casa, llega este martes al Teatro Mayor Julio Mario Santodomingo para demostrar por qué ha sido una de las silenciosas embajadoras de la música colombiana en el mundo.

Por: Jenny Cifuentes // @Jenny_Cifu

Un excesivo consumo de música tradicional colombiana y de los llamados sonidos del mundo, sumado a la pasión por lo acústico, estudios en el Berklee College of Music de Boston, muchísimo talento y la inspiración de musas iluminadoras como la cantadora Totó la Momposina o la vocalista brasilera Marisa Monte, han marcado la obra de Mónica Giraldo. Cantante, compositora, guitarrista y productora colombiana que luce en su expediente los discos Mónica Giraldo (2002),  Muy cerca (2005), Todo da vueltas (2008) y Que venga la vida (2014). Nominada a los Grammy Latino en 2008 y con varios reconocimientos en los Premios Billboard, estará de concierto en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo el próximo 26 de abril. Un show que contará con Totó la Momposina como invitada, en el que la cantante, junto a  los guitarristas Mauricio Pantoja y Alejo Gómez Cáceres, el bajista Diego Valdés, el baterista Juan Sebastián Caicedo y el percusionista Urián Sarmiento, resaltará el valor de la tradición con la magia acústica de sus interpretaciones.

 

7 canciones para conocer a Mónica Giraldo, explicadas por Mónica Giraldo

Por verte llegar, del disco con el que fue nominada al Grammy Latino

Del disco Todo da vueltas de 2008, la canción se da en ese momento en el que ya habíamos diseñado con la banda lo que queríamos en materia de sonido. Yo venía de Estados Unidos con la intención de unir la vanguardia, lo que sonaba en la llamada “música del mundo”, con la música colombiana. Que todo partiera de un sonido acústico y así quedó; con guitarra, contrabajo, vientos. Ese disco lo trabajé con la disquera Codiscos que en ese momento tenía un subsello llamado WhatsUp que buscaba “nueva música colombiana”. Estando con ellos  participé en un concurso en los Premios Billboard de nombre Buscando el Futuro, y me lo gané. Con el álbum Todo da vueltas fui  nominada al Grammy Latino  como Mejor Nuevo Artista. Por verte llegar habla del momento en que uno se siente invisible,  toma una pausa y sabe que las cosas van a salir en el futuro.

 

A paso lento, grabada con la Orquesta Filarmónica de Bogotá 

Esta canción es un bullerengue y es justamente la vanguardia de la música colombiana uniéndose con la tradición. La grabé en una época en la que me metí a conocer mucho de la percusión folclórica. La canción la motivó ese tamboreo que es lento, que invita al canto. La grabé inicialmente para el disco Todo da vueltas, y luego también con la Filarmónica de Bogotá en el álbum Mestizajes (2009) en el que participaron entre otros, Andrea Echeverri, ChocQuibTown, El Cholo Valderrama, y que estuvo nominado a los Premios Grammy Latino.  Con la canción además me invitaron a grabar un video para Billboard Underground. A paso lento ha sido un corte muy emblemático en la búsqueda de mi sonido. 

 

 

Así lo canto yo, grabada junto a Totó la Momposina 

A Totó La Momposina la conocí en mi adolescencia. Ella estaba trabajando con Peter Gabriel, venía de Europa y estaba lanzando su disco La Candela Viva.  Fui al teatro La Castellana a ver su show y cuando la escuché cantar me cambié de religión.  Fue un gran impacto. ¡Qué fuerza la de esa mujer entre todos esos tambores! Yo vengo de una tradición de guitarra y voz, con ella crecí, pero en el momento en el que oí los tambores sentí que había una dimensión muy especial.  Cuando me fui a estudiar me llevé todos esos tambores en la cabeza y empecé a transcribir los ritmos. Mientras estuve en Estados Unidos vi a Totó en distintos escenarios. Al  regresar a Colombia me hice amiga del percusionista Marco Vinicio, quien es su hijo y director musical. Él me enseñó los ritmos y trabajamos algunos arreglos para mis discos. Compuse una canción para Totó  y se la entregué a Marco Vinicio para que se la mostrara. Totó aceptó cantarla, la grabamos y fue un momento memorable en mi carrera. Hemos tenido juntas la fortuna de presentarla afuera, acabamos de mostrarla en un concierto en Boston y estamos muy contentas por poder tocarla ahora en el Teatro Julio Mario. 

 

Molinos de viento, el sencillo con video de su álbum Que venga la vida

Es una canción muy intuitiva, tiene esa virtud. Componiendo, uno se deja inspirar por la música, pero esta es una canción que salió sola, no tuvo ninguna fuerza motivacional. Nació por ella misma. En el tema hago una analogía a los molinos de viento de Don Quijote de la Mancha como los retos que uno se pone en la vida.  Por eso hicimos el video así, con esa simbología. Lo rodamos  en un bosque  nativo  en el que uno ve la belleza durante el recorrido, más allá del afán de llegar al objetivo que quiere, que en este caso son los molinos de viento. 

 

 

Un gusto estar aquí, con Santiago Prieto de Monsieur Periné

Es una canción que compuse, muy dinámica, que dice: “agua que no has de beber / es la que calma mi sed / el mundo que ayer cambiaría me ha regalado la ironía / un gusto estar aquí”. Es un tema que se ríe de la vida.  Es como que uno ya se la tomó muy en serio pensando que cambiaría el mundo y resulta que no, que el mundo tiene su propia dinámica y uno es un alfiler entre un pajar. Las guitarras gitanas de la canción tienen toda esa gracia, siguen siendo acústicas, con mucha rítmica. Estuvimos toda una tarde con Santiago en el estudio riéndonos un poco del tema, trabajándolo y salió muy divertido. 

Deja, la versión que hizo de la canción de Sidestepper

Cuando salió el disco de Sidestepper 3am (In Beats We Trust), me pareció revelador.  Aunque mi formato es guitarra y voz,  me encantan todos los ritmos. Quise hacer una versión de Deja y empecé a jugar con la guitarra hasta que las cuerdas me dieron ese groove que yo escuchaba electrónicamente en la canción. Además me encantaba la letra e hice un arreglo que toqué muchas veces en un bar en Bogotá en el que trabajaba. Se la mostré a Iván Benavides quien estuvo realmente complacido. Él y  Richard Blair han aportado mucho a la música colombiana y quise también valorar su conocimiento en el trabajo Que venga la vida.

 

 

 

Canta la mañana, de su faceta como productora

Luego de ser madre no escribí canciones para niños sino que me conecté con lo que me había dado mi padre: su herencia musical.  Toda la vida él ha sido intérprete de un repertorio latinoamericano que hemos vivido en casa: Alberto Cortez, Agustín Lara, Serrat, etc.  Me aventuré a meterlo al estudio  para hacer un  disco que no tenía ningún objetivo comercial. Nos acompañó el bajista Diego Valdés y un guitarrista que ha sido mi profesor  desde que tengo 5 años. Con ellos hicimos un trío y grabamos junto a mi papá. El resultado de esas sesiones fue el álbum La voz de mi padre.